Opinión

Mayores fuera

Paloma Pedrero
Paloma Pedrerolarazon

Es tan indignante la forma en que se está tratando a las personas mayores que no se si podré escribir este artículo sin exabruptos. Se les está condenando a la exclusión social y, como bien funciona el sistema con los excluidos, al sentimiento de ser idiotas y no servir para nada en la vida. Lo de los bancos ya clama al cielo, estos usureros que viven del poco dinero de muchos, les han arrinconado y ni siquiera les permiten apenas citas presenciales. Hágalo en el cajero, hágalo por internet… Pero no saben estos avariciosos que las viejos son analógicos, que lo virtual les pilló tarde, que muchos no tienen ordenador en casa. No saben sus empleados que la gente de una edad no tiene los mismos reflejos, ni la misma vista, ni el mismo tiempo. La gente mayor tiene menos tiempo para vivir y no hay que hacérselo perder en colas superfluas y cajeros herméticos e inhumanos. Los bancarios están enfadados por las políticas de los banqueros y cuando atienden en persona tampoco se esmeran, como si el pobre cliente tuviese la culpa. Dice Adoración, una señora de noventa y tantos: «… te contestan mal y nos dicen: “Léalo usted”. Yo estoy hasta tuerta y, aunque me pongo, leo peor y encima no lo entiendo. Claro que sí, Adoración, es que tú no tienes porque entender su lenguaje feo, confuso, interesado. Es su argot y está pensado para que no lo entendamos. Pero si lo expresas te miran como si fueras imbécil. Los viejos son bastante más conscientes que nadie. Porque la experiencia es la madre no solo de la ciencia, sino también de la poesía y el sentido común, y los ignorantes suelen ser muy encarados. A nuestros mayores se les está tratando mal en muchos terrenos. La imbecilidad es lo que gobierna y la pandemia es solo una excusa para arrinconar el conocimiento. A ellos, que nos están dando mil vueltas en amor y fortaleza.