Salud

Del cruasán a la ensalada, los riesgos de la obesidad fuera de casa

Los hosteleros ganan una responsabilidad en la salud de la población a raíz de la costumbre de hacer al menos una comida diariamente en bares o restaurantes

Según un análisis estadístico basado en la última encuesta sobre hábitos de vida elaborada por la Sociedad Española de Obesidad (Seedo), no tomar ensalada o verdura como plato principal cuando se come en un bar o restaurante incrementa un 43% el riesgo de obesidad, y comer siempre un dulce como postre aumenta esta probabilidad en un 20% más.

De acuerdo con este estudio, el 77% de la población española realiza, actualmente, alguna de las tres comidas habituales fuera de casa, un porcentaje que sube hasta el 90% en el caso del desayuno. “Esto cambia la percepción, porque antes se pensaba que comer fuera era algo lúdico. Pero ahora comer fuera de casa ha dejado de ser algo excepcional, y los restauradores tienen corresponsabilidad en la salud de la población”, señala el presidente de la Seedo, Francisco Tinahones.

Factores que aumentan el riesgo de obesidad

Según la encuesta, hay diferentes variables relacionadas con el exceso de peso, como por ejemplo:
  • El riesgo de obesidad se incrementa con la edad.
  • Desayunar fuera de casa lo aumenta casi un 20%.
  • Tener algún familiar o amigo en sobrepeso sube esta probabilidad en alrededor de un 13%.
La familia y los amigos tienen mucha importancia. La obesidad es una epidemia que se expande como una enfermedad infecciosa, se contagia a través de hábitos de comida insalubre y poco ejercicio. Donde hay una persona con obesidad, se van generando obesos alrededor”, ha detallado la secretaria de la Seedo, Susana Monereo. El 51% de la población encuestada tiene familiares con obesidad, y un 42,5% amigos obesos.

El estudio apunta que las personas con obesidad son las que piden menos verdura como plato principal o acompañamiento, y también las que optan habitualmente por un postre dulce en lugar de fruta. En concreto, un 60% de los obesos nunca o casi nunca pide verdura como plato principal, y un 35% nunca o casi nunca como acompañamiento. En este punto, aparece otro problema: “Casi un 20% de las personas que no toma fruta de postre no lo hace porque no figura en el menú. La mayoría de los obesos encuestados ha indicado que sí la tomaría si estuviese contemplada en la carta”. Solo el 18% de los encuestados consume fruta como postre en restaurantes.

Un 7% de los obesos piensa que está delgado

Además de los hábitos de vida, la encuesta también ha valorado la autopercepción de la obesidad, así como el entorno social y las creencias. Los datos confirman que la mayoría de los obesos no reconoce que lo son: el 54,6% de las personas con sobrepeso piensa que está en la media e incluso un 7,3% opina que está delgada. “No dicen ‘soy obeso, sino estoy gordo’”, refiere Monereo. En cuanto a las creencias, casi la mitad de los encuestados está de acuerdo en que la obesidad se hereda genéticamente, especialmente en los obesos, lo que argumentan como factor de exculpabilidad de su situación. Sin embargo, tal y como han recordado los expertos de la Seedo, la genética “tiene una influencia en torno al 10-15%”.

Consejos

Ofrecer botellas de agua gratuitas e informar de las calorías totales de cada plato y ofrecer medias raciones son algunas de las acciones que los restaurantes pueden poner en marcha, según figura en el decálogo de gastronomía saludable de esa sociedad científica.

“La obesidad es uno de los problemas sanitarios más importantes de los países desarrollados. La prevalencia se ha duplicado, llegando a más del 20%, prácticamente en todos los países de nuestro entorno”, ha alertado Tinahones. Para intentar atajar esta situación otros consejos del decálogo para los hosteleros son:

  1. Utilizar el aceite de oliva para cocinar
  2. Uno de cada cuatro primeros platos incluya verduras, hortalizas o legumbres como base.
  3. Uno de cada dos segundos tenga como sustento pescado blanco o azul, o bien carne magra.
  4. Priorizar verduras, hortalizas y legumbres como guarnición.
  5. Incluir siempre fruta o frutos secos en la oferta de postres.