Ángel Amador: «Hay que masticar bien el voto para que no se nos atragante el resultado»

Ángel Amador / Director de cuentas de Acción y Comunicación. En sus manos está la imagen de las principales marcas gastronómicas, aunque de puertas para adentro reconoce que la cocina no es lo suyo

Ángel Amador
Ángel Amador

En sus manos está la imagen de las principales marcas gastronómicas, aunque de puertas para adentro reconoce que la cocina no es lo suyo

A los 26 años decidió cambiar el micrófono por los eventos. Conocer el otro lado del periodismo (la comunicación) era una de sus grandes inquietudes. Así, tras un breve paso por los informativos de Castilla-La Mancha Televisión, fichó como ejecutivo junior en el departamento de cuentas de Acción y Comunicación, una de las agencias más prestigiosas de España. Su directora general, Ana Escobar, le abrió los ojos al mundo de la comunicación y, a día de hoy, sigue convencido de que su elección fue más que acertada.

–¿Resulta complicado mantener el tipo con tantas «comidas de trabajo»?

–(Risas) La verdad que es una pregunta que me hacen muy a menudo. A mí no me resulta difícil porque, aunque coma siempre fuera de casa, suelo hacerlo con cabeza, intento comer muy sano y a pesar de que no soy un esclavo del deporte, suelo ir a nadar un par de veces a la semana. Además, también tengo la gran suerte de contar con una buena genética.

–Supongo que el codearse a diario con grandes chefs le servirá para tomar buena nota y después ser un gran anfitrión en casa...

–Pues sinceramente soy más de que me preparen buenos platos. A día de hoy no se me da muy bien la cocina y disfruto mucho más comiendo o cenando en un buen restaurante que cocinando en casa. Aunque tengo que confesar que a veces sorprendo a mis amigos cocinándoles mi plato favorito: los huevos estrellados.

–¿Cómo valora el «boom» gastronómico de los últimos años en nuestro país?

–La gastronomía forma parte de nuestra cultura y en España tiene un gran peso. Cierto es que en los últimos años ha experimentado una explosión gracias a programas especializados y a revistas que fomentan este auge. Pienso que están ayudando a no olvidar lo importante que es cuidar la buena alimentación, sobre todo en estos tiempos donde parece que no hay ni un momento para tomarse un respiro.

–¿Ha aumentado el número de aficionados a la cocina tras el bombardeo de programas, libros y aplicaciones culinarias?

–Hace unos años, los niños querían ser futbolistas, hoy en día quieren ser cocineros. Esto nos da una idea del interés social por la gastronomía que vivimos ahora.

–¿Qué queda por inventar en el mundo de la gastronomía?

–Es un mundo vivo y en continua evolución. En los últimos años ésta ha venido de la mano de conceptos tan revolucionarios como las cocinas de Ferran Adriá y David Muñoz o los restaurantes tecnológicos de Paco Roncero y de los hermanos Roca. Esa evolución continúa pero quizá ya más centrada en los pequeños detalles. Se busca sorprender y diferenciarse de la competencia con, por ejemplo, productos exóticos como el té con partículas de oro de Tekoe, vinos únicos como Aumento (el primer vino de nueces), vajillas imposibles e irrompibles como las que ofrece la distribuidora Klimer y un sinfín de pequeñas grandes ideas que nos siguen llegando y que demuestran que no todo está inventado.

–¿Es más fácil maridar en la cocina o en la política?

–A veces es muy complicado maridar ciertos platos pero siempre hay algún vino que ensambla perfectamente. Tras el resultado de las últimas elecciones, los representantes de los partidos políticos han hecho imposible un maridaje que podría haber sido perfecto desde un principio.

– ¿Existe demasiada intolerancia alimenticia en el Congreso?

– Hoy en día se da un aumento de las alergias alimenticias y parece ser que también existe una extensa representación de ellas en el Congreso.

–¿Corremos el riesgo de atragantarnos si no reflexionamos de cara a las elecciones de junio?

–Sí, todos debemos de reflexionar. Es muy importante que mastiquemos bien nuestro voto para no atragantarnos con el plato final.

–A diario trabaja con «celebrities» de primera línea. ¿Qué anécdotas y secretos podría desvelarnos de los famosos en distancias cortas?

–Debido a mi trabajo paso mucho tiempo con personalidades de diferentes ámbitos y también, como bien dice, con «celebrities». Hay un refrán que dice: «El roce hace el cariño» y a mí me ha sucedido puesto que gran parte de ellos se han convertido en mis amigos y, claro, en esta condición, yo nunca revelaría secretos de mis amigos.

–¿Quién le ha sorprendido más? ¿Quién gana en las distancias cortas?

–En 2012, durante el Congreso de Euro Toques que organizamos en Madrid, tuve la oportunidad de conocer a los actuales Reyes de España. Me sorprendió su cercanía y el cariño que demostraron con todos los presentes. Otra experiencia inolvidable fue conocer a Iggy Pop. Me habían avisado de lo excéntrico, canalla y alocado que podía llegar a ser y desde luego no me decepcionó para nada. Fue uno de los encuentros más divertidos y locos que recuerdo.

–Con jornadas laborales de infarto como las que usted tiene, ¿queda espacio para la vida personal?

–Es cierto que nuestras jornadas a veces son largas pero siempre queda tiempo para la vida personal. De hecho, hay una línea tan fina entre mi vida profesional y personal que en muchas ocasiones no sabes si estás trabajando o en fiesta con un grupo de amigos.

El lector

El periódico LA RAZÓN nunca falta en mi escritorio. Devoro las páginas de sociedad y de gastronomía. Me gustan especialmente los enfoques de los temas culinarios que se publican en el suplemento de fin de semana. Aportan información muy práctica y completa.