El Gobierno rechaza los paliativos como alternativa a la ley de eutanasia

Las enmiendas del PP y Vox, basadas en el desarrollo y fomento de los cuidados palitivos, no han contado con el apoyo del Congreso

La ley socialista para regular la eutanasia seguirá adelante. Las enmiendas a la totalidad presentadas por el PP y Vox, basadas ambas en el desarrollo y fomento de los cuidados paliativos, no han contado con el apoyo necesario de la Cámara baja. Así, la propuesta de los socialistas continúa los trámites para su aprobación, tras pasar un primer filtro parlamentario en febrero. Entonces todos los grupos votaron a favor menos el partido de Casado y Abascal. Ahora, tras ser rechazadas las propuestas de Vox y PP, el plazo para la presentación de enmiendas parciales finaliza el próximo 16 de septiembre y, posteriormente se constituirá la ponencia encargada de dar forma a la iniciativa.

La ley socialista reconocerá el derecho a la eutanasia, a poner fin a la propia vida a aquellas personas que padezcan un sufrimiento físico o psiquíco insoportable y sin esperanzas de curación pero no se enfrenten a una muerte inminente. De ser finalmente aprobada, la eutanasia sería un servicio más de la Seguridad Social.

De acuerdo con la proposición del PSOE toda persona mayor de edad con nacionalidad española o residencia legal en España y en plena capacidad de obrar y decidir puede solicitar y recibir ayuda para morir. La petición debe realizarla de forma “autónoma, consciente e informada”, y además debe encontrarse en los supuestos de “enfermedad grave e incurable o enfermedad grave, crónica e invalidante causantes de un sufrimiento físico o psíquico intolerables”. La solicitud debe realizarse por escrito y estar firmada por el paciente que, además deberá ratificarla en el plazo de 15 días. El documento, que puede revocarse en cualquier momento, se firmará en presencia de un médico. Una comisión de control y evaluación comprobará el cumplimiento de todos los requisitos. El texto contempla dos modalidades de eutanasia: la administración al paciente de una sustancia letal por parte del profesional médico o bien la prescripción de la misma para que sea el paciente quien se la autoadministre. En ambos casos el médico acompañará y apoyará al paciente hasta que se produzca la muerte.

Vox: “Van a convertir a nuestros médicos en verdugos”

La diputada de Vox encargada de defender la enmienda de su partido, Solange Ruiz, acusó al Gobierno de querer aprobar la eutanasia como “una prestación sanitaria para matar”. “Si se mata a otro por encargo eso lo convierte en un verdugo y ustedes, con esta ley, van a convertir a nuestros médicos en verdugos”, espetó a la bancada socialista.

La diputada de Vox les afeó “apostar por la muerte y no por la vida”: “Es lo que hacen siempre, con la ley del aborto, en los centros sanitarios persuadiendo a las madres con hijos con malformaciones a que no los tengan, y en las residencias”.

Ruiz recalcó que Vox apuesta por los cuidados paliativos porque “nadie quiere morir, en realidad lo que queremos es dejar de sufrir”. En ese sentido, recordó que España ha descuidado este servicio porque de los 225.000 pacientes que lo requieren solo acceden a ellos unos 65.000. “Nuestra propuesta pasa por unos cuidados paliativos integrales para aliviar el dolor y para eso necesitamos más unidades de cuidados con personal formado”, afirmó Ruiz, que también advirtió que debería ser materia obligatoria en las carrera de Medicina.

PP: “No se puede abrir la puerta a la eutanasia si no se tienen resueltos los cuidados paliativos”

Por su parte, el diputado popular José Ignacio Echániz, criticó a los socialistas su “contorsionismo político” y su “deslizamiento” hacia los planteamientos “radicales” de Unidas Podemos, tras recordarles que hace tan solo tres años votaron en contra de la eutanasia. Echániz, asimismo, planteó que no se puede “abrir la puerta a la eutanasia" cuando “no se tienen resueltos los cuidados paliativos”.

Para Echániz la ley de eutanasia es una iniciativa «irresponsable y obscena» en un país en el que apenas existen 0,6 unidades de cuidados paliativos por cada 100.000 habitantes, cuatro veces menos que Reino Unido o la mitad que Polonia. «Lo que de verdad es necesario es legislar sobre el derecho a fallecer dignamente con unos cuidados paliativos adecuados, con permisos laborales regulados para los familiares que cuidan a esos enfermos y con un acceso exprés a las ayudas a la dependencia».

Por su parte, la diputada socialista María Luisa Carcedo acusó a ambos grupos parlamentario de «poner trabas» a la regulación de la eutanasia. Según explicó, la presentación por parte de ambas formaciones políticas de normas para regular los cuidados paliativos es una estrategia para «tegiversar el debate», ya que los cuidados paliativos forman parte del Sistema Nacional de Salud desde el año 2006.