«Los errores y la falta de credibilidad incapacitan a Illa para seguir en su cargo de ministro»

Entrevista a Tomás Toranzo, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM)

-La Confederación que preside ha decidido convocar a los médicos a una huelga en toda España. ¿Por qué motivo?

-Desde CESM llevamos mucho tiempo advirtiendo de la peligrosa deriva que estaba tomando el Sistema Nacional de Salud (SNS, tanto por los recortes y la insuficiente financiación, como por la desastrosa política de recursos humanos y la excesiva politización a que estaba sometido, que le conducían a un grave deterioro. La política de recursos humanos adolece de una deficiente planificación que impide cubrir con eficiencia sus necesidades. Las plazas MIR son insuficientes; el decreto que regula su relación laboral pide a gritos su reforma, para muestra ahí están las huelgas MIR; el sistema de selección y provisión, junto con las limitaciones que imponen las tasa de reposición, consolidan la precariedad y la temporalidad; todo ello sin olvidar la política de jubilaciones. Si añadimos la sobrecarga laboral, la insuficiencia de las plantillas y un sistema retributivo anacrónico y muy alejado de lo que ocurre en los países de nuestro entorno, no es de extrañar el hartazgo profesional que, de no ser por la irrupción de la Covid-19, habría llevado a un grave conflicto laboral este otoño. Pues bien, cuando habíamos decidido aparcar nuestras reivindicaciones por la pandemia, el Ministerio, para enmascarar todo lo anterior, en una huida hacia delante, publica un decreto que empeora más la situación. Esta norma produce una desregulación de la profesión; permite a médicos recién graduados, sin especialidad, ejercer como especialistas, y a los especialistas ejercer obligatoriamente actividades propias de otra especialidades. Además de un fraude y de vulnerar la legalidad, pone en grave riesgo la seguridad de los pacientes y a los profesionales les somete a un estrés innecesario y a asumir responsabilidades ajenas, lo que conduce a un deterioro de la calidad asistencial. Nunca se había producido tal agresión al SNS.

-¿Considera que el Gobierno quiere consolidar a los médicos y al resto de los sanitarios como mano de obra barata?

-Evidentemente, en el caso de los no especialistas los va a contratar, además, a bajo precio. Pero no creo que ese sea el objetivo. Lo peor es que es un parche porque solo juegan al corto plazo. Buscan cubrir las apariencias. No son capaces de abordar los problemas de manera integral y eso conduce a soluciones que empeoran la situación. Desde el Foro de la Profesión les hemos ofrecido colaboración e ideas, pero como ya es costumbre, nos ignoran.

-¿Es el decreto aprobado de Sanidad un golpe en la línea de flotación del sistema MIR?

-Por supuesto. Desvirtúa por completo la validez del sistema de formación sanitaria especializada. Si uno puede trabajar de especialista de lo que no es ¿para qué hace falta dedicar 5 años como mínimo a formarse como especialista? Es una corrupción del sistema, un mensaje perverso que nos hace perder lo que ha costado muchos años consolidar. Una de las fortalezas de nuestro SNS es la gran competencia de sus profesionales, que ha permitido afrontar con garantías para los pacientes la primera oleada pandémica. Con este decreto todo se viene abajo. Son unos irresponsables

-¿Cómo valora la política de recursos humanos de Illa en esta pandemia?

-Los hechos cantan, muy mejorable. Continuamente improvisando, cuando no engañando. Había carencias estructurales que no han sabido resolver y tampoco se han dejado aconsejar. Parafraseando su eslogan de «España puede» podríamos decir que el «Ministerio puede, pero no quiere». O como dicen las sociedades científicas «no saben». Es lamentable la falta de dialogo que han tenido con los profesionales. Demasiado autoritarismo disfrazado de informes de supuestos científicos o expertos. Han devaluado esas dos palabras. Modificaron unilateralmente las condiciones de trabajo y tomaron decisiones que nos afectaban directamente sin la más mínima consulta. Así es difícil que esto funcione. Han abusado de la buena disposición que se ha mostrado desde la profesión

-¿Cómo es posible que España sea el país con más sanitarios infectados de todo el planeta?

-Desde luego no es porque se hayan contagiado en fiestas y en el entorno de celebraciones familiares o con amigos como han dicho algunos responsables políticos. En el inicio de la pandemia los medios de protección fueron escasos, cuando no inexistentes y ese ha sido uno de los motivos fundamentales. Esa carencia parece que está superada. Después, la sobrecarga de trabajo y la insuficiente identificación de afectados y los portadores asintomáticos, han hecho que en circuitos no Covid los riesgos hayan sido excesivos. La prevención tampoco ha sido adecuada y un ejemplo son las zonas de descanso de los MIR, que son de juzgado de guardia.

-Ustedes interpusieron una querella contra Sanidad por la desprotección con la que los médicos afrontaron la pandemia. ¿Qué noticias tienen?

-Se ha pronunciado el Supremo y estamos muy satisfechos con sus conclusiones pues nos da la razón en lo fundamental, que hubo falta de protección de los profesionales y que se nos sometió a un riesgo innecesario que condujo a miles de afectados y algunos fallecimientos. Abre la vía a la exigencia de responsabilidad patrimonial por anormal funcionamiento de la Administración.

-55 sociedades científicas han denunciado el sesgo político de la gestión de la pandemia. ¿A qué atribuye que todo el mundo médico esté encendido como pocas veces antes en la historia de la Sanidad española?

-Fundamentalmente a la falta de diálogo con los profesionales y a la manipulación de la información, siempre tratando de justificar las decisiones gubernamentales. Un hecho inadmisible ha sido lo del supuesto comité de expertos que es un insulto y un desprecio a la evidencia científica y a los verdaderos expertos. Tampoco es admisible que ahora todo se quiera tapar por una comisión ¿Independiente? Presidida por la secretaria de Estado de Sanidad y formada por un representante de cada una de las autonomías; juez y parte. Sus conclusiones van a estar desacreditadas desde el principio. No creo que eso fuese lo que se demandaba.

-¿Qué le parece la gestión de la pandemia que han hecho Illa y Simón?

-Ahí tenemos la hemeroteca para que al menos Fernando Simón se planteé su actuación que como médico debería avergonzarle. Y del ministro qué decir, pues que, como el papel, lo aguanta todo.

-¿Deberían dimitir Illa y su asesor científico? ¿Y el director general de Recursos Humanos, Rodrigo Gutiérrez?

-No soy mucho de pedir dimisiones, sí de exigir responsabilidades, pero en este momento con el listado de errores, actitudes, la tendencia a la imposición, la pérdida total de credibilidad y la aversión que muestra al dialogo incapacitan al ministro para seguir en el cargo. Y de Fernando Simón creo que ya hemos dicho todo, está amortizado como responsable del CCAES y hace tiempo que por decencia debería haber dimitido. Del director general de Recursos Humanos. solo comentarle que no entendimos su obsesión con la elección del MIR por medios telemáticos; y recordarle que del dialogo con los profesionales siempre saldrá beneficiado.

-¿Quién es responsable de las cifras que arroja España en la lucha contra la Covid?

-Evidentemente, el Ministerio de Sanidad y también el conjunto de servicios de salud, cada uno en su medida. A la falta de recursos y de financiación del sistema todos han contribuido en estos años en los que se ha ido descapitalizando el SNS y alejando a los profesionales de la toma de decisiones.