Jaime Mayor Oreja: “Algunos lo anunciamos y el Frente Popular ya es una amenazadora realidad”

Se suma a la Asamblea por la Vida, una plataforma contra iniciativas legislativas del Gobierno como la ley de Eutanasia

Entrevista a Jaime Mayor Oreja.
Entrevista a Jaime Mayor Oreja.Jesús G. FeriaLa Razon

Advierte el ex ministro del Interior de que nos gobierna un nuevo Frente Popular que busca destruir los valores que nos cimientan como sociedad. Denuncia que el Gobierno de Sánchez, con la legalización de la Eutanasia y la ampliación de la Ley del Aborto, está sustituyendo nuestro orden social por otro, que «es el desorden». Para dar la batalla contra estas iniciativas legislativas, se ha constituido la Asamblea por la Vida, la Libertad y la Dignidad, una plataforma que reúne a un centenar de asociaciones provida para poner en marcha una alternativa cultural a la dominante. Hoy se presenta con un acto online que contará con la participación de Mayor Oreja como presidente de la Federación Europea de One Of Us, y de otras voces reconocidas como María San Gil y Alfonso Bullón de Mendoza, entre otros.

–Acusan al Gobierno de actuar como un Frente Popular que pretende la destrucción del orden social. Pero este es un Gobierno legítimo. ¿Considera que la sociedad no es del todo consciente del verdadero proyecto de este Ejecutivo?

–Por supuesto que no es del todo consciente, como no lo ha sido del significado del Frente Popular cuando algunos lo anunciamos y hoy ya es una amenazadora realidad. El principal objetivo de este proceso y frente es destruir y sustituir un orden social por otro. La crisis está en los cimientos, los fundamentos, los valores de nuestra sociedad. Es más que una crisis de la Constitución del 78.

–Con respecto a la ley de Eutanasia, esta nueva asociación se constituye, entre otros motivos, para expresar el rechazo de miles de españoles a esta política. Pero lo cierto es que también cuenta con un gran apoyo social. Según la encuesta de la Fundación Víctor Grifols i Lucas, del 84%... ¿No cree que es una práctica lo suficientemente respaldada por la opinión pública?

–La eutanasia, más allá de las encuestas, no existe ni en Francia, Alemania, ni en Gran Bretaña, ni en Italia. Habrá que preguntarse por qué. No hay nada más fácil que la manipulación del resultado de una encuesta. Pero no ha habido ningún debate social, lo han tratado de meter por la puerta de atrás contra el criterio de los médicos y de los colegios profesionales.

–Para hacer frente a esta «destrucción del orden social» dice que hace falta comenzar una batalla cultural. ¿En qué tiene que basarse?, ¿cuál es el papel de cada individuo en ella y qué objetivo se persigue?

–Nuestro orden social se fundamenta en unos valores cristianos, en una concepción de la persona, en la defensa de la dignidad de la naturaleza humana. Hoy, más que políticos, tenemos enfrente de nosotros a inventores o reinventores de la naturaleza humana, de la familia, de la Biología, de la Historia. Como la crisis está en la persona, la solución también estará en la persona. Y la gran pregunta es cómo liberamos las inteligencias de los europeos, de los españoles, de una moda dominante que tiene carácter totalitario.

–¿La Asamblea Por la Vida se constituye porque ninguna formación política está dispuesta a hacer frente a la crisis de la que hablan? ¿Se sienten abandonados por la política?

–Nosotros no criticamos a los partidos ni a los políticos. Esta Asamblea se coloca en otro ámbito, en el ámbito de la pre-política, esto es, de los valores, fundamentos y cimientos. No nos sentimos abandonados por la política, estamos fuera de ella. No hemos invitado a ningún partido porque estamos en otro contexto. Lo que sí constatamos es una moda dominante, que esencialmente ha perdido referencias permanentes, y esto es la causa de entre las causas del generalizado desorden que vivimos.

–¿Por qué cree que la batalla debe darse desde el ámbito de la pre política?

–Porque siempre que hablamos de crisis, nos olvidamos del epicentro, esto es, del principal lugar donde se encuentra. Hemos perdido referencias permanentes, nos hemos olvidado de la auténtica naturaleza de la persona humana, de su dignidad. Hemos tratado de reemplazar las instituciones más próximas a la persona, hemos perdido la importancia de una dimensión religiosa y espiritual de nuestra sociedad. Todo lo que acabo de enunciar está en la pre-política.

–¿Por qué es necesario recuperar los valores cristianos para configurar esa alternativa cultural que, aseguran, España necesita?

–Porque estos valores, que yo los llamo cristianos, pero otros pueden llamarlos de otra manera, asentados en la dignidad de la persona y en su naturaleza auténtica, son la base de nuestra civilización. Un hecho es que nadie puede obligar a que todos los europeos seamos cristianos o que todos los españoles seamos católicos, y otra cuestión es que no sepamos entender y comprender que en el cristianismo se encuentra la base de nuestra civilización. Es la mejor manera de negarse a uno mismo.

–¿En qué se va a traducir esta Asamblea por la Vida, hay iniciativas puestas en marcha?

–Con esta Asamblea emerge algo nuevo, una plataforma unitaria, una suma de muchas instituciones que tenemos los mismos valores y que nos comprometemos a la unidad en proyectos clave a los que antes me he referido. Esta Asamblea por la Vida tiene que ser una voz única para abordar las dos proposiciones de Ley que el Gobierno ya ha anunciado: La Eutanasia y la ampliación de la Ley del Aborto. Pero además del ámbito de la vida, hay otros valores: la verdad, la libertad de educación y religiosa, la naturaleza humana y su dignidad, y España. En todos estos habrá que encontrar una fórmula para que seamos capaces de alumbrar una alternativa cultural a lo que hoy existe en España.