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Alfonso Merlos: «Soy periodista porque no pude ser Cristiano Ronaldo»

Alfonso Merlos: «Soy periodista porque no pude ser Cristiano Ronaldo»
Alfonso Merlos: «Soy periodista porque no pude ser Cristiano Ronaldo»larazon

Contundente y directo, practica un periodismo de combate y no deja indiferente. Dirigió con 27 años «La mañana del fin de semana» de Cope. Ahora, desde 13TV y LA RAZÓN, entre otros medios, debate e informa. Deportista, jugó en el Real Murcia durante cuatro categorías de infantil, dos de cadete y una de juvenil. Buceó entre el periodismo deportivo y ahora practica boxeo, aunque en esta ocasión ha dejado los guantes en el gimnasio.

–¿Preparado para el combate?

–Para todos.

–¿Quién diría que es usted?

–Un periodista que quiere ser honrado, que no cree demasiado en la objetividad y que entiende que en el periodismo importa mucho la verdad, los principios y los valores.

–¿Por qué se hizo periodista?

–Porque no pude ser futbolista. Yo de pequeño quería ser jugador del Real Madrid y a ser posible, un delantero centro, metiendo muchos goles, como Cristiano Ronaldo. Pero no llegué a ese sueño...

–¿En qué se equivocó?

–En no meter los goles que debía haber metido en el Real Madrid y no jugar suficientemente bien como para que me fichara.

–Y ahora que pisa otro terreno de juego... ¿A quién le gustaría marcar un gol?

–A todo aquel que ahora no creyera en la recuperación de España. Y un gol por toda la escuadra a aquel que trabajase para que España no se recupere.

–Siempre le dan programas de peso... ¿Cómo lo hace?

–Creo que me dan programas arriesgados porque confío en el riesgo, me gusta la aventura en el periodismo.

–El nuevo en el que participa se llama «Abre los ojos y mira...». ¿Qué ve?

–Veo debate, confrontación de ideas... No me gusta el pasteleo sino que cada persona diga lo que le sale del alma y este programa busca eso, al igual que yo en los míos.

–Ser periodista, joven, conservador... ¿no es una apuesta arriesgada?

–Es una apuesta arriesgadísima porque conlleva muchos ataques, sin sabores, amenazas, agresiones... Tiene también su lado gratificante y me quedo con eso. Para mí lo importante es tener la conciencia tranquila, y la tengo. Duermo todas las noches a pierna suelta.

–¿Se agobia más Merlos con las audiencias o Rubalcaba con las encuestas?

–Sin ningún duda, Merlos con las audiencias; incluso cuando van bien, que es la regla.

–Usted que emplea abundantes adjetivos en sus artículos, dígame uno para Rajoy y otro para Rubalcaba...

–Rajoy: exceso de prudencia; Rubalcaba: exceso de cinismo.

–¿Cómo ve al PP, bronceado, quemado, con el agua al cuello... ?

–Lo veo con crema autobronceadora, con dificultades para sostener su discurso, haciendo algunos ejercicios complicadísimos para justificarse ante sus votantes y desconfiando de su esencia. Y eso me preocupa... Por eso digo lo del autobronceador; no le veo a gusto consigo mismo y adoptando algunos trucos para camuflar su naturaleza actual. Me gusta un PP desacomplejado y enfrente del PSOE diciéndole a los españoles que sus programas e ideas son las que mejor le van al país.

– ¿Cree que Artur Mas se parace en algo al protagonista de «Psicosis», Norman Beates, y tiene una doble personalidad?

–Creo que Mas está instalado en el delirio, que no es tonto ni malo, pero está en un estado psicológico trágico al que ha arrastrado a buena parte de los catalanes. Tiene un poco de Norman Beates en su abstracción, en el estar ciego y en no captar nada a través de sus sentidos más allá de lo preinstalado en su disco duro.

–¿Qué noticia le gustaría dar?

–La noticia imposible, que es que un grupo de verdugos que nos han amargado la vida durante décadas se rinden, se identifican, comparecen, colaboran con la Justicia, entregan las armas, le piden perdón a las víctimas y, acto seguido, del primero al último, les metemos en la cárcel.

–¿Sabe cocinar?

–Sí, y creo que incluso bien o muy bien.

–¿Cómo cocinaría el faisán?

–El faisán no es uno de mis platos preferidos, además, le falta un ingrediente: Rubalcaba. Intentar cocinar el faisán sin el ingrediente Rubalcaba es como intentar cocinar una paella de marisco sin gambas y sin almejas. Es algo imposible.

–¿Le han hecho ya alguna oferta política?

–Eeeeeh... (risas). Puntos suspensivos.

–¿Cómo se siente más cómodo, de estrella mediática o de plumilla atrevido?

–Me gusta la televisión desaforadamente y el periódico apasionadamente. Cada medio tiene su registro, su público, y encuentro satisfacción en cada uno de ellos.

¿Para ser presentador hay que ser un seductor?

–Hay que hacer algo más que informar, analizar y opinar. Hay que seducir, opinar, conmover...

–¿Y a usted cómo se le seduce?

–Se me seduce con la verdad. Me pongo en el papel del espectador, con los problemas, con su vida... Cada día me siento más seducido por lo que piensan y sienten.

–Dicen que sus palabras arañan. No me diga que es su gata Lola quien le entrena.

–Mi gata Lola tiene un gran carácter, la quiero mucho. Me gustaría parecerme a ella; es serena, cercana, inteligente... Y también me ha enseñado a arañar.

–¿Lo de sus corbatas es para emular en joven a Carrascal o para marcar tendencia?

–Lo de mis corbatas no es una apuesta personal. Sólo me gustan los trajes oscuros, así que buscan crear un elemento de contraste y el único secreto es que intento sintonizarlas con el modelo que llevan las dos presentadoras de mis programas.

–¿Vive pegado a Twitter?

–Es una forma de crear influencia, de estar agradecido y atender a la gente que cada día me sigue. Twitter me ayuda a ser mejor profesional cada día.

–¿Qué le preguntaría Alfonso Merlos a Merlos?

–¿Qué cosas a partir de ahora haría diferentes de las que ha hecho?

–¿Y qué haría?

–En mi vida personal y profesional haría pocas cosas pero muy importantes distintas a como las he hecho hasta ahora.