Los errores más habituales en la cocina y que ponen en riesgo tu salud

Algunas de las acciones más comunes en la cocina pueden convertirse en un problema para nuestra salud

Es cierto que cuando decidimos preparar nuestro plato favorito, lo último que tenemos en cuenta es la seguridad alimentaria. Tampoco pensamos en las bacterias o virus que pueden contener nuestros alimentos o como eliminarlos. Los principales problemas vienen precisamente de cocinar mal un alimento o de no mantener la higiene adecuada en los utensilios que vamos a emplear. Es por ello que vamos a hablar de los errores más comunes cuando cocinamos.

En primer lugar, los estropajos o esponjas de cocina deben cambiarse con asiduidad, ya que son un caldo de cultivo para microorganismos. Pese a que desde la aparición del lavavajillas, lavar a mano se ha quedado como una acción obsoleta, es cierto que muchas veces optamos por esta opción para limpiar algún plato, taza o cubierto que haya quedado aislado. Obviamente, el contacto de la esponja con restos de comida provocan que con el tiempo esta comida se pudra y llene de bacterias la esponja. Para solucionarlo, lo ideal es lavar la esponja cuidadosamente cada día y sustituirla cada semana.

Esto lleva al segundo punto: los trapos. Éstos se convierten, al igual que las esponjas, en principales propagadores bacterianos, puesto que suelen emplearse como secador de manos y de utensilios a partes iguales. Lo ideal sería utilizar un trapo para cada acción.

No debemos lavar la carne antes de consumirla. Si lo hacemos, no solo no eliminamos los principales los microorganismos que contiene el animal, sino que además los esparcimos por el resto de la cocina. La única solución es cocinar la carne a temperatura adecuada, durante un tiempo suficiente. Actualmente, la carne de pollo es la principal causa de intoxicación alimentaria.

Todos tenemos la típica tabla en casa para cortar alimentos. Suelen estar hechas de plástico o madera y se utilizan de manera indistinta para todo. Error. Los expertos aconsejan que las tablas de madera deben utilizarse para cortar queso, fruta o verduras, nunca carne. Para éste último, se recomienda usar una tabla de plástico que no permita la proliferación de bacterias. Cabe recordar también que los cortes con cuchillos suelen ser una de las causas de lesión más habitual en la cocina. Para evitarlo, la solución ideal es utilizar guantes durante el corte y hacerlo siempre con cuidado.

Las sobras no podían faltar en esta recopilación. Resulta difícil calcular la cantidad de comida exacta que debemos preparar para cada día. Depende, evidentemente, de muchos factores. De cualquier forma, lo cierto es que siempre, o al menos casi siempre, sobra comida. Estos restos, que no se consumen en el momento de ser cocinados, se dejan guardados para la posteridad. Muchas veces se van olvidando estas sobras, hasta que un día directamente son fuente directa de bacterias que pueden intoxicarnos si los ingerimos. Por ello, debemos saber como conservar los alimentos de la mejor forma posible. Siempre se recomienda guardarlos en frío, y no dejarlo a temperatura ambiente más de dos horas, y, ante todo, desecharlos si vemos que tiene un olor o color extraño.

Por último, pero no menos importante, debemos hablar del proceso de descongelación. El fallo más común es dejar descongelar la comida a temperatura ambiente, pero esto no debería ser así. Siempre que se pueda debe hacerse traspasando el alimento del congelador al frigorífico. Es cierto que llevará más tiempo, pero es la forma adecuada para evitar las intoxicaciones alimentarias. En cuanto a las horas de congelado, cada alimento tiene un tiempo máximo de congelación, ya que pasado ese tiempo no solo puede ponerse en mal estado sino que además pierde características.