Luz sobre la materia oscura del cerebro

Descubren 90 regiones antes desconocidas en el ser humano

Los colores representan los diferentes sentidos: rojo la escucha, verde el tacto y azul  la visión
Los colores representan los diferentes sentidos: rojo la escucha, verde el tacto y azul la visión

Descubren 90 regiones antes desconocidas en el ser humano

La especie humana conoce prácticamente hasta el último confín de la Tierra. Ha sido capaz de poner el pie en otro cuerpo celeste distinto a nuestro planeta, la Luna, y contamos con mapas detallados de la superficie de mundos lejanísimos como Marte, Mercurio, Venus, Júpiter... Sin embargo, hasta ahora nuestro cerebro sigue albergando misterios cuasi insondables. Parece mentira que tal día como ayer, en pleno siglo XXI, todavía se haya anunciado el hallazgo de regiones desconocidas en nuestro órgano pensante. Y no sólo una, precisamente.

Una investigación financiada por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, a través del Proyecto Conectoma Humano, ha cartografiado 180 áreas de la corteza cerebral humana, más del doble de las conocidas hasta ahora.

Se trata de un mapa inédito de esta parte del cerebro en la que se regulan las funciones principales de la atención y los sentidos, así como habilidades tan propias de nuestra especie como el habla, el uso de herramientas y el pensamiento abstracto.

El nuevo dibujo es, ya, la mejor herramienta para el estudio de la inteligencia humana y el conocimiento de algunas patologías como el autismo, la esquizofrenia, la epilepsia o la demencia. La cartografía que se ha realizado opta por dividir los hemisferios derecho e izquierdo cerebrales en 180 regiones distintas en función de cualidades físicas como el grosor del córtex en cada una de ellas o funcionales (por ejemplo, si responden a estímulos hablados o no). También se ha estudiado la disparidad de conexiones neuronales que se hallan en cada una de esas subdivisiones.

Imaginemos que el cerebro es un gran continente que queremos dividir en países. Atendiendo a las razas, culturas, lenguas, accidentes geográficos o divergencias políticas y económicas, los geógrafos realizaron una división hace años que ha sido la base de la geopolítica de la zona. Ahora, un nuevo estudio descubre que, en realidad, existe el doble de países de los que se pensaba.

Eso es exactamente lo que ha ocurrido con el cerebro humano. La primera división en áreas del cerebro se realizó en los años 50 del año pasado y fue obra del neuroanatomista alemán Korbinian Brodmann. Aquel científico identificó 50 regiones. La nueva división arroja 180 regiones y, en realidad, podría haber más. Conocer realmente el aspecto del mapa del cerebro es fundamental. Este órgano no funciona como un ordenador al que podemos extraer el disco duro e incorporarlo a otra máquina. En nuestra materia gris la función y la forma están íntimamente unidas. Las cosas que sentimos, pensamos, procesamos o recordamos dependen en buena medida de cómo se estructura el sustrato físico del cerebro.

Para continuar con la analogía del continente, lo que estos científicos han logrado es afinar el modo en que se ve el suelo desde el aire. Visto desde un avión, nuestro continente no tiene fronteras, pero si descendemos al suelo encontraremos las divisiones topográficas de ríos, montañas, valles y muros... El nuevo mapa es capaz de ver esas divisiones. Para dibujarlo se han cruzado una y otra vez imágenes de resonancia magnética del cerebro de 210 personas sanas y se han comparado usando potentes programas informáticos. El resultado es una imagen nunca vista de nuestro cerebro que podrá servir de guía a los neurocirujanos para operar, tocar o extirpar áreas que requieren intervención con una gran exactitud y sin riesgo de comprometer otras zonas cercanas sanas.