Los Premios Fronteras del Conocimiento, un guiño a los retos del futuro

Stephen Buchwald descubrió rutas catalíticas de gran impacto en el desarrollo industrial de nuevos fármacos y compuestos agroalimentarios; Tony Hunter, Joseph Schlessinger y Charles L. Sawyers hicieron posible la medicina personalizada en el cáncer; David Tilman fundamentó científicamente el valor de la biodiversidad; Leonard Kleinrock aportó la teoría y la tecnología que ha hecho posible la creación de internet; Richard Blundell y David Cord mejoraron el conocimiento de aspectos del comportamiento humano que resultan determinantes en el desarrollo económico actual; Richard Alley reconstruyó el clima del pasado y sus cambios gracias a los registros impresos en el hielo; el compositor György Kurtág creó una voz musical propia a partir de la tradición sonora y literaria; y la ONG Helen Keller mejoró la alimentación de cientos de millones de personas en el mundo con metodologías innovadoras. Todos ellos han sido merecedores de los Premios BBVA Fronteras del Conocimiento, que fueron entregados ayer en el Palacio del Marqués de Salamanca, en Madrid.

Antes de la ceremonia, los ganadores mantuvieron un debate en el que expusieron sus puntos de vista sobre los avances científicos. Para Kleinrock, se trata casi de «buscar el Santo Grial, te abres a un mundo desconocido, descubres la simplicidad en una situación compleja». En este contexto, «la tecnología es una gran ayuda para resolver problemas biológicos. Pero se precisa un uso inteligente: explorar, experimentar, pensar lo que haces, buscar resultados y seguir adelante». De hecho, se lo dice a sus alumnos: «No me inundes con datos». Para Schlessinger, se trata de «seguir a tu curiosidad. Si no, es muy difícil seguir adelante». Así, cita el ejemplo de que «un porcentaje muy alto de la población de EE UU que no cree en la evolución. Si no se cree en la base, es muy difícil crear y desarrollar. Y así es como evoluciona la ciencia».

«Sin una base sólida de conocimientos, es poco probable que alguien pueda resolver un problema de forma útiil», aseguró Blundell. Y es que «en Economía hace falta esa investigación básica, la base sólida para llegar a conclusiones sensatas». En este sentido, en ocasiones «chocan» con los políticos. «El ciclo político es demasiado corto para que encaje con la investigación científica. Necesitamos un background para convencer a los que hacen política que necesitan asesores, consultores... Suelen estar rodeados de gente que está siempre de acuerdo con ellos. Necesitamos crearles incertidumbre». «Los políticos creen saber cómo funciona todo», afirmó David Card. Mientras, para David TIlman, «la política versa más sobre la liquidez que sobre la ciencia. Cuando algo inesperado ocurre es cuando aprendes algo». Y todo ello, con gran impaciencia por parte de la sociedad, que «busca la gratificación inmediata, cuando nuestro trabajo necesita años y años», afirmó Kathy Spahn, de la Fundación Hellen Keller.

¿De dónde surge la inspiración para estas mentes brillantes?. Kurtág aseguró que, más que inspiración, él prefiere referirse a la «iluminación, el momento en el que realmente comprendes el mundo. Todo se esclarece, desde el punto de vista de lo emocional y lo racional. Estás presente en todas estas cosas, en todo lo que te rodea».

Para Francisco González, presidente de la Fundación BBVA, «el conocimiento es el componente esencial de nuestras posibilidades individuales y colectivas, nuestra principal herramienta evolutiva, y nuestra única salida» ante los desafíos del presente y el futuro inmediato. González entregó durante esta tarde los galardones junto a Emilio Lora-Tamayo, presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).