Las varices, no sólo un problema estético

La evolución de la insuficiencia venosa crónica incrementa el riesgo de padecer úlceras de difícil curación en algunos casos

Dolor, pesadez en las piernas, picazón en la zona o calambres por las noches son algunas de las molestias que causan las venas varicosas, más allá del problema estético. La insuficiencia venosa crónica, más conocida como varices, son venas hinchadas y retorcidas a causa de una acumulación anormal de sangre. Pueden verse justo debajo de la piel. Pero, ¿por qué surgen? «Las varices aparecen por una disfunción en las válvulas de las venas, que produce una alteración en la circulación de retorno, que conocemos en medicina como insuficiencia venosa», explica la doctora Marta Ramírez, jefa asociada de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital La Luz-Quirónsalud en Madrid.

Suelen aparecer en las extremidades inferiores y es un trastorno que se suele decir que afecta, por lo general, a las mujeres, aunque en realidad afecta a ambos sexos, aunque en ellas más debido al embarazo.

Esta alteración «se puede producir por herencia, trabajos en bipedestación (estar de pie) prolongados, o sentados mucho tiempo sin moverse, por sobrepeso, y también existen varices secundarias a la existencia de trombosis venosa profunda o varices pélvicas en los embarazos», precisa la doctora, que recuerda que «pueden aparecer a cualquier edad, pero es mucho más frecuente que surjan entre los 30 y los 40 años».

Muchas personas tienen varices y no les dan importancia al principio al considerarlo únicamente un problema estético. Después llegan las molestias. «La evolución de la insuficiencia venosa crónica va por estadios clínicos que se recogen en lo que nosotros llamamos clasificación de CEAP y va desde las varices asintomáticas, a las que comienzan con pesadez, cansancio, posteriormente edema, continuando con cambios crónicos de la coloración de la piel: tono ocre que ya es irreversible, y eso produce una atrofia de la piel con mayor riesgo de padecer úlceras de difícil curación», precisa la doctora.

«Por supuesto –prosigue–, no todos los pacientes evolucionan igual, ni todos llegan a la aparición de úlceras, pero con las técnicas tan poco invasivas que tenemos hoy en día, sin duda no merece la pena llegar a un estadio con lesiones irreversibles o con molestias severas que disminuyan nuestra calidad de vida».

¿Cómo se eliminan?

De ahí que si comienza a tener varices sea recomendable que no deje de acudir al médico. Ahora bien, existen diferentes técnicas pero no todas son igual de efectivas. «Nosotros comenzamos con un estudio exhaustivo con eco-doppler a nivel pélvico y de miembros inferiores para cerciorarnos del origen de las varices. Pueden ser primarias con su origen en una válvula que no funciona correctamente o secundaria a otros procesos, y es en este caso donde si no estudia a fondo, existen muchas probabilidades de que una vez operadas las varices, vuelvan a salir de manera precoz. Con el eco-doppler nosotros estudiamos el origen, si es por un antecedente trombótico trataríamos primero esa secuela, y en un segundo tiempo las varices, y en el caso de las varices pélvicas, igual: primero tratamos las varices pélvicas (mediante técnicas mínimamente invasivas y de manera ambulatoria) y posteriormente las varices», detalla Ramírez.

Para el tratamiento de las varices en sí, en el Hospital La Luz-Quirónsalud de Madrid emplean la termoablación con endoláser de las venas principales (safenas o perforantes) «y asociamos tratamiento mediante microflebectomía (incisiones mínimas para quitar las varices más superficiales) y mediante inyecciones de microespuma».

Todo este proceso se hace en quirófano ambulatorio, con una recuperación inmediata y caminando desde el primer momento. Y, posteriormente, si existe una afectación estética con arañas vasculares o variculas (varices muy pequeñas y superficiales que no se pueden extirpar), «se hacen tratamientos en la consulta de escleroterapia estética con microespuma», detalla la doctora. De este modo, «las varices no sólo desaparecen, sino que disminuye muchísimo el riesgo de que vuelvan a aparecer».

Las intervenciones para varices pélvicas y/o secuelas de trombosis antiguas consiguen una mejora de síntomas en el plazo «de una semana a un mes. Y el tratamiento de las varices mediante endoláser logra una mejoría a partir de los primeros días. En el caso del tratamiento estético sucede lo mismo, pudiendo verse resultados hasta las seis semanas», afirma la doctora Ramírez.

¿Se pueden prevenir?

La dilatación de las venas suele propiciarse por varios factores, como la predisposición genética, la edad, el sedentarismo, trabajar cruzando las piernas o si uno permanece muchas horas de pie. Las varices no se pueden prevenir, pero sí controlar su desarrollo realizando ejercicio físico y evitando el sobrepeso. Para reducir el dolor, los expertos recomiendan evitar llevar ropa ceñida, utilizar calzado cómodo (nada de tacones), aplicar duchas de agua fría en las piernas e hidratar la piel, entre otras medidas.