El primer latido se oye a la sexta semana

Los avances científicos permiten realizar operaciones intrauterinas para salvar al «no nacido» más pronto

En la actualidad un feto es viable a partir de la semana 22. Algo inimaginable años atrás. Los avances médicos han permitido este «milagro», como también que los fetos puedan ser operados en el útero materno. Algo que a nadie ya sorprende, pero que marcó un antes y un después no hace tanto tiempo, en 1981, cuanto tuvo lugar la primera operación dentro del útero materno. Esto demuestra todo lo que la ciencia ha logrado avanzar en pro de la vida. Y es gracias a ella que podemos saber los cambios que se suceden en el útero semana a semana entre el momento de la concepción y el nacimiento. Así, después de que las células del embrión se multipliquen y se diferencien en células sanguíneas, renales y nerviosas, uno de los momentos más importantes se suceden en la semana 5 del embarazo. Es en este momento en el que el cerebro, el corazón y la médula espinal comienzan a desarrollarse, al igual que el tubo digestivo. Después, durante la semana 6 y 7 de la gestación, las células irán «dibujando» las yemas de brazos y piernas, así como las estructuras del ojo y del oído. Y es en este momento en el que el corazón, que continúa desarrollándose, late ya a un ritmo regular, según Instituto Nacional de Salud de EE UU (NIH).

El dolor inconsciente del feto

Un sonido de la nueva vida latiendo que «ya se percibe entre la quinta y la sexta semana durante la ecografía transvaginal . Una prueba en la que el especialista y los padres pueden ver y escuchar el ritmo tan rápido al que late el corazón: entre 160 y 180 latidos por minutos, un ritmo que después en el momento de nacer bajará», explica la ginecóloga Sonsoles Alonso. De hacerse vía abdominal, este sonido no se percebiría hasta pasadas unas semanas.

Tras este momento que marca un antes y un después, la maquinaria de la vida continúa. En la semana 8 el cerebro continúa formándose, mientras que las extremidades se han alargado y las manos y los pies tienen «dedos» aunque adheridos todavía por membranas. Estos se harán más visibles en la semana 9 y 10 del embarazo. Dos semanas después, «todos los órganos están formados, aunque de un modo totalmente inmaduros todavía», precisa Isabel Izquierdo, jefe del servicio de Neonatología del Hospital La Fe, en Valencia.

Y es «a partir de la semana 10-12 cuando el feto tiene sensibilidad a los estímulos, como la luz y el movimiento. Después tendrá sensibilidad en manos y pies y ya entre la semana 14 y 16 los fetos pueden sentir dolor, aunque no sean conscientes de su dolor», precisa Alonso. La explicación es que «cuando estimulas al bebé por presiones en el abdomen el bebé responde», añade.

Es precisamente en este momento de la gestación cuando los especialistas pueden detectar defectos. «Los defectos más graves pueden detectarse entre la semana 12 y 14 y el resto de problemas en la semana 20, ya que en esta fase se detecta claramente el corazón, la cabeza y el cuerpo. Aunque habitualmente las operaciones en el útero de la madre no se planifican hasta la semana 22», explica Alonso.

En esa semana el bebé empezará a tener cejas, pestañas y uñas (aunque todavía no 100% formadas) y lo más importante, como «en esta fase el bebé está más activo, la madre puede sentir cómo se mueve», según los datos de NIH.

La vida y los cambios seguirán sucediéndose en el útero materno hasta el momento del nacimiento. La ciencia da buena prueba de ello, aunque hoy los científicos no se ponen de acuerdo sobre en qué momento exactamente arranca la vida. Para Nicolás Jouvé, catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid, «la vida comienza en el momento en el que se constituye la información genética del nuevo ser, es decir en la fecundación, en concreto, a las 24 horas del contacto entre el óvulo y el espermatozoide. La Ciencia nos da estos datos, pero falta que se reconozcan». Opinión que comparte la doctora Mónica López Barahona, directora General Académica del Centro de Estudios Biosanitarios: «En el cigoto o embrión unicelular están contenidas todas y cada una de las estructuras que constituyen al individuo de la especie humana y se irán expresando y manifestando en tiempo y forma a lo largo del desarrollo». Para otros, la vida arranca cuando el feto pueda ser viable. Es decir, entre la semana 22 y 23.

Feto viable desde la semana 23

«Hace apenas dos décadas, en los años 90, sacar adelante un feto de 25 semanas de gestación era complicado y por debajo muy raro. En la actualidad, la Sociedad Española de Neonatología ha puesto el límite en 23 semanas. En Japón, ese límite está en la 22», explica Isabel Izquierdo, jefe del servicio de Neonatología del Hospital La Fe, en Valencia, y miembro de la SEN y Aeped. Para Izquierdo, estamos ya dentro del límite de viabilidad. «No sé si merece la pena reducir las 23 semanas, porque los neonatos tan prematuros tiene un mayor riesgo de tener problemas neuronales y renales que aquellos que nacen a término».