Esta es la solución a la migraña crónica que puede comerse

Un nuevo estudio confirma que tomar vegetales de hoja verde ayuda a mitigar el dolor de cabeza crónico

Lechugas, ensaladas
Lechugas, ensaladas FOTO: Dreamstime Dreamstime

Cuando el dolor de cabeza se convierte en un infatigable compañero de viaje, merma la calidad de vida de quien lo sufre, sin apenas remedios a los que aferrarse. Medicación, yoga, eliminar ciertos alimentos... Los recursos habituales también fallan en algunos pacientes, pero adoptar una dieta basada en vegetales de hoja verde oscura puede ser eficaz frente a la migraña crónica, según confirman médicos del Sistema de Salud de la Universidad de Pensilvania (EE UU) en un reciente artículo publicado en la revista científica «BMS Case Reports» después de tratar con éxito mediante intervención alimentaria a un hombre que llevaba más de 12 años con fuertes migrañas sin aura.

Este hallazgo no resulta descabellado, ya que, tal y como explica el Dr. Pablo Irimia, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), «la migraña es una enfermedad en la que existe la liberación de una serie de péptidos con efecto vasodilatador y también de mediadores inflamatorios. Una dieta con efectos antiinflamatorios podría, teóricamente, ser útil». Sin embargo, según advierte el experto «no está demostrado que ninguna dieta concreta pueda resultar útil en la prevención y tratamiento de la migraña. La observación de la eficacia de un tipo de alimentación en un caso aislado no significa que sea un tratamiento eficaz y, por tanto, no debe recomendarse a todos los pacientes».

¿Qué comer frente a la migraña?

La migraña es una enfermedad neurológica compleja que afecta al 12% de la población general y representa la primera causa de discapacidad entre los 16-49 años. La dieta es clave en estos pacientes, pues existen alimentos que facilitan la aparición de crisis. «Es el caso del alcohol, pues se trata del desencadenante más claramente relacionado con las migrañas, y dentro de las bebidas alcohólicas es el vino tinto el más asociado a ellas. Por su parte, la cafeína consumida en cantidades pequeñas puede ayudar a controlar la migraña o el dolor en general, pero en cantidades elevadas puede cronificarla, mientras que están asociados al dolor de cabeza los alimentos ricos en tiramina como los quesos curados; las carnes curadas, ahumadas o procesadas; los alimentos en conserva o fermentados y los encurtidos; las salsas como la de soja, el miso o la teriyaki; el chocolate y los alimentos que contienen nitratos como los precocinados, bacon, salami, salchichas, etc., así como los ultraprocesados que contienen glutamato monosódico, como precocinados, snacks...», detalla la Dra. Emilia Cancer, miembro del Grupo de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

A pesar de esa larga lista de productos, «no todos los afectados tienen desencadenantes alimentarios y por este motivo no hay una dieta específica para las personas con migraña. Cada paciente debe identificar si existen alimentos que pueden precipitar migraña en su caso particular y evitarlos», asegura el Dr. Irimia, quien recuerda que «esto se debe a que los detonantes de la migraña son múltiples y actúan de forma simultánea y cuando se acumulan se produce una crisis. Existen algunos no evitables (cambios de tiempo, alteraciones hormonales) y otros potencialmente que sí (falta de sueño, estrés, alcohol)».

Y es que, según advierte la Dra. Cancer, «son también desencadenantes de la migraña saltarse comidas y periodos de ayuno prolongado. Además, se recomienda el consumo de alimentos frescos, mantener un peso saludable y hacer ejercicio de forma regular, pues el sobrepeso es un factor de cronificación de la migraña».