El Papa recibe infiltraciones por una rotura de ligamentos en la rodilla derecha

El pasado sábado, en una audiencia con un grupo de fieles de Eslovaquia, pidió disculpas por tener que dar la bendición sentado

El Papa Francisco en su audiencia del sábado con peregrinos de Eslovaquia
El Papa Francisco en su audiencia del sábado con peregrinos de Eslovaquia FOTO: ANGELO CARCONI EFE

El Papa ha revelado en una entrevista al «Il Corriere della Sera» que sufre «una rotura de ligamentos» en la rodilla derecha desde hace «mucho tiempo» por lo que no puede caminar, pero asegura que está tratando esta dolencia con «infiltraciones», una técnica que potencia y estimula la reparación biológica de las lesiones. «Hoy me operarán con infiltraciones y ya veremos. Llevo mucho tiempo así, no puedo caminar. Hace tiempo, los papas solían caminar con una silla gestatoria. Hace falta un poco de dolor, un poco de humillación...», detalla en la conversación publicada hoy.

El pasado sábado, en una audiencia con un grupo de fieles de Eslovaquia, el Papa pidió disculpas por tener que dar la bendición sentado. «Os doy mi bendición y luego os saludaré desde una posición sentada. Esta pierna no es buena, no funciona», dijo.

Francisco, que cumplirá 86 años en diciembre y que es uno de los pontífices más longevos, aseguró entonces: «El médico me dijo que no caminara y a mí me gusta ir, pero esta vez tengo que obedecer al médico».

El estado de la pierna del Papa no parece mejorar y su equipo médico le ha recomendado reposo. El Pontífice arrastra una lesión en la rodilla derecha que le impide estar mucho tiempo de pie y dificulta su caminar lo que se hizo evidente en las celebraciones de Semana Santa. Esto ha influenciado su agenda para evitar desplazamientos innecesarios y tener que estar de pie demasiado tiempo. Por ejemplo, no puedo presidir la misa del domingo de Misericordia. Francisco tuvo que despejar su agenda hace dos semanas para someterse a un chequeo médico y hace unos días se vio obligado a cancelar sus citas por sus problemas de salud.

Estos problemas de movilidad del Papa preocupan ante los próximos viajes que deberá afrontar como el de Líbano a mediados de junio o el de primeros de julio a República Democrática del Congo y Sudan del sur o Canadá a finales de ese mes.