«El pesimismo se había apoderado del pueblo con el cierre de Fagor»

Mondragón / 180 millones de euros

Dos de las hijas del lotero que ha repartido suerte en Arrasate-Mondragón
Dos de las hijas del lotero que ha repartido suerte en Arrasate-Mondragón

Ha sido un año especialmente amargo para la localidad de Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa). Sólo con citar el nombre de Fagor, todo el mundo reconoce el sufrimiento que ha padecido esta localidad durante los últimos meses. Y es que en octubre se derrumbó uno de los pilares económicos de esta localidad: la cooperativa Fagor Electrodomésticos cerraba su planta y dejaba en la calle a 2.000 personas en Euskadi.

El pueblo vivía ayer una de sus fiestas más populares, la feria de Santo Tomás, y en sus calles se extendía como la pólvora la gran noticia, que el Gordo acababa de dejar en el pueblo 180 millones de euros (29.988 millones de pesetas). El pesimismo que abate al pueblo quedó aparcado para dar paso a la alegría y a los planes de futuro. El centro de los saltos y gritos de alegría se encontraba en el número 14 de la Avenida de Álava, en la administración de lotería que ha vendido 45 series del 62.246. Se halla en el humilde barrio de San Andrés, precisamente donde Fagor Electrodomésticos tiene una de sus plantas y donde en marzo de 2004 ETA asesinó al exconcejal socialista Isaías Carrasco. Allí, su responsable, José Mari Garai, explicaba que una parte del premio lo habían comprado trabajadores de la cooperativa, que están abonados al mismo número desde hace cinco años, y la otra un concesionario de Renault, pero que la mayoría lo había vendido en ventanilla. Así que ha estado muy repartido. «Cuando he oído la noticia me ha entrado una alegría tremenda. Es una manera de levantar un poco la moral al pueblo, porque está muy baja y el pesimismo se había apoderado de la gente del municipio», afirmó.

Pero el Gordo no sólo ha ayudado a las familias afectadas por el cierre de Fagor, también ha tenido en cuenta a otros parados, como José Ignacio Agüero y Carmen Conejo, un matrimonio que compró dos décimos y tiene a sus tres hijos desempleados. Los cinco se acercaron por la administración de lotería, al igual que Alberto Mondragón, que gracias al décimo agraciado que posee podrá echar una mano a su hija: ella busca trabajo desde el cierre de la empresa clave para la economía de esta localidad, en paro tras el cierre de Fagor Electrodomésticos. El responsable de la administración, pletórico, ha descorchado champán para la celebración ante las cámaras de televisión y los fotógrafos y ante la mirada también de muchos vecinos y curiosos. Los 180 millones que se han repartido en Arrasate-Mondragón no suman ni la cuarta parte de la deuda de Fagor Electrodomésticos ni ayudarán a reflotar la empresa, pero han traído felicidad a una localidad necesitada de buenas noticias.