Sociedad

Las aplicaciones nutricionales: un punto de inflexión en la alimentación con tendencia al marketing

“Lo realmente importante sería realizar una dieta basada en alimentos locales, con productos de temporada y de proximidad, que la mayoría de las veces no llevan código de barras”

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Productos alimenticios. Eduardo Parra / Europa Press 06/02/2020Eduardo Parra Europa Press

En los últimos años se han incrementado los formatos para dar a conocer cuáles son los productos adecuados para llevar a cabo una alimentación sana. Se ha informado de ello mediante la creación de movimientos, aplicaciones y a través de las redes sociales, sobre todo en voz de influencers. Todo lo señalado ha derivado en que cada vez la buena alimentación sea de mayor interés social. Sin embargo, según las colaboradoras de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC (Universidad Oberta de Cataluña) Laura Esquius, Eva Espona y Raquel Herrera presentan ciertas limitaciones y tienden al marketing.

Es complejo para la gran mayoría de las personas ajenas al sector de la información nutricional poder comprender todos los datos que presentan los productos alimenticios. Por ello, se han creado aplicaciones como Nutriscore, un sistema que evalúa los alimentos en función de su composición y los agrupa en cinco categorías haciendo uso de diferentes colores. Ya se lleva a cabo en Francia y Bélgica, aunque en España se está barajando la posibilidad de ponerlo en marcha. Espona ha informado de que la aplicación cumple una doble función: “ayudar al consumidor a seleccionar alimentos más saludables en el momento de la compra y estimular a la industria alimentaria a mejorar el perfil nutricional de los alimentos que produce, para que tengan una mejor clasificación”. Asimismo, añade que se debería realizar una campaña educativa dirigida a la población, hecho que se llevó a cabo en Francia.

Este etiquetado frontal, conocido como Nutriscore, se empezará a ver en los supermercados en breve
Este etiquetado frontal, conocido como Nutriscore, se empezará a ver en los supermercados en breve

Son numerosas las aplicaciones con las que se puede realizar la compra en “modo escáner”, a través de la cámara del teléfono móvil se escanea un código de barras que da acceso a un análisis de la composición nutricional de los productos alimenticios. Laura Esquius afirma que “Hay gran variedad de estas aplicaciones que utilizan criterios distintos. En algunas se ofrece una puntuación solamente en función de la nota nutricional de Nutriscore o del grado de procesado del alimento. Alguna de ellas mezcla diferentes criterios, por ejemplo, en función de la nota nutricional de Nutriscore, si hay presencia o ausencia de aditivos y si el producto tiene o no etiqueta eco”. Según un estudio publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) el 22 de octubre de 2019, las tres aplicaciones de este tipo más populares en España son: El CoCo, Yuka y MyRealFood. Ayudan a que los consumidores realicen una compra conveniente y puede ayudar a que la industria alimentaria mejore la composición nutricional de sus productos. Sin embargo, Raquel Herrera señala que:

Las considera como un punto de inflexión, pero también las enmarca dentro del marketing. Asimismo añade que aunque su función es motivar la alimentación saludable, también cuentan con ciertas limitaciones: “desde la falta de tiempo, de motivación o el exceso de cargas profesionales hasta las dificultades para poder valorar a medio y largo plazo las ventajas de invertir más tiempo y dinero en alimentos frescos y saludables”. Laura Esquius ha comentado al respecto que: “lo realmente importante sería realizar una alimentación basada en alimentos locales, con productos de temporada y de proximidad, y estos alimentos, la mayoría de las veces, no llevan código de barras”.

Realfooding

Uno de los movimientos previamente comentados es el Realfooding. Fue creado por el nutricionista Carlos Ríos, defiende la comida que es sana y se posiciona de manera tajante contra los ultraprocesados y con el “entorno obesogénico”, denominación que se establece en su página web. La profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC ha declarado que “cada vez estamos más preocupados por disfrutar de buena salud y por contar con suficiente información al respecto. Esto favorece que iniciativas como el Realfooding capten adeptos entre personas interesadas por la alimentación en general, el deporte y la salud, así como por otras cuestiones específicas cada vez más relevantes socialmente, como la sostenibilidad y la soberanía alimentaria. A esto hay que unir otras iniciativas como el fomento del turismo gastronómico: ya no se trata solo de comer, sino también de comer bien (y hacer alarde de ello)”. Asimismo, el interés se puede apreciar en que cada vez más personas se fijan en las etiquetas de los alimentos. Aunque es una conducta que se recomienda adoptar sobre todo para lograr una concienciación, Eva Espona ha declarado que eso no significa que la población “esté preparada para entender o interpretar lo que lee”, como se comentaba al inicio del artículo no es sencillo conocer el significado de todos los datos del etiquetado de los productos alimenticios.