Uno de cada tres enfermos de covid en las residencias catalanas era asintomático

Cerca de 9.000 personas murieron en estos centros en Cataluña durante la primera ola, el 50% del total de víctimas en la región

Ensayo clínico a residentes y trabajadores sanitarios de residencias
Un voluntario de la ONG Proactiva Open Arms prepara en un pasillo el material para realizar test rápidos de covid a los residentes de la Residencia Geriátrica Redós de Sant Pere de Ribes (Barcelona) en la primera olaDavid Zorrakino Europa Press

Expertos del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, en cooperación con la Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA), ha publicado recientemente en la revista ‘PLOS One’ el estudio más extenso de Europa sobre el comportamiento de la covid en el ámbito residencial.

La investigación tuvo lugar durante la primera ola de la pandemia de coronavirus, entre el 1 de marzo y el 31 de mayo de 2020, y analizó la situación de 2.092 personas positivas de 80 residencias catalanas. Los resultados sugieren que la densidad en las residencias de ancianos no tuvo en cuenta las diferencias en la incidencia de la infección dentro de las instalaciones. El trabajo concluye, además, que “algunas comorbilidades y síntomas tienen un fuerte valor predictivo en la mortalidad” y permite extraer conocimientos aplicables al manejo clínico y la prevención de infecciones como el coronavirus en las residencias.

También indica que los usuarios de los asilos son “un colectivo vulnerable ante la infección grave teniendo en cuenta los altos índices de afectación y de mortalidad”, y señala que sus síntomas más frecuentes fueron la fiebre, la dificultad respiratoria, la tos, la astenia y la diarrea.

Concretamente, los síntomas con más presencia entre la población fueron la fiebre (50%) y la disnea (28%), “cifras aún más elevadas si sólo se analiza los residentes con síntomas”, que respectivamente supusieron 71% y el 40%.

Tres de cada diez fueron asintomáticos

Entre las personas que contrajeron la enfermedad, el 71% presentaron síntomas, aunque “tuvieron una persistencia diferente dependiendo de cada caso”, mientras que el 29% restante contrajeron el virus de forma asintomática o paucisintomático, con síntomas leves.

Durante el período analizado, el coronavirus tuvo una incidencia del 28% y unas cifras de defunciones “muy elevadas”, según el comunicado, alcanzándose una mortalidad acumulada del 21,75% en la primera ola de la pandemia.

Más de 8.798 personas han muerto en estas instalaciones, según estimaciones oficiales, lo que representa el 50% del total de víctimas en la región, un porcentaje similar al de otras regiones de España

El estudio ha estado liderado por el jefe de Enfermedades Infecciosas y jefe del Grupo de Investigación en Enfermedades Infecciosas del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), Benito Almirante, y ha contado con la participación de otros nueve investigadores.