¿Cómo saber si tengo síndrome de ovario poliquístico? Aquí los 4 principales síntomas

Las mujeres con SOP son más proclives a tener dificultad para conseguir un embarazo

El hiperandrogenismo ovárico funcional, más conocido como síndrome de ovarios poliquísticos (SOP), es un desorden hormonal provocado por una alteración de la función ovárica.
El hiperandrogenismo ovárico funcional, más conocido como síndrome de ovarios poliquísticos (SOP), es un desorden hormonal provocado por una alteración de la función ovárica. FOTO: Pixabay (nombre del dueño)

Aproximadamente, entre el 1 y el 5% de las mujeres en edad fértil presentan síndrome de ovario poliquístico o SOP, según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO); un trastorno endocrino de origen desconocido y que suelen padecer mujeres con obesidad ligera, menstruaciones irregulares y una tendencia a presentar altos niveles de andrógenos, las conocidas como hormonas masculinas que también producen las mujeres. Es una causa muy frecuente de infertilidad en la mujer.

Precisamente, quienes padecen ovario poliquístico fabrican una cantidad más alta de lo normal de estas hormonas, aunque se desconoce su causa. Por lo general las pacientes con este síndrome presentan un cuadro clínico que incluye alteraciones del ciclo menstrual, obesidad, aumento de vello corporal y piel grasa o acné en diferentes intensidades.

“Pueden tener un crecimiento excesivo del vello corporal, obstrucción de poros o acné severo (70%), o tendencia a ganar peso, así como mayor probabilidad de desarrollar diabetes, enfermedades cardíacas o hipertensión”, afirma el doctor Alfonso Duque Frischkorn, ginecólogo de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional (Madrid), de la unidad de endoscopia y prevención del cáncer ginecológico.

Resalta que esta cantidad tan alta de andrógenos sería la responsable de estos signos y puede interferir en el desarrollo y en la liberación del óvulo: “En ocasiones, en vez de que los óvulos maduren, se desarrollan quistes (pequeñas bolsas llenas de líquido) que pueden verse ecográficamente. Estos trastornos hormonales y metabólicos pueden causar menstruaciones irregulares, menstruaciones muy abundantes o, incluso, ausencia de la menstruación”.

El SOP afecta a una de cada 5 adolescentes, continúa este experto, al tiempo que remarca que las mujeres con este síndrome son más proclives a tener dificultad para conseguir un embarazo, un problema que hoy en día cuenta con buenas posibilidades de tratamiento.

Por otro lado, muchas mujeres con SOP son resistentes a la insulina (proceso denominado resistencia a la insulina, o a veces prediabetes), lo que aumenta el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico o hipertensión, entre otras patologías cardiovasculares.

Diferentes posibilidades de tratamiento

En cuanto al diagnóstico, este ginecólogo mantiene que suele alcanzarse por la presencia de los síntomas antes citados, al mismo tiempo que suele realizarse una analítica sanguínea para determinar los niveles hormonales de la mujer, y mediante control ecográfico.

Así todo, el especialista de Ruber Internacional subraya que hay varias formas de tratarlo y controlarlo, aunque no tiene a día de hoy cura definitiva. Todo dependerá de las características de la paciente y de sus síntomas. Dice que, en muchas ocasiones, se consigue controlar la enfermedad a través de un cambio en el estilo de vida y en la toma de fármacos.

De ahí que el primer paso en gran parte de los casos de SOP sea la disminución de peso en aquellas mujeres con exceso de peso. “El ejercicio físico es muy importante para mejorar la sensibilidad de tu cuerpo a la insulina e impedir el desarrollo de diabetes”, asevera el doctor. Es más, de acuerdo con este ginecólogo, perder peso puede resultar “muy efectivo” para atenuar muchos de los problemas de salud relacionados con el síndrome de ovario poliquístico, como la hipertensión y la diabetes.

Un estudio pionero sobre SOP

Asimismo, subraya que algunos suplementos alimenticios con base de aminoácidos y ‘mioinositol’ están demostrando su utilidad en el control de los síntomas, con una buena evidencia científica. Eso sí, “la medicación siempre se debe combinar con los cambios en el estilo de vida recomendados por el médico”, advierte el doctor.

Precisamente, y con el fin de implementar un tratamiento que mejore las tasas de curación y disminuya las de recurrencias, los doctores Duque Frischkorn y Sessa Méndez, ginecólogos de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, van a iniciar un ensayo clínico, doble ciego y controlado con placebo, para evaluar el efecto de un suplemento nutricional que contiene mediadores especializados proresolutivos, resveratrol, mioinositol y cromo, en la mejora de los síntomas de este síndrome.

A su vez, el doctor Duque Frischkorn indica que algunos medicamentos, concretamente cita a la ‘metformina’, un medicamento que se utiliza para tratar la diabetes y que puede reducir la concentración de insulina en sangre y así mejorar la ovulación.

En algunas mujeres con síndrome de ovario poliquístico sostiene que este medicamento puede ayudar a controlar la ovulación, pero también los niveles de andrógenos, un aspecto que puede favorecer el que se les regularicen los ciclos menstruales: “Los fármacos anticonceptivos son útiles para ayudar a controlar los niveles de andrógenos en el organismo y regular el ciclo menstrual. Las píldoras anticonceptivas ayudan a controlar el acné y el crecimiento excesivo del vello”.

Por último, este experto de Ruber Internacional mantiene que la cirugía ovárica estaría indicada cuando los síntomas de SOP de la paciente son extremadamente severos y esta no logra ninguna mejoría con las opciones terapéuticas antes descritas, aunque remarca que siempre hay que individualizar y valorar cada caso.