El telescopio Hubble espía las fronteras del Big Bang

Un equipo internacional de científicos ha aprovechado las lentes gravitacionales del Telescopio Espacial Hubble para revelar la muestra más grande de galaxias más antiguas conocidas en el Universo. Concretamente, el equipo, liderado por Hakim Atek de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne (Suiza), ha descubierto más de 250 galaxias pequeñas que existían cuando el cosmos tenía entre 600 y 900 millones de años. La luz de estas galaxias, que ha tardado más de 12.000 millones de años para llegar al telescopio, lo que permite a los astrónomos es mirar atrás en el tiempo, a cuando el Universo era aún muy joven.

Además, al observar la luz procedente de las galaxias, los científicos descubrieron que la luz acumulada emitida por estas galaxias podría haber jugado un papel importante en uno de los períodos más misteriosos de la historia temprana del Universo: la época de reionización.

La reionización comenzó cuando la espesa niebla de gas de hidrógeno que envolvía el Universo temprano comenzó a aclararse. Entonces, la luz ultravioleta era capaz de viajar a través de distancias más grandes sin ser bloqueada y el Universo se hizo transparente a la luz ultravioleta.

Así, mediante la observación de la luz ultravioleta se ha determinado, por primera, vez las galaxias de este estudio son uno de los actores que lograron mantener el Universo transparente. Y, al llegar a este descubrimiento, han establecido que la época de reionización -que termina en el momento en que el Universo es totalmente transparente- llegó a su fin alrededor de 700 millones de años después del Big Bang.

Atek ha explicado que, si se toma en cuenta "sólo las contribuciones de las galaxias brillantes y masivas, se demuestra que éstas son insuficientes para que reionizasen el Universo". También necesitamos añadir la contribución de una abundante población de las galaxias débiles", ha concluido.