«Necesitamos muy buenos profesores de matemáticas»

Entrevista con Claudi Alsina, autor de «Todo está en los números»

Todo está en los libros, de Claudi Alsina
Todo está en los libros, de Claudi Alsina

Los números dan para escribir mucho. Largo y tendido. Muchas palabras, frases, párrafos y páginas.

Estamos rodeados de números, seamos más o menos conscientes de ello, y detrás de cada uno de ellos y sus combinaciones hay muchas historias. Desde la supuesta fórmula del amor hasta las fobias más comunes a determinados números, pasando por los misterios que rodean a los calendarios, los relojes o incluso los refranes, el catedrático en matemáticas Claudi Alsina en repasa en “Todo está en los números” (Editorial Ariel, Barcelona, 215 páginas) muchas de las curiosidades de estos invitados a nuestra vida cotidiana.

El libro, con estética de cómic y un curioso apartado final en el que se desglosa la historia del 1 al 100, está planteado como una oportunidad para “gozar” de “los números de nuestra vida”, como destaca el autor en esta entrevista con larazon.es

Pregunta: Muchos de los que lean esta entrevista serán de letras. Latín, griego y todas esas cosas. ¿Por qué deberían leer un libro sobre las matemáticas?

Respuesta: El libro Todo está en los números es una amable invitación a las mentes curiosas, a todas, para descubrir las presencias esenciales y entrañables de los números en nuestra sociedad. Todos somos ciudadanos que usamos números constantemente. Intento hacer ver que esto puede ser una oportunidad para gozar con ellos. Con más de cien casos invito a ver la cara amable y útil de “los números de nuestra vida”. Este podría haber sido un título alternativo.

P: Habrá escuchado muchas veces aquello de “yo es que soy de Letras”. ¿Es una excusa o una realidad? ¿Se puede ser realmente muy brillante con el lenguaje y torpe con los números?

R: Muchos de los que se declaran de letras huyeron de las matemáticas al tener malos profesores. Todo el mundo puede disfrutar del mundo de los números y triunfar en él. Yo nunca me atrevería a esgrimir que “soy de números” para no leer una novela o no ir al teatro.

P: Un buen profesor de matemáticas no tiene precio. Uno malo mata vocaciones y tuerce voluntades. ¿Cómo fueron los suyos? ¿Y qué consejo le daría a un profesor de matemáticas para que transmitiera a sus alumnos el amor por los números?

R: Estoy de acuerdo con lo que afirma. Necesitamos muy buenos profesores de matemáticas sin los cuales es imposible que los estudiantes puedan enamorarse de esta disciplina. A cualquier profesor joven yo le diría que sepa transmitir junto a conocimientos, ilusión y pasión. Este es el secreto: asumir que lo importante no es enseñar sino aprender y hacer de esto una aventura interesante.

P: Un mundial de fútbol, tres eurocopas, 16 Copas de Europa entre el Madrid y el Barcelona... y ningún español ganador de la Medalla Fields, el equivalente al Nobel de Matemáticas. ¿Es esto anecdótico o un reflejo de lo que es nuestra sociedad?

R: Simplemente esto indica que durante años no se prestó suficiente atención y estímulo al desarrollo matemático. En las últimas décadas la situación de la investigación matemática en España ha mejorado exponencialmente. Esto es lo importante.

P: Por cierto, ¿qué le parece que no exista un Premio Nobel de Matemáticas? ¿Merecería esto una campaña pública para reivindicarlo? En plataformas como change.org estarían encantados...

R: No hay Premio Nobel de matemáticas pero ya existen otros premios de gran prestigio. Tampoco hay Premio Nobel en estudios técnicos o en ingeniería o en arquitectura o en las nuevas disciplinas. La lista de Nobel refleja una época. Lo importante no son los premios, que no dejan de ser reconocimientos a una labor, lo importante es progresar.

P: En uno de sus capítulos habla de las predicciones estadísticas para saber qué parejas van a divorciarse, del modelo matemático del amor e incluso de la fórmula de la felicidad. Suena poco romántico. ¿Dónde queda la magia del amor?

R: Precisamente porque el amor es tan importante intentamos desenmascarar todas estas fórmulas matemáticas absurdas que intentan evaluar, por ejemplo, la felicidad. Solo tiene gracia la de Einstein cuando contestó en una entrevista que la felicidad era x + y + z, donde x era el trabajo, y el azar y z el silencio. También recopilamos algunas aportaciones estadísticas que si pueden evaluar relaciones o planificar bodas. Me encanta relacionar matemáticas con amor. El título de mi página web personal es precisamente Amar la Matemáticas.

P: Otro de los asuntos que aborda es el de la “fiebre” por los rankings. ¿Por qué recurrimos tanto a ellos? ¿Necesitamos que alguien nos ordene el mundo que nos rodea?

R: Los rankings forman parte de nuestra vida. Ordenan datos y situaciones. El ranking de Google nos permite obtener informaciones relevantes, navegar en el caos. La selectividad ordena, por notas, el acceso a la universidad. Otros rankings son anecdóticos: las maravillas del mundo, los records Guinnes, los 40 principales,..

P: Dedica el último capítulo de su libro a algunos “clásicos” de las matemáticas, desde el número pi a los números primos. ¿Cuál es su favorito? ¿Qué número o fórmula matemática tienen un encanto especial que resiste el paso de los siglos?

R: Me quedo con pi. Por algo el 14 de marzo (3/14) es el día de pi. No hay otro número con un día dedicado. Y aparece en fórmulas maravillosas. Si me pregunta por una fórmula yo me quedaría con la del teorema de Pitágoras que tanto sirve desde los más remotos tiempos. Algo debe haber cuando culturas muy alejadas descubrieron independientemente esta resultado.

P: Dígame qué beneficios tiene el cálculo mental. ¿Por qué deberíamos hacer las “cuentas” con la cabeza en lugar de con una máquina?

R: El cálculo mental es un buen ejercicio de aprendizaje pero en la vida cotidiana debemos combinar este cálculo en casos simples con calculadoras para casos más complicados. El error es pretender usar solo un método. Todos los métodos sirven en situaciones apropiadas. Un anuncio de una rebaja debe ser evaluado mentalmente, el cálculo del IVA con calculadora.

P: En este sentido, eso de llevar la calculadora en el bolsillo, incorporada al móvil, ¿nos está convirtiendo en analfabetos matemáticos? ¿Eran nuestros padres más hábiles que nosotros en el cálculo mental?

P: Algunos padres sí que practicaron cálculo mental escolar pero la mayoría aprendió solo cálculo manual rutinario. Bienvenidas las calculadoras para ahorrar complicaciones en la rutina y que podamos apreciar que las matemáticas no son simplemente para calcular. Las matemáticas deben servir para pensar mejor y para saber resolver problemas.

P: Y, por último, a lo largo de más de 200 páginas repasa un sinfín de fórmulas matemáticas de nuestra vida cotidiana. Creo que no está la fórmula para llegar a fin de mes. ¿Cuál sería?

P: ¡El problema son los ingresos! Si existen suficientes entradas la fórmula es gastar con la prudencia de repartir a lo largo del mes, es decir, menos alegrías en los principio de mes y un poco de sentido común cada día.