¿Qué ocurre con el cadaver de una persona que muere durante un vuelo?

Para el pasajero común, las posibilidades de subir en un vuelo donde alguien va a morir son muy pocas. Sin embargo, para el personal de vuelo.... las probabilidades son mucho mayores

Fotografía de archivo de un pasajero observando aviones de la aerolínea Malaysia Airline en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur (Malasia).
Fotografía de archivo de un pasajero observando aviones de la aerolínea Malaysia Airline en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur (Malasia).

Cabría esperar que aquellas personas que nos acompañaron en nuestro último estertor se encargasen de preservar nuestra dignidad cuando ya nos hemos ido. Llegados a ese punto donde ya no queda nada que hacer para tratar de salvar la vida, este ejercicio de compasión debería ser la prioridad. Sin embargo, hay situaciones donde las circunstancias simplemente no lo permiten. Es lo que ocurre -por ejemplo- en un avión comercial… donde el espacio y las opciones son muy limitadas.

Cabría esperar que aquellas personas que nos acompañaron en nuestro último estertor se encargasen de preservar nuestra dignidad. Sin embargo, a veces la situación no lo permite | Fuente; EFE
Cabría esperar que aquellas personas que nos acompañaron en nuestro último estertor se encargasen de preservar nuestra dignidad. Sin embargo, a veces la situación no lo permite | Fuente; EFE FOTO: agencia efe EFE

El capitán tiene la última palabra

Podría parecer que esto de que se te muera alguien en un avión es algo que sucede con poca frecuencia. Y es verdad… en parte. Según un estudio del New England Journal of Medicine, uno de cada 600 vuelos experimenta un problema médico en el aire. La mayoría de ellos suelen ser desmayos, problemas respiratorios y cardiacos, etc. De todos ellos, solo el 0,3% acaba en la muerte del afectado. Es decir, que el pasajero común tiene muy pocas posibilidades de subir a un vuelo donde alguien vaya a morir. Ahora bien, si tu trabajo es subirte a más de 10 vuelos a la semana. Entonces las perspectivas de tener que lidiar con una situación como esta… son mucho más realistas.

El personal de vuelo dispone de un protocolo de actuación de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), de los conocimientos y de los equipos de emergencia suficientes como para poder lidiar con una emergencia médica. Y después de que todo lo demás haya fallado, también existe un protocolo de actuación para saber qué hacer con el cuerpo hasta el aterrizaje.

En esta situación, lo primero que hay que saber es que el capitán tiene la última palabra sobre todas las decisiones que se toman al respecto. Por ejemplo, tendrá que decidir es si se aterriza ipso facto o si se sigue con el viaje hacia el destino final. Normalmente la decisión es seguir el trayecto hasta el destino final sin alterar el itinerario. Aunque, si ha sucedido algo excepcional que provocó la muerte del pasajero, entonces sí que es posible que sea necesario aterrizar en el aeropuerto más cercano. Durante todo el proceso, el piloto contará con la asistencia del control de tráfico aéreo y de los servicios médicos del aeropuerto.

Como si nada hubiera sucedido...

A partir de aquí, los sobrecargos tienen la obligación de mantener la sensación de normalidad para que no cunda el nerviosismo. Tratarán de hacer que el hecho pase lo más desapercibido posible para los demás pasajeros. Si no hay manera de aislar al fallecido, lo que se intentará es que el cadáver parezca ser una persona dormida. Si los pasajeros notan algo extraño y sospechan que hay un fallecido en el avión, el difunto será trasladado a otro asiento con pocos viajeros a su alrededor. Y si todos los asientos en turista están llenos se llevará al cadáver a primera clase, donde hay mucho más espacio y tranquilidad.

Siempre existió la leyenda urbana de que a los fallecidos se les metía en el baño del avión hasta el final del trayecto. Pero no es cierto. Desde la Agencia Europea de Seguridad Aérea hacen hincapié en que por no se puede colocar a un pasajero muerto en el baño de la aerolínea bajo ningún concepto. Primero, porque no es respetuoso con la dignidad del fallecido. Y segundo, porque al no poder ser amarrado bien, el cadáver se movería durante el viaje... lo que haría demasiado ruido y lo que podría dejar marcas en el cuerpo.

El enfoque es -simplemente- tratar de mantener una sensación de normalidad… incluso si eso significa dejar el cadáver en su asiento como si nada hubiera sucedido | Fuente: RYANAIR
El enfoque es -simplemente- tratar de mantener una sensación de normalidad… incluso si eso significa dejar el cadáver en su asiento como si nada hubiera sucedido | Fuente: RYANAIR FOTO: RYANAIR RYANAIR

La hora de la muerte, las razones del deceso, (...) deben ser certificadas por un médico presente. Aunque en una situación especial como esta, el capitán está autorizado a confirmar el fallecimiento... comprobando los signos vitales del pasajero. Pero su trabajo llega hasta ahí.

Cuando se aterrice en el aeropuerto, el departamento de sanidad aeroportuaria contactará con el departamento de Medicina legal y con la Policía para el levantamiento oficial del cadáver. Se hará una investigación sobre las razones de la muerte. Y si no se logra detectar la causa y está todo muy confuso, el avión pasará a cuarentena... hasta que se descubra por qué murió el pasajero. Este procedimiento se realiza para que no generar una epidemia en el país de destino.