Coronavirus

El virus lleva semanas sin ser detectado en las residencias

El coronavirus golpea a los grupos de riesgo y dispara la inquietud.

Los ancianos constituyen el colectivo más vulnerable frente al azote del coronavirus. Las cifras no engañan. Aunque en España el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad (cuya cara visible es el omnipresente Fernando Simón) aún no ha ofrecido datos desglosados por grupos de edad, ante las semejanzas entre ambos países no es descabellado pensar que el panorama puede ser similar al caso italiano. El país europeo más golpeado por el coronavirus ofrece una tendencia fácilmente interpretable: a más edad, más riesgo. La mortalidad entre los nonagenarios ronda el 19%, en los octogenarios, casi alcanza el 17%, y en cuanto a los septuagenarios, roza el 10%. A partir de ahí, cae drásticamente y en ningún caso supera el 3%. Con las cifras en la mano, la preocupación por lo que está ocurriendo en las residencias de ancianos está más que justificada. Y, al parecer, por estos establecimientos lleva circulando libremente el virus desde el inicio de la crisis sanitaria y las consecuencias se están empezando a notar ahora: durante las últimas horas se han conocido casi 80 decesos en residencias de mayores a causa del Covid-19, a los que hay que sumar un goteo de fallecimientos anteriores, como el caso de un centro de Valdemoro (Madrid). Por desgracia, no parece que la situación vaya a mejorar en las próximas horas por el elevado número de pacientes aislados.

Son dos los puntos que preocupan sobremanera por lo alarmante de su situación. La residencia Monte Hermoso, en Madrid –la primera cuya delicada situación salió a la luz–, y la de Elder, en Tomelloso (Ciudad Real). Aunque los datos son confusos y varían en gran medida en cuestión de minutos, según las cifras que se manejaban al cierre de esta edición, en la primera ya han fallecido una veintena de usuarios y en la segunda, dieciséis. En lo que respecta al centro madrileño, los familiares, que han unido sus fuerzas en la Agrupación de Familiares de la Residencia Monte Hermoso, comtinuaron ayer con sus reclamaciones y denunciaron que la ayuda (material y humana) que el martes les prometió la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid solo llegó a medias. Lo hicieron en el día en que tuvieron que sumar una muerte más a la larga lista de fallecidos. Aunque sí afirman que los trabajadores ya cuentan con mascarillas y otros objetos de protección, aseguran que el equipo médico que debía haberse trasladado desde el Hospital Clínico San Carlos nunca ha llegado a instalarse en la residencia. Mientras tanto, los infectados ya rozan los 80.

«Cuando dicen que las residencias son centros medicalizados es mentira, les dan las medicinas y les cuidan, pero nada más», denunció a Ep un familiar. La Fiscalía de la Comunidad de Madrid anunció ayer que abrirá una investigación para esclarecer lo sucedido a raíz de una denuncia presentada por la asociación de allegados al Defensor del Paciente. Y, en lo que respecta a la residencia de Ciudad Real, fue su propio director el que ayer alzó la voz para pedir ayuda. De los 16 fallecidos en este centro privado, 12 son casos confirmados de coronavirus. José Manuel San Pedro, que también ha dado positivo en el test del Covid-19 y tiene fiebre, reconoció que los trabajadores se sienten «desbordados», ya que carecen de medios humanos y materiales para hacer frente a la pandemia. En total, en estas instalaciones trabajan 120 empleados y viven 170 ancianos.

Ocho muertos en Cataluña

Las residencias de la segunda comunidad autónoma más golpeada por el Covid-19 tampoco se libran de este drama. A media tarde de ayer también salió a la luz que hasta el momento se han producido al menos seis fallecidos en la Fundación Privada Consorts Guasch de Capellades, en la comarca de l’Anoia de la provincia de Barcelona. En un comunicado, la dirección del centro explicó que ya han habilitado la primera planta del recinto para confinar a los internos que presenten síntomas y que allí les continuarán haciendo un «control continuo y un seguimiento de todas las afectaciones de la residencia, junto con la enfermera del centro». A este caso se unen otros dos muertos y al menos siete infectados en la residencia Santa Oliva de Olesa de Montserrat, en la misma provincia, que tiene capacidad para más de un centenar de ususarios. Los infectados se han trasladado al Hospital de Martorell, según confirmaron desde el Ayuntamiento.

También preocupa especialmente la situación en la residencia Los Royales, en Soria, donde ya se han reportado once decesos desde el sábado, de acuerdo a la información que facilitó la Junta de Castilla y León. Sin embargo, el Ejecutivo regional le atribuyó solo una de esas muertes al virus de Wuhan: «Todos los finados presentaban síntomas compatibles con el Covid-19, pero no se les ha realizado la prueba pertinente», reconocieron.

En la capital, el propio Padre Ángel, presidente de Mensajeros de la Paz, alzó la voz para pedir «ayuda urgente». Lo hizo tras conocer la situación en la que se encuentra una de sus residencias, en concreto, la Montserrat Caballé, en el distrito de Barajas, donde han muerto seis ancianos. Cuatro en el propio centro y otros dos habían sido trasladados al Hospital Ramón y Cajal. En otro de Morata de Tajuña hay cinco fallecidos más. La Comunidad de Madrid anunció que publicará semanalmente los datos recopilados en relación a la situación de las residencias de la región.

Las cifras también sobrecogen en el Centro Residencial San Martín, en la provincia vasca de Vitoria. Allí han muerto un total de ocho residentes, todos fuera de la residencia: fallecieron en el Hospital de Txagorritxu, uno de los puntos donde primero se descontrolaron los contagios y donde el coronavirus más ha afectado a los profesionales sanitarios.