Política

La Policía apunta a la «casa de los curas» como el lugar de los presuntos abusos

Detenidos tres sacerdotes y un profesor de religión del «clan de los Romamones». El chalé, a las afueras de Granada, lo frecuentaban siete u ocho religiosos, según los vecinos

De joven. El padre Román Martínez Velázquez de Castro, el «director» de «los Romanones» de joven
De joven. El padre Román Martínez Velázquez de Castro, el «director» de «los Romanones» de joven

La detención de los miembros del Arzobispado de Granada por los presuntos abusos sexuales se ha hecho esperar. Faltaban cerrar los últimos flecos de una ardua investigación, en la que al menos hasta la fecha hay un único denunciante.

La detención de los miembros del Arzobispado de Granada por los presuntos abusos sexuales se ha hecho esperar. Faltaban cerrar los últimos flecos de una ardua investigación, en la que al menos hasta la fecha hay un único denunciante. Un día después de que el arzobispo pidiera perdón, la Policía Nacional de Granada detuvo ayer a tres sacerdotes y un profesor seglar de religión acusados de abusar sexualmente de, al menos, un menor hace siete años. Se trata del padre Román Martínez Velázquez de Castro, el párroco de San Juan María Vinney, situado en el barrio Zaidín. Este párroco daba nombre al clan conocido como el grupo de «Los Romanones».

Los otros dos sacerdotes detenidos, a priori por estar presentes y no frenar estos supuestos hechos, son Francisco Javier Campos Martínez y Manuel Morales. La Policía también detuvo al profesor de Religión Sergio Q. M.

Las detenciones tuvieron lugar a las 12:00 de la mañana. Horas antes se había tomado declaración a una docena de personas en relación con los hechos. A las 15:00 horas, los detenidos eran trasladados en cuatro vehículos distintos hasta un chalé en Pinillos, situado en Pinos Genil. Según la explicación dada por fuentes de investigación era evitar que pudieran compartir información. Sin embargo, lo cierto es que antes de la detención han tenido tiempo de sobra para poder, si así fuera, ponerse todos ellos de acuerdo.

Ese chalé es donde el denunciante, un joven de 24 años del Opus Dei que está haciendo la tesis doctoral en una universidad del norte, tal y como ha podido saber LA RAZÓN, sufrió supuestamente los abusos sexuales cuando era menor. En concreto, tenía 17 años cuando el denunciante decidió irse a vivir con los sacerdotes, dejando la casa de sus padres. Allí fue cuando supuestamente comenzó su pesadilla.

Un horror que los vecinos de la urbanización donde supuestamente se produjeron los hechos aseguraron desconocer. Ayer fue la primera vez que oyeron hablar de ello, tras días de grandes «movimientos» en el chalé, que conocían como «la casa de los curas» y que solía estar frecuentado por siete u ocho personas. Así, la famila Palma Veiro comentó a este periódico «que cuando se han enterado de la noticia por el informativo les ha caído como un jarro de agua fría», ya que «nunca te esperas que algo así vaya a pasar en un pueblo tan pequeño como el nuestro y menos aún tan cerca de la casa donde vives».

Tras dos horas de registro, los agentes de Policía Nacional trasladaron a los detenidos a la Jefatura de Policía, donde se procedió a la toma de declaración.

Según el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, los curas y el seglar pasarán a disposición judicial en un plazo máximo de 72 horas, una vez que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado finalicen sus diligencias. En declaraciones a Efe, el abogado de los cuatro detenidos denunció que sus clientes se encuentren incomunicados y tildó esta medida de «desproporcionada». Ahora bien, es una medida prevista en el Código Penal y que los obligará a ser asistidos inicialmente por un letrado de oficio. Al representante legal le resulta «llamativo» que el instructor haya adoptado esta medida cuando es un asunto que está siendo investigado desde hace semanas y después de que el arzobispo de Granada citara en octubre a los implicados para tratar el asunto.

Por su parte, el Subdelegado del Gobierno en Granada aseguró que que no se pueden descartar nuevas denuncias en un futuro próximo pues «algunos testigos o posibles víctimas habrían contactado con la autoridad eclesiástica» para trasladar este extremo».

El ministro de Interior destaca la labor del Papa

«La máxima jerarquía de la Iglesia, el Papa, ha sido quien precisamente ha sido más beligerante para que este caso saliera a la luz», aseguró ayer el ministro del Interior. «Creo que nadie –prosiguió– puede poner en cuestión que Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora el Papa Francisco está siendo absolutamente beligerante para erradicar del seno de la Iglesia este tipo de comportamientos que a todos nos conmueven y a todos nos producen un daño muy grande».

La carta de denuncia

«Al menos otras cuatro personas han pasado por el mismo tormento que yo»

Antena 3 tuvo ayer acceso a la misiva que el denunciante envió al Papa Francisco:

El motivo de esta carta es narrarle un acontecimiento de mi vida, bastante trágico y que me ha causado mucho daño a mí y al menos a otras cuatro personas que han pasado por el mismo tormento que yo».

«Siguiendo sus consejos y su manipulación efectiva, dejé la casa de mis padres con 17 años y me fui a vivir a la casa parroquial con Román y dos laicos. Dejé a mi familia por completo para trasladarme a vivir a la parroquia»

«Jamás tuve cama propia en la casa parroquial así que debía dormir con él a diario. Para cambiarte de ropa no podías esconderte o taparte porque no estabas siendo natural y estabas escondiendo tu cuerpo que es natural y regalo de Dios. Si no lo haces es porque nos estás juzgando y es que estás repleto de trabas mentales que te impiden ser natural».

«Sentí que me volvía loco, no entendía nada. No entendí jamás porque tenía que poner una película pornográfica en la habitación y verla junto a él».

Una herencia envenenada

La familia de la farmacéutica de Órgiva (Granada) que donó todos sus bienes a uno de los sacerdotes detenidos por los presuntos abusos sexuales estudia iniciar acciones judiciales para reclamar parte de la herencia tras esta denuncia. Uno de los sobrinos de la farmacéutica, Salvador Álvarez, declaró ayer a Efe que los familiares están recabando información y asesoramiento legal para decidir si recurren el testamento, una decisión que esperan consensuar en los próximos días. Álvarez explicó que, tras el fallecimiento de la farmacéutica en 2008, otra tía suya residente en Órgiva ya denunció en un periódico local que estaba convencida de que le «habían engañado» al redactar el testamento. A la dcha., una de las casas de la herencia.