Una proteína del sistema nervioso de “cerebros jóvenes” ofrece resultados prometedores frente al Alzheimer

Sustancias contenidas en el líquido cefalorraquídeo de ratones jóvenes mejoran la memoria de los ejemplares viejos que las reciben

Un gran número de experimentos que han mostrado resultados alentadores en el abordaje del Alzheimer con roedores, no han sido de utilidad cuando se han probado en humanos
Un gran número de experimentos que han mostrado resultados alentadores en el abordaje del Alzheimer con roedores, no han sido de utilidad cuando se han probado en humanos

Investigadores de Estados Unidos han encontrado una molécula que parece revertir los efectos del envejecimiento en cerebros de ratones «mayores» , permitiéndoles recuperar la memoria. El hallazgo es especialmente relevante porque, aunque se trata de una investigación preliminar, supone una nueva vía para abordar una enfermedad que se han convertido en un Goliat invencible para la ciencia, y que está experimentando un crecimiento progresivo en los últimos años: el Alzheimer.

La clave del estudio ha sido el líquido cefalorraquídeo (LCR), la sustancia transparente e incolora que baña el sistema nervioso y el cerebro, e intercambia moléculas con ambos, proporcionándoles compuestos nutritivos. Los investigadores descubrieron que, cuando inyectaban LCR de ejemplares jóvenes (dos meses y medio) en cerebros de ratones envejecidos (18 meses), estos mejoraban su función cognitiva y su memoria.

Se sabe, por investigaciones anteriores, que el LCR de ratones jóvenes aumenta la estimulación de las células llamadas precursoras de oligodendrocitos –que tienen el potencial de regenerar tanto este tipo de célula neuronal como la mielina (el compuesto graso que protege las células nerviosas)– dentro del hipocampo, el centro de la memoria del cerebro.

En el caso concreto de este experimento, fue una proteína del líquido cefalorraquídeo de los roedores de dos meses y medio – llamada Fgf17, factor de crecimiento de fibroblasto 17– la que fue capaz de activar la producción de células neuronales jóvenes por sí misma.

Esta proteína «es necesaria para la formación del encéfalo durante el desarrollo de un embrión, pero no se sabe casi nada sobre su producción y función en los cerebros de adultos y personas mayores», explicó Tal Iram, investigadora de la Universidad de Stanford (EE. UU) y primera autora del estudio, publicado en la revista científica Nature.

«Los oligodendrocitos son únicos porque sus progenitores siguen presentes en el cerebro a edades avanzadas, aunque su maduración es muy lenta. Nuestro estudio sugiere que manipular las proteínas del LCR permite rejuvenecer estas células y mejorar la memoria en cerebros envejecidos», resaltó.

«El estudio no sólo implica que el Fgf17 tiene potencial como diana terapéutica, sino que también sugiere que las vías de administración de fármacos que permiten el acceso directo al LCR podrían ser beneficiosas para el tratamiento de la demencia», señalaron los investigadores en un comunicado.

El hecho de que el cerebro sea uno de los órganos más férreamente «protegidos» de nuestro organismo –ya que se encuentra aislado del resto por la denominada barrera hematoencefálica- dificulta que los fármacos penetren en él. Y esto es siempre ha sido un freno en el tratamiento del Alzheimer.

En este trabajo, se propone usar el LCR, que se extrae por medio de una punción lumbar, algo que los expertos también consideran que entrañaría complicaciones importantes.

Aunque este estudio parece muy prometedor, la comunidad científica se muestra escéptica dado que muchos otros anteriormente han conseguido buenos resultados en ratones, pero no tanto al estudiarse en humanos. Aun así, la innovación de la vía analizada aporta esperanza en la batalla contra esta devastadora enfermedad que afecta a 800.000 personas en España.