El tercer año con menos lluvia del siglo

Los embalses (tanto los de uso consuntivo -humano y agrícola- como los hidroeléctricos) están al 58,5% de su capacidad. Arriba, una imagen de archivo del pantano de Tierra de Campos en Palencia (Castilla y León)
Los embalses (tanto los de uso consuntivo -humano y agrícola- como los hidroeléctricos) están al 58,5% de su capacidad. Arriba, una imagen de archivo del pantano de Tierra de Campos en Palencia (Castilla y León)

Desde que comenzó 2019, la escasez de precipitaciones se ha acentuado. Ha llovido un 25% menos de lo normal. La primavera no ha ayudado a revertir esta situación. Ya es el séptimo año más seco desde que se tienen registros y los embalses tienen un 21,6% menos de agua que la media de los últimos diez años.

La primavera se despide hoy sin que la lluvia haya hecho prácticamente acto de presencia. Una situación por la que ya se puede afirmar que España ha entrado en sequía meteorológica (que no de los pantanos, al menos no de momento), según informó ayer la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Así, desde el 1 de octubre, que es cuando comienza el año hidrológico, ha llovido un 15% por debajo de lo normal y desde que comenzó 2019 la situación de escasez de chubascos se ha acentuado: ha caído un 25% menos de lluvia que el promedio entre 1981 y 2010 en el conjunto de España. «Se trata por tanto del tercer año hidrológico y el natural más seco del siglo XXI» hasta la fecha, precisa Rubén del Campo, portavoz de Aemet.

La primavera no ha ayudado a revertir esta situación al haber sido una estación seca en la mitad occidental, noreste peninsular y ambos archipiélagos. Una realidad que contrasta con «la pasada, que fue la más lluviosa de la serie. De hecho, en esta ocasión ha llovido casi la mitad», precisa Del Campo.

Abril, la excepción

Solo se recogieron 174 litros por metro cuadrado de promedio en el conjunto de España; es decir, un 15% por debajo de la media, lo que le confiere un carácter seco a esta estación que también ha sido cálida: 14,2ºC, medio grado más que la media. Tal es así que ha sido la sexta primavera con menos precipitaciones del siglo XXI y la decimoquinta menos lluviosa desde 1965, y eso que se produjeron varios episodios de lluvias intensas como las registradas tras el paso de la borrasca Laura o los diversos frentes que se solaparon a principios de abril, por ejemplo.

Por meses, marzo y mayo fueron muy secos. Solo se salva abril, que tuvo un carácter muy húmedo por el temporal que azotó al levante que, entre los días 18 y 22 de dicho mes dejó más de 200 l/m2 en 24 horas en algunas zonas de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia. Destacando lo vivido en Jávea, donde se registraron hasta 305 l/m2 en 24 horas. En cinco días llovió más del doble que en una primavera normal. Además, fue la tercera primavera menos tormentosa del siglo XXI.

En concreto, «marzo fue muy seco, a excepción de algunas zonas de la Comunidad Valenciana y de Canarias. Así, solo se registraron 26 mm de lluvias, un 45% menos que el valor normal. Mayo fue entre muy seco y extremadamente seco: solo 22 mm, un 61% inferior a su correspondiente valor normal. De hecho, fue el cuarto mes de mayo más seco de la serie climática», precisa Del Campo. Y es que este mes no se alcanzó ni la mitad de los valores normales y en muchas zonas ni siquiera el 25% de dichos valores en gran parte de la mitad oeste peninsular, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, sur de Aragón, Canarias e islas de Menorca e Ibiza. Esta escasez pluviométrica unida a la de los meses previos explica que hoy ya se pueda hablar de sequía meteorológica, especialmente acusada en el extremo meridional de Castilla y León, oeste de la Comunidad de Madrid y oeste de la provincia de Toledo. Y es que durante los primeros cinco meses del año, la precipitación acumulada fue solo de 217 mm, que representa el 75% del valor normal, por lo que se trataría por el momento del séptimo año más seco de la serie desde 1965. Y es que todos los meses han sido secos, salvo abril. Las lluvias no han llegado ni a la mitad de lo habitual en la mitad occidental, noreste peninsular, Baleares y Canarias.

Y lo que es peor, este verano no hay previsión de grandes chubascos, por lo que los embalses de uso consuntivo, que están al 54,4%, podrían bajar aún más: y ya tienen un 17,82% menos de agua que el año pasado y un 21,61% menos que la media de los últimos diez años.