«Tengo una carrera deportiva exitosa, a pesar de ser asmática»

«En la vida hay que desdramatizar y la pandemia nos ha enseñado a ello», asegura Teresa Perales, quien se perdió un Campeonato de España por una crisis de asma

Teresa Perales
Teresa PeralesArchivo Archivo

Con los Juegos Olímpicos de Tokio a pleno rendimiento, el deporte copa ahora todas las miradas, a pesar de que la Covid-19 sigue poniendo muchas trabas para ello. Y si hay un nombre propio este año en el mundo deportivo es, sin duda, Teresa Perales, que recibirá en otoño el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2021.

-¿Cómo se lleva ser la primera deportista paralímpica que recibe un reconocimiento tan importante?

-Con mucha felicidad y con un gran orgullo, porque significa derribar una barrera que, aunque realmente no estaba impuesta, lo cierto es que existía. Que yo sea la primera en abrir esta puerta es algo muy especial, pero lo comparto con todo el deporte paralímpico y con los deportistas con discapacidad.

-Su palmarés, con 26 medallas olímpicas, bien lo merece, pues es la deportista más laureada de España. ¿Cómo piensa aprovechar el empujón mediático que implica este premio?

-Pues es una gran oportunidad para dar visibilidad a las deportistas femeninas y más aún a las que somos mamás, ya que nos cuesta encontrar hueco en los medios y esto es un refuerzo. Me encantaría trabajar con chavales con discapacidad, fomentar el deporte inclusivo y sensibilizar a los clubes para que niños de toda España puedan practicarlo.

-Está con la mente en los Juegos Paralímpicos de Tokio. ¿Cómo se prepara para una cita tan decisiva?

-Implica una preparación de muchos años con una estrategia planificada. Y luego surgen imprevistos que lo cambian todo. Hace meses me lesioné y a pesar del esfuerzo y de doblar sesiones de entrenamiento no logro hacerme con mi hombro, así que no voy a vivir los Juegos tal y como imaginé. Pero esto es tan solo una modificación del sueño, no una renuncia, por lo que, aunque se me escaparán las medallas, lo daré todo igualmente. Y ya pienso en los siguientes de París 2024, que serían mis séptimos Juegos Olímpicos, porque no quiero quedarme con este mal sabor de boca.

-Usted es de las que no se rinde...

-No, nunca. Recuerdo cuando con 19 años me quedé en silla de ruedas y comencé a nadar. Me bastaba con flotar y hacer ejercicio, ese era el objetivo, pero con esfuerzo y tesón he ido superando pequeños logros que me han hecho estar donde ahora estoy. Pero las palabras superación o valentía no me corresponden más a mí por el hecho de no poder caminar... Si lo piensas, todos nos superamos cada día.

-¿Cuál es su mejor herramienta para tener esa fortaleza?

-A nivel emocional he ido adquiriendo recursos con los años, pero uno muy sencillo es que me encanta desdramatizar. La vida es un ensayo y error y hay que quitar hierro a la mayoría de circunstancias y creo que la pandemia nos ha enseñado a ponerlo en práctica.

-Acaba de amadrinar la creación del Instituto Nacional de Asma Grave (INAG), impulsado por GSK. ¿Sufre esta enfermedad?

-En mi caso soy asmática desde pequeñita y tengo hiperactividad bronquial.

-¿Alguna vez le ha impedido seguir con su carrera deportiva?

-He podido hacer una vida deportiva normal y exitosa a pesar del asma, pero sí recuerdo que me perdí un campeonato de España porque sufrí una crisis por la que me ahogaba y no pude participar.

-¿Cree que el asma es una enfermedad minusvalorada?

-Sin duda, porque se tiende a pensar que se trata de una patología menor, pero cuando aparece una crisis eso condiciona muchísimo tu vida y no siempre la puedes controlar. Incluso yo, que tengo la enfermedad a nivel leve y bajo control, he pasado por algunos momentos malos por culpa de ella. Por eso creo que la creación de este Instituto Nacional de Asma Grave puede ser una gran herramienta tanto para los médicos como para los pacientes, pero sobre todo para darle visibilidad.