Elixir de suerte en el Real

En medio del aire «kitsch» que rodea a los bombos, alguien gritó: «¡Me ha tocado!»

Jesús Lorente, de 27 años, fue uno de los agraciados que se llevó 125.000 euros –segundo premio–. Se encontraba entre los asistentes al sorteo, que por segundo año consecutivo se celebra en el Teatro Real de Madrid
Jesús Lorente, de 27 años, fue uno de los agraciados que se llevó 125.000 euros –segundo premio–. Se encontraba entre los asistentes al sorteo, que por segundo año consecutivo se celebra en el Teatro Real de Madrid

Jesús Lorente, que asistía en directo al sorteo de Navidad en el Teatro Real, ha ganado 125.000 € al ser portador de un décimo del número 79.712, el segundo premio.

Una ópera de amores de verano se presentó hace unas semanas en el Teatro Real. Elixir de pasión y calor entonces, una pócima con cierto aire «kitsch» ayer. Bombos y niños cantores sustituyeron a los decorados de la última ópera del año en el Real. Pelucas, caras pintadas y disfraces pintorescos podían verse ayer en la puerta del Real minutos antes de que empezara el sorteo y la cantinela correspondiente. Pero no acababan de llegar, ya que los más fieles a esta cita con la ilusión guardaban cola desde las 16:00 horas del día anterior. Frikis para algunos y gente con un gran sentido del humor para otros se pusieron sus mejores galas para llamar a la suerte. El color inundó el teatro por segundo año consecutivo desde primera hora de la mañana. Manuela Sevilla era la primera de la cola de personas que aguardaban desde las 16:00 horas del día anterior. Esta mujer de 76 años jugaba varios números, pero, sin duda, el más singular de todos los que tenía era el 00001. «El año pasado fue la primera vez que vine y es tan emocionante que ahora me propuse ser la primera», aseguró. Hasta intentó atraer la suerte con una cabeza de ajo. Ahora bien, si hablamos de números extraños la palma se la llevaba Juan Carlos. Él tenía el 00000, un número que se dice que también lo juega la Casa Real. Juan Antonio Cervera venía disfrazado de camello. Lleva 11 años asistiendo a esta cita con la suerte. En esta ocasión, jugaba nueve números diferentes. Por su parte, Luis venía ataviado con una bandera gigante de España. No se le olvidaba su réplica de la Copa del Mundo obtenida por la Selección española en el Mundial de Suráfrica, a la que no perdió de vista en ningún momento. Aunque esperaba que los niños de San Ildefonso cantaran su número, el 06.240, no tuvo suerte. Éste es el que lleva jugando durante tres años, ya que es la matrícula de su vehículo, que tiene decorado con fotos de Iniesta, Casillas y demás jugones. Los loteros de la administración número 12 de Fuenlabrada asistieron al acto vestidos de brujas olímpicas. Honorato, su mascota, es un loro que al más puro estilo del pulpo Paul elige qué número jugar entre su grupo de amigos, según cuentan ellos mismos. Este año se inclinó por el 99.210, del que se vendieron las 160 series. La locura llegaba a la sala del Real apenas media hora después de que comenzara el sorteo, cuando salía el Segundo Premio –79.712–. Un joven de la segunda fila, que venía desde Tenerife, decía que lo tenía. «Viva Tenerife», se gritó en la sala, al tiempo que todo el mundo aplaudía. Una administración de Granadilla de Abona había sido la encargada de vender toda la serie. Jesús Lorente, de 27 años, vive en esta isla y había venido expresamente a Madrid para vivir en sus propias carnes la emoción de un sorteo que nunca olvidará.