El coronavirus puede con el Mobile

La organización decide suspender la feria para garantizar la seguridad de los asistentes, si bien asegura que volverá a Barcelona en 2021. Ahora deberá hacer frente a las consecuencias: las empresas que confirmaron su asistencia pueden pedir indemnizaciones

E. Genillo/m. Espanyol - mADRID

La organizadora del Mobile World Congress, GSMA, decidió finalmente suspender la feria tecnológica más importante del mundo y que se lleva celebrando desde 2006 en Barcelona. En un comunicado enviado ayer a la agencia de noticias Bloomberg, John Hoffman, director ejecutivo del GSMA, afirmó lo siguiente: «Con el debido respeto al ambiente seguro y saludable en Barcelona y el país anfitrión, hoy, GSMA canceló el MWC 2020 ante la preocupación global con respecto al brote de coronavirus. La preocupación por los traslados y otras circunstancias hacen que sea imposible que se celebre». Eso sí, aclaró que el evento regresará a la capital catalana en 2021 y en sucesivas ediciones y que el Ayuntamiento que capitanea Ada Colau «respeta y entiende» la decisión.

Desde que LG anunció el 4 de febrero que no asistiría para garantizar la seguridad de sus empleados, el goteo de bajas ha sido incesante. Fue la primera y la que inició el efecto dominó que ha terminado con un total de 33 empresas borrándose de la lista de participantes. La estocada final a la feria se produjo ayer cuando Vodafone, Orange y Deutsche Telekom anunciaron que tampoco participarían. Fue lo que llevó a la organización a convocar un comité de crisis. No solo porque se tratase de ausencias muy significativas en el plano tecnológico, sino porque estas empresas son representantes del consejo de GSMA –junto a Telefónica, AT&T, América Móvil, China Mobile, China Telecom y China Unicom, entre otras– y las que forzaron una reunión que estaba prevista para mañana.

Durante todo el día de ayer reinó la confusión. El consejo debatió durante más de seis horas y antes de que se diera por finalizado, un portavoz anunció que se mantendría el Mobile en las fechas previstas, del 24 al 27 de febrero, y que se garantizaría la seguridad de los asistentes porque «habrá reuniones con expertos de salud, tanto de España como de otros países». No obstante, entre las operadoras inscritas a la feria la versión extendida era otra. Sabían que no era una decisión definitiva. Pasadas las ocho de la tarde se confirmaron los malos presagios, la cancelación del MWC, la gallina de los huevos de oro de Barcelona con un impacto económico de casi 500 millones de euros.

Ahora son varias las cuestiones que quedan en el aire. La primera si GSMA se planteará aplazar la feria para cuando el brote de Covid-19 esté controlado. Segundo, cómo van a responder las empresas que sí confirmaron su participación, como Sansumg , Huawei o Xiaomi, entre otras.

Coste de cancelación

Una cancelación del Mobile World Congress significa graves pérdidas económicas para GSMA dadas las indemnizaciones que debería pagar a estas compañías y que han incurrido en importantes gastos. Hay que tener en cuenta que para cumplir con las medidas de seguridad por riesgo de contagio, las empresas chinas han tenido que enviar a sus empleados a Barcelona dos semanas antes de lo previsto. Para reducir el importe de dichas indemnizaciones sería necesario que el Gobierno declarase una situación de riesgo sanitario, tal como han hecho otros países. Es decir, se habría tratado de una situación de «fuerza mayor» que habría justificado la cancelación del evento.

Pero el ministro de Sanidad, Salvador Illa, compareció ayer en la capital catalana para decir todo lo contrario. Las autoridades sanitarias de España y Cataluña se reunieron en el Hospital Clínic de Barcelona, referente en epidemiología, para evaluar los riesgos de celebrar un evento como el Mobile en Barcelona la próxima semana. Y tras escuchar a los máximos expertos en el tema, insistieron en que «no hay ninguna razón de salud pública que nos aconseje anularlo» aseguró Illa. «El único síndrome a combatir es el del miedo», apostilló la responsable de Salud de la Generalitat de Cataluña, Alba Vergés.

Desde que el brote de coronavirus puso en jaque al Mobile, tanto el Gobierno como Generaitat y Ayuntamiento cerraron filas para defender su celebración. Se sucedieron las declaraciones de unos y otros para llamar a la calma y asegurar que no existía ningún riesgo sanitario que aconsejara la cancelación. Pero no ha servido de nada. A LG le siguieron Ericsson, Nvidia, Amazon, Facebook, Sony, Ntt Docomo, Vivo, Intel, Cisco, las europeas Vodafone, Orange, BT y Deutsche Telekom, así como la finlandesa Nokia y un largo etcétera hasta llegar a 33, el número final de empresas que decidieron no exponer a sus empleados a los riesgos de contagio de coronavirus.

En España solo se han confirmado dos casos –ambos infectados fuera de nuestras fronteras–, pero estas tecnológicas consideraron que las medidas tomadas por GSMA –como evitar los apretones de manos o cambiar los micrófonos después de cada intervención, además de las mencionadas–, pudieran llegar a ser del todo efectivas.

Las autoridades han dejado para hoy las valoraciones a la noticia. Ada Colau y Hoffman comparecerán en rueda de Prensa para valorar las enormes consecuencias de la suspoensión del Mobile.