Al menos dos suicidios asociados al ataque contra Ashley Madison

Más de 500 españoles han solicitado borrar sus datos de la web de citas

La Policía canadiense vinculó dos suicidios con la filtración de información sufrida por la web de citas Ashley Madison, si bien en rueda de prensa no quisieron detallar dónde ni cuándo se produjeron. El robo de datos del portal en el que se promete una aventura extramatrimonial a sus usuarios, casados o con pareja, provocó además intentos de extorsión desde que se publicaron los correos electrónicos y la información de los más de 30 millones de usuarios del sitio web, según Bryce Evans, superintendente de la Policía de Toronto, que explicó que a algunos de los clientes se les reclamó dinero en forma de «bitcoins», una moneda cibernética.

Ashley Madison es propiedad de la empresa con sede en Toronto Avid Life Media (ALM) y entre sus usuarios figuran miembros del Gobierno de Estados Unidos, funcionarios del Reino Unido y trabajadores de empresas europeas y estadounidenses, y esta filtración ha hecho aumentar los temores sobre la protección de datos en la red.

La información fue robada por un grupo de piratas informáticos a los que se les conoce con el nombre de «Impact Team» y comprenden nombres de usuarios, correos electrónicos e historial de mensajes. En la rueda de prensa Evans, advirtió a Impact Team de que «sus acciones son ilegales y no las toleraremos».

Algunos usuarios del citado portal recurrieron a empresas dedicadas a omitir ese rastro. En concreto, se contabilizaron 523 solicitudes en los últimos días por parte de los españoles que quieren eliminar sus datos en internet. En Eliminalia, una empresa pionera en borrar información, «el 45% de las solicitudes recibidas provienen de Cataluña, el 32% de Madrid y un 8% de Andalucía», tal y como señalaron en un comunicado.

Por su parte, ALM ofrece 500.000 dólares canadienses – 378.370 dólares americanos y 326.790 euros– de recompensa para aquel que proporcione información relevante para ayudar a la identificación de las personas responsables de esta filtración, según las declaraciones a Reuters de la Policía canadiense.