Cuatro voluntarios españoles mueren por una colisión en la India

Era su quinto viaje, el que llevaban meses preparando. Terminaban de visitar los proyectos de la Fundación Vicente Ferrer y un camión chocó de frente contra ellos

Los 13 voluntarios se hicieron esta foto en el aeropuerto poco antes de coger su vuelo hacia la India

Era su quinto viaje, el que llevaban meses preparando. Terminaban de visitar los proyectos de la Fundación Vicente Ferrer y un camión chocó de frente contra ellos.

«India, un país donde lo humano te sobrecoge. Visitamos la impresionante labor que realiza la Fundación Vicente Ferrer». Con estas palabras y algunas imágenes Vicente Moreno relataba en su perfil de Facebook, horas antes del accidente, la experiencia que estaban viviendo en la India, a donde se había trasladado junto a otros 12 voluntarios para ayudar. Sólo llevaban cinco días conociendo los diferentes proyectos de la entidad e iban a iniciar un viaje privado para conocer los templos el sur del país. «Lleva organizando este viaje, al menos cinco años, y en cada ocasión se suman diferentes personas», explica a LA RAZÓN la alcaldesa de Ronda (Málaga), Teresa Valdenebro. Las banderas del ayuntamiento ondean a media asta y se han decretado tres días de luto oficial.

Esta localidad de la serranía malagueña amanecía ayer con la terrible noticia: cuatro de sus vecinos habían fallecido en un accidente de tráfico en India. El organizador del viaje solidario, Vicente Moreno, dos vecinas de Ronda y un joven de Vélez de Benaudalla (Granada) no habían sobrevivido al accidente de tráfico que se producía a primera hora de la mañana, así como tampoco lo había superado el conductor, nativo del país, que les trasladaba. El accidente tuvo lugar cuando un camión colisionó con el microbús en el que viajaban las víctimas, que habían salido del distrito de Andhra Pradesh, donde se encuentra el «campus» de la Fundación Vicente Ferrer, sobre las 05:00 horas. El grupo se dirigía a Pondicherry para continuar con su labor de voluntariado.

Según informa el Ministerio de Exteriores español, el siniestro se produjo cuando el microbús circulaba a la altura de la localidad de Eedigapalle, en el distrito de Chittoor y en el que viajaban 13 personas –siete de las cuales han resultado heridas de diversa consideración– llevaba recorridos unos 200 kilómetros. Tres mujeres, entre ellas la esposa de Vicente, Isabel Vallecillo, estaban muy graves, pero como aseguró la alcaldesa a este diario, «las tres están fuera de peligro».

Las dos mujeres fallecidas, vecinas de la localidad, eran muy queridas. Josefa Morán era profesora de Lengua del colegio de Ronda y estaba a punto de jubilarse, mientras que Nieves López trabajaba en una sucursal de Unicaja. El granadino fallecido Francisco Pedrosa, uno de los más jóvenes de la expedición, tenía 31 años y era muy conocido en Vélez. Vicente, el organizador, era muy querido en la localidad ya que su centro de yoga, Baba, era muy conocido. Ayer, este local se convertía en la zona de encuentro de los habitantes de Ronda. Allí es donde iban recibiendo las últimas noticias sobre el estado de salud de los afectados. «En nombre de toda la familia, tanto Pérez como la familia que formamos en el centro Baba, estamos consternados, y rotos de dolor, ahora mismo sólo podemos pedir que recéis, oréis o meditéis por ellos, por los que nos han dejado y por los que están allí, sólo nos queda el mínimo consuelo de que Vicente estaba donde quería estar, haciendo lo que le ha movido desde siempre». Con estas palabras se despedían desde el centro del que ha sido su guía hasta el momento.

Y es que este centro lleva mucho tiempo colaborando con diferentes proyectos en el país asiático. Impulsaba la iniciativa solidaria «Los niños de la montaña», para huérfanos en el sur del país, al mismo tiempo que colaboraban con la Fundación Vicente Ferrer. Su directora, Anna, que vive en India, está siguiendo muy de cerca la evolución de los heridos. Afirmó ayer que los españoles heridos se encontraban conscientes e, incluso, habían hablado con los médicos. «Creo que incluso los dos que se encontraban más críticos están conscientes. Me han dicho que ellos están hablando», aseguró a Efe, tras haber conversado con los doctores que atienden a los heridos en el accidente de tráfico. La presidenta de la Fundación Vicente Ferrer acaba de llegar al hospital Columbia Asia en la ciudad de Bangalore (sur de la India), donde se encuentran los españoles, para «verlos y consolarles», ya que todos ellos se encuentran en un estado de «gran shock», dijo la viuda de Vicente Ferrer. Los cuatro fallecidos españoles, indicó, serán trasladados después de que se les practique la autopsia a Bangalore, capital del estado indio de Karnataka, y su repatriación a España «llevará varios días».

Los responsables de la Fundación en España se mostraban ayer muy afectados. «Es como si nos hubieran quitado parte de nuestra energía», dijo entre lágrimas Jordi Folgado, director general de la Fundación. Y es que, cada año, 2.000 voluntarios viajan al país asiático para colaborar con la entidad y conocer sobre el terreno la labor de cooperación que realizan. «Nos duele muchísimo, eran personas entregadas para lograr un mundo mejor, para evitar la pobreza extrema y, cuando ves que personas de este perfil humano sufren una tragedia como esta, te preguntas cómo es posible que sucedan estas cosas, nos deja a todos sin habla».

Folgado explicó que eran personas muy cómplices con la labor de la Fundación y que tenían un vínculo personal, hasta el punto de que «cuando nosotros vamos a Andalucía nos hospedamos en sus casas». Nada más enterarse del accidente, la entidad desplazó ambulancias y equipos médicos a la zona para ayudar a los supervivientes, «para que tengan todas las atenciones que la organización pueda ofrecerles». Los voluntarios más comprometidos con la labor de esta organización suelen ser de mediana edad, jubilados, entre 50 y 60 años y prevalecen las mujeres, como ha podido saber este diario. Muchos de los componentes del grupo de 13 andaluces cumple con este detalle.

Aunque como resaltó Folgado es la primera vez que voluntarios de la Fundación sufren un accidente de tráfico, como ha podido saber este diario, hace unos tres años, la delegada de la Fundación en Baleares, Isabel Piza, estuvo involucrada en un siniestro en Anantapur, aunque no padeció heridas de consideración. En la India, las carreteras son muy estrechas, de doble sentido, en ocasiones sin asfaltar y muchos vehículos de los que circulan son de grandes dimensiones –llevan productos agrícolas, animales y diferentes mercancías–. Lo habitual es que los miembros de la Fundación utilicen todoterrenos para desplazarse, debido a la inestabilidad de los caminos.