Los neumólogos piden formar a los niños en Primaria contra el tabaquismo

El 7,5% confiesa haber probado alguna vez los cigarrillos

Cada vez se inicia antes la afición por el tabaco
Cada vez se inicia antes la afición por el tabaco FOTO: Jesus G. Feria La Razón

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), que tiene su sede en Barcelona, urge a intervenir en el ámbito educativo con programas de prevención del tabaquismo entre los alumnos de Primaria ya que el vapeo es la principal vía de inicio a este hábito entre los adolescentes. Separ se refiere al estudio «Nuevas formas de inicio del tabaquismo en la adolescencia» del neumólogo Álvaro de Astorza y la enfermera Marisa Escobar, del hospital de Can Misses, en la isla de Ibiza, que fija el inicio al tabaquismo a los 13 años, edad que coincide con los últimos estudios a nivel nacional.

Según este estudio, el cigarrillo electrónico es el producto más usado entre los adolescentes, lo que se debe «a su aceptación social, fácil acceso y a que el formato electrónico resulta más atractivo». De los encuestados, 344 adolescentes de entre 12 y 18 años, el 10,4% confiesa haber probado alguna vez el cigarrillo electrónico; el 8,4% los porros; y el 7,5% el cigarrillo convencional.

El estudio también revela que el consumo de cannabis es similar al del cigarrillo convencional, lo que denota que está normalizado entre adolescentes y, aún siendo ilegal, el acceso no es difícil.

Un 48,2% reconoce que empezó a vapear o fumar porque su entorno lo hace y el 37,5 % por diversión, lo que, según el estudio, demuestra que el tabaquismo sigue teniendo un importante componente social.

Un 38,6% declara que vive con fumadores o vapeadores y un 27,8% fuma con el conocimiento de sus padres, por lo que la Sociedad de Neumología insta a trabajar también el ámbito familiar. «Lo cual es preocupante y nos hace pensar que la labor informativa necesaria ha de extenderse también al ámbito familiar», señalan los autores, que recuerdan que tener progenitores fumadores se relaciona con una mayor probabilidad de convertirse en fumador habitual, sobre todo cuando son la madre o los hermanos los que lo hacen.