La defensa de los pobres, su prioridad

«No hay sitio en la Iglesia para quien abuse de los menores», recuerda

La lucha de la Iglesia contra la pederastia se coló en la agenda de Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en el día en que fue creado cardenal por el Papa Francisco. Poco después de recibir la birreta, el anillo, y el título de la iglesia romana de Santa María en Vallicella de manos del Pontífice, el nuevo purpurado compareció ayer ante la Prensa española en Roma. Ante las preguntas de los reporteros, insistió en que hay que seguir la línea de «tolerancia cero» marcada por Jorge Mario Bergoglio a la hora de afrontar estos casos.

«Es una cuestión que debemos tomarnos muy a pecho», comentó, recordando que las autoridades eclesiásticas deben siempre «colaborar con la Justicia de manera decidida» cuando se produce un posible abuso. «No hay sitio en la Iglesia para quien abuse de los menores», dijo tajante el presidente de la CEE, para quien resulta necesario que los padres «tengan la seguridad de que sus hijos van a ser bien tratados en la Iglesia». Pese a la alarma social que provocan casos de pederastia como el destapado en Granada el pasado mes de noviembre, el nuevo purpurado recordó que en nuestro país no ha habido «una epidemia de abusos». «Sí ha habido algunos casos, que se han afrontado con decisión y rapidez», aseguró Blázquez, quien va a tener como prioridad «defender a los pobres».

Tras su encuentro con la prensa, el presidente de la CEE acudió al Aula Pablo VI para las visitas de cortesía, en la que los fieles pudieron felicitarle por su creación cardenalicia. Hacían fila para saludarle un grupo de vecinos de Villanueva del Campillo, el pueblo abulense donde nació Blázquez. Una de ellas era su prima segunda, Perfila Pérez, quien recordaba que el nuevo cardenal «siempre ha sido muy trabajador y muy listo».