«Indulto» a los repetidores en el acceso a la Universidad

Los alumnos con suspensos que estudiaron con la LOE y la Lomce no tendrán que hacer reválida.

Los alumnos con suspensos que estudiaron con la LOE y la Lomce no tendrán que hacer reválida.

El cambio de la LOE a la Lomce ha dejado en una situación de «limbo» académico a los alumnos que están a caballo entre las dos leyes educativas y quieren acceder a la Universidad.

El último borrador de orden ministerial sobre la Lomce que examinará el próximo martes el Consejo Escolar del Estado da solución a casos excepcionales que se han creado con algunos alumnos a través de una disposición transitoria por la que establece una especie de «indulto» a repetidores y estudiantes del plan antiguo que ahora quieren acceder a la Universidad cuando ya está implantada plenamente la Lomce.

Así, los alumnos que estén estudiando 2º de Bachillerato Lomce, pero tengan materias suspensas del primero de Bachillerato LOE y traten de recuperar las asignaturas suspensas conforme a lo que marca la ley antigua, «no necesitarán superar la evaluación de Bachillerato para acceder a los estudios universitarios». En definitiva, no tendrán que hacer reválida y tendrán acceso directo a la Universidad, según expone el proyecto de orden ministerial por la que se determinan las características, el diseño, el contenido, el marco general de la evaluación de Bachillerato para el acceso a la universidad al que ha tenido acceso LA RAZÓN.

Tampoco tendrán que hacer la reválida aquellos alumnos del plan antiguo que el año pasado suspendieron la Prueba de Acceso a la Universidad. Podrán acceder a estudiar un grado universitario sólo con la nota media obtenida en el Bachillerato.

La orden ministerial, que podría aprobarse en el próximo consejo de ministros, regula también otros aspectos, como la prueba oral de inglés en la reválida de Bachillerato. Así, según la nueva normativa, el Ministerio de Educación da libertad a las comunidades autónomas para que hagan sólo prueba escrita, sólo oral, o bien ambas. La decisión se ha adoptado de común acuerdo con las autonomías, ya que el problema que habían planteado algunas de ellas hasta ahora era la falta de profesores suficientemente acreditados y el incremento económico que supone la habilitación de más recursos para hacer el examen oral.

La reválida de acceso a la universidad se calificará de cero a diez puntos. No obstante, un estudiante podrá alcanzar los 14 puntos ya que las universidades podrán escoger dos asignaturas sobre las que elevar la puntuación. Así, por ejemplo, un estudiante que quiera acceder a Químicas, podrá tener puntos «extra» hasta 14, como máximo, dependiendo de las notas que haya sacado en Químicas y Matemáticas en el Bachillerato, si así lo establece la universidad en la que quiere entrar. Por último, Educación ha regulado que sólo la mitad de la reválida pueda ser tipo test, y no el cien por cien, como podía ocurrir hasta ahora.