La pérdida de la voz, otra de las secuelas de la Covid-19

Los pacientes que han requerido intubación o que han visto disminuida su capacidad respiratoria por la enfermedad sufren cambios en su voz debido principalmente a la fatiga y a las secuelas inflamatorias

Algunos pacientes han visto como su voz ha perdido fuerza, convirtiéndose a menudo en un sonido más áspero y profundo
Algunos pacientes han visto como su voz ha perdido fuerza, convirtiéndose a menudo en un sonido más áspero y profundo

La pérdida de la voz es una más de las secuelas que sufren los afectado por la Covid-19. “Aquellos pacientes que han tenido un cuadro más severo de la enfermedad han visto afectada su voz debido a una disminución de la capacidad respiratoria o porque han sido intubados. De hecho, estamos viendo un aumento de las consultas en este tipo de pacientes”, señala Isabel Cardoso López, adjunta del departamento de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello del Hospital Vithas Arturo Soria, en Madrid, con motivo del Día Mundial de la Voz, que se celebra hoy,16 de abril.

En cuanto a los pacientes con cuadros más leves de la enfermedad, los expertos señalan que estos también han percibido cambios en su voz debido principalmente a la fatiga y a las secuelas inflamatorias. “Algunos pacientes han visto como su voz ha perdido fuerza, convirtiéndose a menudo en un sonido más áspero y profundo. Esto sucede, por un lado, por la falta de estimulación y, por otro, a que la fatiga provoca que haya que hacer más esfuerzo para emitir el sonido” apunta Julio Ampuero Fernández, director del Instituto de Comunicación, Habla y Lenguaje de Vithas Internacional, quien explica que esto no sólo puede darse de forma aislada sino con otros componentes como la anomia (fenómeno “punta de la lengua”), la disfagia (imposibilidad de tragar), la perdida de oído, olfato y gusto y que deben de tratarse de forma transversal y multidisciplinar.

Sin embargo, destacan también que no solo sufren problemas de voz las personas que han padecido la enfermedad, sino que los cambios causados por la pandemia como el teletrabajo, con videoconferencias diarias, el uso de mascarillas, la distancia de seguridad y la forzosa ventilación están causando estragos en las cuerdas vocales y la calidad de la voz.

Las mascarillas, sobre todo las FFP2, están llevando también a forzar y elevar el tono de la voz provocando sequedad laríngea, lo que puede contribuir a la aparición de disfonías y molestias laríngea. En este caso, un remedio puede ser utilizar un humidificador ambiental y purificadores de aire”, apunta José Miguel Rodríguez González-Moro, jefe de la Unidad de Neumología de Vithas Arturo Soria.