La compañía aparente

"Una puede sentirse sola por muchos motivos, aunque, como siempre, el fundamental es no sentirse amada"
"Una puede sentirse sola por muchos motivos, aunque, como siempre, el fundamental es no sentirse amada"©Gonzalo Pérez MataLa Razón.

Nunca he estado aparentemente sola. Nací en una familia de cuatro hermanos. Estudié en el colegio y la universidad. Trabajé en un hospital. Después ya me dediqué al teatro, el arte más social de todas las artes. Aquel en el que uno solo no es nadie. Y en el que dos, una actriz y un espectador, por ejemplo, sólo son alguien si se dan el uno al otro, si crean un lazo recóndito. El arte del equipo en el que o van todos unidos al mismo lugar o naufragan. He naufragado algunas veces, como es natural, pero casi siempre ha sido el resultado de estar en una compañía engañosa; en grupos de personas con el ego tan disparado como el miedo.

Decía antes que yo nunca he estado aparentemente sola, sin embargo desde que recuerdo me he sentido sola. Tal vez es que hay un tipo de soledad intrínseca que apenas tiene que ver con lo que existe fuera. Una puede sentirse sola por muchos motivos, aunque, como siempre, el fundamental es no sentirse amada. Ese sentimiento no tan subjetivo, es muy difícil ser bien amado, puede originar en personas sensibles la impresión de que no pinta nada en la vida, no es bienvenido, no es suficientemente bueno y listo para tal merecimiento. Y esto se carga toda la travesía vital. Y se manifiesta en angustia en algunos momentos. Como cuando alguien quedó en llamarte y no lo hace, seguramente porque no pudo. O cuando percibes un gesto de desdén en otro, que seguramente no iba dirigido a ti. Yo solo me libré de esa pesadumbre cuando tuve a mi hijo. Todavía hoy él, ese vínculo, me acompaña el alma. Ojalá para siempre.