El Consejo Escolar del Estado plantea que las clases acaben en junio y los suspensos se recuperen en septiembre

Propone que si se aprueba el último trimestre, se den por aprobados los dos anteriores si no se han superado

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El curso académico avanza con la incertidumbre de si se podrá rematar el curso de manera presencial o si se zanjará a distancia. Sea cual sea el escenario que se plantee, la comisión permanente del Consejo Escolar del Estado somete hoy a votación una serie de propuestas que pasan por que los exámenes de recuperación no se hagan en el mes de junio, como ocurre en algunas comunidades autónomas tales como Madrid, y se realicen directamente en septiembre “para aprovechar al máximo el tiempo de actividad lectiva en el mes de junio, sea esta a distancia o presencial”. Y no sólo eso, el órgano consultivo de participación del sector educativo recomienda que las clases o los exámenes finales no se prolonguen hasta el mes de julio. Y lo dice porque “hay que tener en consideración que los profesores, alumnos y familias están haciendo un esfuerzo para seguir el curso con la formación en línea; ahora no están de vacaciones y la carga psicológica que han tenido que soportar también exige un tiempo normal de descanso”. Además, “Habría que tener en cuenta los inconvenientes que podría suponer esta medida para la programación de las vacaciones y la conciliación familiar”.

El Consejo Escolar del Estado plantea recomendaciones con dos escenarios posibles: que las clases presenciales puedan reanudarse en algún momento antes de final de curso o que la evolución de la pandemia aconseje que queden suspendidas hasta el curso que viene.

¿Qué propone si el confinamiento dura hasta finales de abril? Que las tareas para el trabajo en casa se centren en los aprendizajes ya programados y, en el supuesto de que las clases se reanuden, “se debería prolongar lo más posible en el mes de junio”.

¿Y si el confinamiento llega hasta mayo? el Consejo Escolar del Estado sugiere que el trabajo se centre en repasar lo fundamental aprendido en cada materia desde el comienzo del curso hasta el mes de abril, lo que implicará una condensación de los contenidos.

¿Y qué pasa con los exámenes del tercer trimestre, que suelen ser a mediados de mayo? Si el alumno aprueba los exámenes que cada centro haga vía on line o por medio de trabajos, “se entenderá como recuperación de los anteriores trimestres para aquellos alumnos que tuvieran uno o los dos insuficientes. En cualquier caso, la evaluación final tendrá en consideración las evaluaciones de los tres trimestres”.

Pero puede ser que se nos plantee el peor de los escenarios posibles: que lleguemos a fin de curso y todavía sigamos confinados. En este caso el órgano consultivo propone que las administraciones educativas dispongan las medidas necesarias para que todo el alumnado pueda realizar la evaluación del tercer trimestre desde casa, de modo telemático. Así, la evaluación final de 4º de la ESO tendrá en consideración las evaluaciones de los dos primeros trimestres y la del tercero, evaluación ésta que será considerada, en el caso de que resulte positiva, como recuperación de las dos anteriores y, en consecuencia, permitirá la obtención del título de la ESO. Lo mismo sugiere que ocurra para los alumnos de 2º de bachillerato que, si aprueban el último trimestre se les dé por aprobado los dos anteriores si los tienen suspensos, lo que les permitirá presentarse a la EvAU.