Javier Crespo: «En una generación puede pasarse de descubrir la hepatitis C a eliminarla»

Entrevista al presidente de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD)

-La semana pasada se falló el Nobel de Medicina a los descubridores de la hepatitis C (VHC). ¿Cómo lo valora?

-Es un galardón extraordinariamente merecido. El descubrimiento del VHC ha supuesto el acceso a la curación de millones de personas y es, probablemente, uno de los hallazgo más importantes de la historia de la Medicina. Porque es una enfermedad infectocontagiosa que se descubre en 1989 y en 2020 da la impresión de que se puede eliminar. En una generación puede pasar de descubrirse a eliminarse. Y eso en las enfermedades infecto-contagiosas crónicas es un hito único. En la concesión si esos tres personajes hubieran sido cuatro habría sido perfecto, porque Raymond Schinazi, el sintetizador de sofosbuvir, que es la primera molécula que se describe que cura la VHC, quizás debería haber formado parte del premio. Es un hallazgo con trascendencia clínica extraordinariamente importante. Cuando se descubre se estima hay en torno a 170 millones con VHC; ahora unos 70 millones.

-¿Cuál es la situación actual de España con la hepatitis C?

-Buena. España es uno de los países que más cerca está de cumplir los objetivos de la OMS de eliminación, solo por detrás de Islandia que es un país pequeño. Dicho eso, este año con el Covid estamos teniendo un enlentecimiento o detención de muchos programas de eliminación por la pandemia. Hay que atender bien a los pacientes de Covid, pero hay que hacerlo igual de bien a los que no lo son porque si no van a sufrir las consecuencias de la pandemia y no es justo. Hay un trabajo en «Journal of Hepatology» que es un modelo predictivo pero que dice que si los problemas en los programas de detección de VHC siguen unos meses más es probable que el objetivo de eliminarlo en 2030 no sea posible.

-¿Qué papel han jugado los nuevos tratamientos en este hecho? ¿Cómo ha cambiado la posición de los pacientes?

-El impacto de los nuevos tratamientos ha sido brutal. Por ejemplo, la hepatitis era a causa más frecuente de cirrosis, de ingreso por cirrosis en los hospitales, de hepatocarcinoma y de trasplante hepático. Hoy el ingreso en un hospital por una cirrosis es excepcional, prácticamente ya no hay enfermos. En España se ha producido una disminución muy importante de las listas de espera de trasplante de hígado porque ha disminuido mucho los candidatos por VHC porque no lo necesitan. Y eso, como hay más órganos disponibles, repercute en otros pacientes con enfermedades hepáticas porque su acceso al trasplante es mucho más fácil. El impacto no solo está en quienes tienen la enfermedad, en la disminución de los ingresos y por tanto del gasto motivados por el VHC sino que se benefician otras patologías. Es una cosa extraordinariamente importante. Hablar de tratar es casi sinónimo de curar porque lo hacen prácticamente todos.

-¿Y llegará a eliminarse?

-Decimos que una enfermedad infecciosa estaría eliminada cuando el número de casos en una determinada región son abordables en menos de un año. En España se han tratado en los últimos cinco años aproximadamente a 140.000 personas. La última encuesta del Ministerio de seroprevalencia calcula que quedan 70.000 casos. Es decir, en cinco años ya se ha tratado a más del doble de los que quedan, por lo tanto nosotros sí que creemos que en los próximos cinco años va a ser posible eliminarla en nuestro país.

-Tienen entonces una fecha...

-Teníamos una fecha: el 2024, pero este año se ha fastidiado y va a tener que ser 2025.