«La dieta no es suficiente para tener un buen nivel de vitamina D y en ocasiones hay que suplementar»

Jorge Cubrías, especialista en Medicina Funcional Integrativa y director de la Clínica de Cellmedik, explica por qué es clave tener un buen nivel de vitamina D en tiempos de coronavirus

¿Cuáles son las necesidades de vitamina D de una persona sana y normal?

El aporte diario recomendado de vitamina D es actualmente objeto de polémica. El Instituto de Medicina de los EE.UU. (IOM) y las sociedades de Endocrinología y la “Task Force” no están de acuerdo en la cantidad necesaria diaria, aunque coinciden en que existe deficiencia entre la población, hablando de números las cifras recomendadas para el grupo preguntado es de 600-800 hasta 4000 unidades (UD), según diferentes autores y estamentos. Por otra parte, la Sociedad de Endocrinología de los EE.UU. recomienda una ingesta de 1.500-2.000 UI diarias en adultos y la de pediatría 400 UD en el primer año y 800 UD en adelante. Como ves no se ponen de acuerdo y esto genera gran confusión en los facultativos

¿Con una exposición diaria normal al sol, en un país como España, solemos tener esas necesidades de vitamina D estarían cubiertas?

No, Los estudios hechos en España, revelan gran déficit de Vitamina D en la población en general, en nuestra práctica clínica lo certificamos, muy pocos escapan a las cifras de suficiencia Vit D y estos habitualmente se suplementan. La exposición adecuada al sol debe ser en una parte amplia del cuerpo y llegando a producir eritema en la piel o sea un color que muestra que literalmente te has puesto rosado post exposición, esto sobre media hora y cercano a las 12-00 del día. Los trabajos comentan que con esta exposición, el individuo produce entre 10.000 y 25 000 uds al día, pero esto contrasta y mucho con lo encontrado incluso en individuos expuestos

¿Podría mejorar esos niveles escasos de Vitamina D una buena dieta?

El aporte dietético es poco efectivo en el estatus de esta vitamina de los individuos sanos, La vitamina D está presente en algunos alimentos como son los pescados grasos (arenque, salmón, caballa), la yema de los huevos, la carne y los alimentos fortificados. Incluso hemos visto que individuos que consumen alimentos ricos en Vitamina D y en fuentes de la misma como el colesterol, también “gozan” de tener niveles insuficientes o poco suficiente para el roll que juega esta vitamina a nivel orgánico, la teórica y biológica fuente más importante es la exposición al sol descrita anteriormente.

En una situación de confinamiento como la actual, ¿es necesario recurrir a los suplementos?

Es crucial suplementarse. Como ya dijimos, las fuentes alimentarias no cubren las necesidades básicas y esta vitamina es una de las pocas estudiadas que tienen gran valor en mantener un sistema inmune activo y controlan biológicamente la inflamación

¿Es necesario consultar al médico para tomarlos esos suplementos o podemos encargarlos en la farmacia y seguir las instrucciones del producto?

Es una excelente pregunta, pues la comunidad médica promedio no tiene gran experiencia en el manejo de los niveles bajos de Vitamina D y literalmente desconocen la implicación molecular de la misma a nivel celular para colocarnos en modo salud o enfermedad. Es posible que el farmacéutico atine con más eficacia en este caso, al menos en muchas ocasiones.

¿Hay diferentes clases de vitamina D en el mercado? Por cuál hay que optar?

Tenemos las opciones de: Vitamina D3, o colecalciferol y de Vitamina D2, o ergocalciferol. Ambas son inactivas y sufren procesos de hidroxilación en el organismo para activarse y convertirse en 1,25-dihidroxicolecalciferol, también conocida como CALCITRIOL, este proceso ocurre primero en el hígado y luego a nivel renal. Podemos optar idealmente por la D3

¿Hay alguna contraindicación?

Pues si, dosis muy elevadas pueden llegar a intoxicar literalmente, ya que es una Vitamina Liposoluble y eso quiere decir que es capaz de almacenarse en grasa, más a pesar de este concepto teórico, hay pacientes que demandan altas cantidades de Vitamina D mostrando beneficios en múltiples patologías como las siguientes: