La palabra del Papa llega a Cuba a través de USB

Unos trabajadores llevan la escultura de un Cristo a la Plaza de la Revolución, en La Habana, donde se celebrará un acto en la visita del Papa
Unos trabajadores llevan la escultura de un Cristo a la Plaza de la Revolución, en La Habana, donde se celebrará un acto en la visita del Papa

La Iglesia usa una red de distribución de memorias portátiles para transmitir las actividades de Francisco. El Papa emprende hoy un viaje histórico a Cuba y EE UU con repercusiones en la política internacional

Cuba es uno de los países latinoamericanos con menor penetración de Internet: sólo se conecta un 30% de los ciudadanos, según los datos de 2014 de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones. Durante años ha sido un lujo sólo disponible en algunos edificios oficiales y en los hoteles de los turistas extranjeros. Aunque a principios de julio se inauguraron 35 zonas wifi en 16 ciudades de todo el país, conectarse a la Red aún sigue siendo difícil para buena parte de la población: cuesta 2 dólares a la hora, alrededor de un 10% del sueldo medio mensual.

En la isla tampoco hay televisión por cable ni por satélite y hay que conformarse con la programación de los seis canales que ofrece la pequeña pantalla. Todos ellos son de propiedad estatal. Las ganas de los cubanos por informarse a través de noticieros independientes, así como de ver las series y las películas que se siguen en el resto del mundo, ha llevado al nacimiento de una red de distribución informal de contenidos audiovisuales por medio de memorias USB. Es lo que llaman «el paquete». Se distribuye semanalmente y contiene informativos de canales mexicanos o estadounidenses, series españolas como «Aida» o «La que se avecina», partidos de fútbol, documentales, música, programas informáticos... Los contenidos se descargan desde algún edificio oficial con buena conexión (nadie en esta red tiene claro dónde está el vértice) y luego se distribuyen por todo el país. Abonarse a este particular servicio que ha revolucionado el entretenimiento de los cubanos cuesta un dólar a la semana.

La comunidad católica cubana ha visto en «el paquete» una oportunidad para conocer de primera mano el mensaje del Papa Francisco y transmitir su Magisterio más allá del espacio que le dedican los medios estatales. Para ello pidió ayuda al Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Desde hace meses, un sacerdote de este dicasterio dobla al español y envía por Internet todas las semanas el «Vatican Magazine», el programa con el que el Centro Televisivo Vaticano resume los últimos siete días de actividad de Jorge Mario Bergoglio.

Estos contenidos son descargados por los responsables de informática de las distintas diócesis del país y luego los sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos los distribuyen a sus allegados. También copian los programas en las memorias USB del «paquete» cuanto éste pasa por sus ordenadores. Así el «Vatican Magazine» acaban viéndolo «miembros de las comunidades cristianas, pero también otras personas no católicas pero sí interesadas en todo lo referente al Santo Padre, principalmente, y a la Iglesia católica», cuenta a LA RAZÓN por correo electrónico María C. López Campistrous, de 49 años, responsable de la comisión de comunicación de la archuidiócesis de Santiago de Cuba.

La distribución de estos vídeos está generando un gran interés durante las semanas previas al viaje de Francisco a la isla caribeña, donde permanecerá del 19 al 22 de septiembre. «Sirven para motivar los encuentros preparatorios para la visita del Santo Padre», reconoce Campistrous, añadiendo que así tendrá mejor acogida el mensaje que deje al pueblo cubano. Esta laica comprometida asegura que hasta ahora no han tenido ningún problema con las autoridades por la distribución de los resúmenes audiovisuales de la actividad del Papa.

Lo mismo cuentan quienes se ganan la vida repartiendo «el paquete». Hasta ahora, el Gobierno de Raúl Castro parece mirar hacia otro lado. «Esto tiene al pueblo entretenido. Ojalá que el Gobierno nunca la coja con la gente del paquete. Es un síntoma de libertad y da empleo. Cada tres o cuatro cuadras hay gente grabando memorias. En esto trabajan 4.000 o 5.000 personas sólo en La Habana», explicó al diario mexicano «Milenio» Juan Carlos, uno de los encargados de grabar los contenidos audiovisuales en memorias USB en la capital cubana.

Hay indicios de que incluso las autoridades estarían utilizando «el paquete» para transmitir información que no quieren que salga en los medios oficiales. A finales de 2013 en estas memorias se distribuyeron vídeos en los que se contaban operaciones policiales contra la corrupción, de las que no se hicieron apenas eco los diarios oficiales «Granma» y «Juventud Rebelde».