Guardar mal la mascarilla también puede contagiarte

Los especialistas dan una serie de recomendaciones sobre cómo y dónde conservarlas

Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, confirma que es positivo de coronavirus
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, positivo por coronavirus, ha sido visto sin mascarilla y quitándosela repetidas veces sin tomar precaucionesJoédson AlvesEFE

Ya hemos incorporado a nuestras vidas la dinámica de las mascarillas. Desde que se sugirió su “obligatoriedad” en suipermercados y lugares públicos donde no se pueda mantener la distancia de seguridad, hemos implementado los pasos necesarios para que las mascarillas no se nos olviden al salir a la calle. Pero igual de importante que llevarla (bien, recordatorio a aquellos que la llevan sin tapar la nariz o colgada del pelo o la barbilla), es manejarla con cuidado y teniendo en cuenta las recomendaciones de los expertos: una mala manipulación de las mascarillas o no guardarlas adecuadamente supone tanto riesgo de contagio como no llevarla.

La recomendación de cualquier autoridad sanitaria, incluida la española, es que es preferible mantenerla puesta todo el tiempo; es lo único que asegura los poderes de filtración y de utilización de las mascarillas. Pero la nueva normalidad nos ha llevado a recuperar costumbres que no le guardan sitio a la utilización de las mismas: fumar, tomar una copa o conversar largamente con otras personas. Antes estas situaciones lo normal es que nos la quitemos porque nos molesta. Infinidad de imágenes nos muestran gente que las coloca en su muñeca, las guarda en el bolsillo o las deja sobre la mesa con indiferencia para volver a ponérsela al terminar. Todo son errores.

Recordemos que el uso de la mascarilla lleva aparejado sin excepciones el lavado de manos, antes de ponérnosla y cada vez que la manipulemos. Ante todo debemos ser conscientes del tipo de mascarilla que llevamos, porque esto supondrá un tratamiento u otro dada su reutilización y modelo. Las higiénicas, de venta en farmacias y en otros establecimientos son susceptibles de humedecerse o dañarse y al no ser reutilizables hay que tirarlas después de cada uso. En el caso de un uso interrumpido, deben aprender a guardarse apropiadamente.

¿Papel o plástico?

La recomendación general es que nunca se dejen encima de superficies que puedan contener virus y acabemos por contaminar la mascarilla. Tampoco guardarla en el bolso o bolsillo de la ropa puesto que la parte exterior (la azul en las higiénicas) puede entrar en contacto con la tela y causar nuevos contagios. Penni Watts, profesora adjunta de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Alabama en Birmingham, aconseja almacenar las mascarillas limpias y secas en una bolsa de papel nueva para protegerla de los gérmenes. Ashley Roxanne , especialista en Atlanta, Georgia, explica que “el mejor material para almacenar su mascarilla es algo que la mayoría de la gente puede comprar y encontrar fácilmente: una bolsa de almuerzo de papel”, porque son “más transpirables que la mayoría de los otros contenedores, lo que las convierte en un entorno menos favorable para los microbios”.

Si en ese momento no llevara consigo una bolsa de papel, podría sustituirse ocasionalmente por bolsas de plástico tipo “zip”, pero que habría que dejar abierta para evitar la condensación, ya que, según los expertos, “lo ideal es un recipiente ventilado y evitar que esté en contacto con cualquier superficie”. Las bolsas de plástico tienen el problema de que son “menos porosas y bloquean cualquier material infeccioso sin que el aire limpio y nuevo entre o salga de la bolsa”. El Dr. Abdu Sharkawy, especialista en enfermedades infecciosas de Canadá nos da las pautas para un correcto guardado: “Dobla la mascarilla por la mitad (a lo largo o a lo ancho) para que las superficies exteriores se toquen entre sí. Colóquela con cuidado en su área / bolsa de almacenamiento limpia. Selle la bolsa, si está usando una de papel; Si usa una bolsa de plástico, déjela abierta”.

Es importante colocar siempre la mascarilla de la misma manera para intentar manipular sin querer la parte exterior expuesta, así que una opción es señalar este lado de alguna manera; los profesionales suelen escribir sus iniciales. Lo que sí se descarta totalmente es ahora una práctica habitual en nuestro país: “dejar su máscara facial en su automóvil o colgarla del espejo retrovisor es “una mala idea”, porque “la suposición es que esa máscara ya se ha utilizado y si hay algún material particulado allí, está permitiendo que esencialmente pase al interior de su vehículo”, dijo.

Otra opción nos la ofrece el virólogo y profesor de Microbiología de la Universidad San Pablo CEU, Estanislao Nistal: “Si tenemos que quitárnosla por algún motivo puntual, recomienda guardarla en un recipiente que no exponga a la mascarilla como en un sobre de papel, que es deshidratante y dificulta algo el posible crecimiento de las bacterias. Mejor que dejarla en una superficie o en una bolsa de plástico”.

Sea cual sea la solución, aquellas bolsas utilizadas para guardar la mascarilla deben tirarse o lavarse después de cada uso. Y seguir siempre las recomendaciones de los expertos, como indica este gráfico del Colegio General de Enfermería.

El Ministerio de Sanidad ha difundido un vídeo con una serie de consejos para mantener la eficiencia de las mascarillas durante toda su vida útil.

Nuevo negocio en internet

Por supuesto páginas y páginas de internet se han llenado de múltiples soluciones para hacerse con “contenedores” que ayuden a guardar las mascarillas. Amazon vende una suerte de mini carteras de plástico llamadas “estuche porta mascarillas” de varios colores por el precio de 10 euros y que prometen estar hechas “a prueba de polvo y humedad, y puede prevenir eficazmente la contaminación secundaria de la mascarilla desechable”.

Cajas a la venta en Amazon
Cajas a la venta en AmazonLa RazónAmazon

Otras páginas, como Rovipackaging.com nos presentan un producto que se adapta al hecho de que “ya que en un futuro la mascarilla de protección va a ser un producto que se venderá en infinidad de establecimientos, no sólo en las farmacias, nuestras bolsas para mascarillas fabricadas a medida garantizan la protección e higiene” de las mismas. Fabricadas con polipropileno o en polietileno transparente, disponen de una “solapa con cinta adhesiva removible para poderlas abrir y cerrar varias veces”. Y también están orientadas a los regalos comerciales puesto que se puede personalizar el logo en cada bolsa. Soluciones más a la moda son las bolsas-neceser de la misma tela que las mascarillas como las comercializadas por Venca.es.

Las bolsas de plástico comercializadas
Las bolsas de plástico comercializadasLa Razónrovipackaging.com