Las chicas repiten menos, rinden mejor en lectura y peor en matemáticas

Los videojuegos influyen notablemente en la brecha de rendimiento escolar entre chicos y chicas. Así se desprende el informe de la OCDE «La Igualdad de Género en la Educación: Aptitud, Comportamiento y Confianza», publicado hoy y presentado por la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio y el secretario general adjunto de la OCDE, Stefan Kapferer. De hecho, el 20 por ciento de los chicos usan a diario juegos de ordenador en grupo, frente a un 2% de las chicas.

Según Gomendio, las madres trabajadoras tienen un efecto muy positivo en el rendimiento escolar de sus hijas en la materia de matemáticas, sobre todo si, además, la progenitora tienen formación universitaria. Además, Gomendio ha destacado que los profesores desempeñan un papel muy importante en la brecha de género. “Los que exigen más nivel de autonomía y los más exigentes logran que las alumnas tengan un mejor rendimiento en matemáticas”. Con esto, la secretaria de Estado ha querido poner de manifiesto que el diferente rendimiento entre chicos y chicas no es una cuestión innata. Depende de que padres, educadores y políticos aúnen sus fuerzas para aumentar su potencial”.

Rendimiento en matemáticas y lectura

Según el informe, las alumnas españolas de 15 años repiten curso en una proporción menor que sus compañeros varones y obtuvieron un rendimiento medio más alto en comprensión lectora en la última Evaluación Internacional de Estudiantes PISA, pero su puntuación fue más baja que la de ellos en matemáticas y ciencias. El informe de la OCDE explica que las españolas de esa edad dedican casi dos horas (1,8) más a la semana a los deberes escolares que los chicos, según datos extraídos de PISA 2012.

Esto ocurre, en mayor o menor medida, en todos los países participantes en las pruebas de esta evaluación; en la OCDE, las chicas dedican de media 1,3 horas más que los chicos a las tareas escolares en casa.

Las españolas consiguieron en lectura 503 puntos de media en PISA 2012, frente a los 474 de los hombres; en matemáticas, en cambio, ellos alcanzaron 492 y ellas, 476. En ciencias, los chicos lograron 500 puntos y sus compañeras, 493.

A pesar de los resultados en lectura a los 15 años, el informe constata que España es el único país donde los hombres jóvenes de entre 16 y 29 años superan a las mujeres en competencia lingüística, aunque la diferencia es pequeña, según el Programa Internacional para la Evaluación de la Competencia de los Adultos (PIAAC en sus siglas en inglés).

En general, las chicas en los países de la OCDE tienen menos confianza en sí mismas a los 15 años para resolver problemas matemáticos o científicos y tienden a reconocer un sentimiento de ansiedad, también en España, hacia las pruebas de este tipo, incluso entre las de mejor rendimiento escolar.

Pero si se toman en conjunto los resultados de todas las pruebas de PISA, el porcentaje de chicos con peores resultados es mayor que el de chicas en prácticamente todos los países, también en España.

La tasa de repetición de los varones españoles de 15 años está en en el entorno del 35 %, según PISA 2012, mientras que la de ellas es cercana al 30 %.

Entre otros datos, el informe detecta un descenso entre 2000 y 2009 de los estudiantes que declaran que leen por gusto, aunque ellas lo siguen haciendo en mayor proporción (en torno al 70 %) que ellos (por debajo del 50 %).

Según PISA 2006, cerca del 25 % de los alumnos de 15 años planeaban cursar estudios de ingeniería o relacionados con la informática (menos del 10 % entre las chicas).

Por el contrario, la proporción de mujeres era mayor (cerca del 20 %) que la de hombres (menos del 10 %) si se trataba de profesiones sanitarias.

Además, el informe señala que cuatro veces más chicos que chicas se plantean seguir una carrera profesional de ingeniería o informática. No obstante, las actitudes de las chicas varían enormemente entre los diferentes países. De hecho, sólo 1 de cada 50 chicas en Finlandia se plantea seguir una carrera de ingeniería o informática comparado con 1 de cada 9 chicas en Estonia.