Freno de los médicos a los conductores no aptos

La Razón
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La DGT trabaja para que comuniquen los nombres de los pacientes que, por razones médicas o farmacológicas, no puedan ponerse al volante.

Las estadísticas son alentadoras. De 4.104 fallecidos en accidentes de tráfico en el 2006, España ha logrado bajar esa cifra en un 39,6%, hasta registrar 2.478 muertes en el 2010, según refleja el último informe mundial de Seguridad Vial, realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y presentado ayer en el Ministerio de Sanidad.

España es uno de los 88 países, de los 182 que participaron en el estudio, con datos de 2010, que logró rebajar la tasa de mortalidad. Con 5,4 fallecidos por cada 100.000 habitantes, se ubica en el puesto 12 entre los países con mayor seguridad vial, por delante de otros como Francia (puesto 14), Canadá (16) e incluso Estados Unidos (18).

Aún así, las autoridades quieren apretar el acelerador para lograr rebajar aún más esta estadística. Ayer, la directora general de Tráfico (DGT), María Seguí, dijo que la meta de 3,7 de fallecidos por cada 100.000 habitantes planteada por la OMS en el 2020 ya ha sido superada por países como Suecia. «No sólo hemos de avanzar para lograr ese objetivo sino que hay que hacerlo con celeridad», mencionó.

Según la OMS, España es uno de los 28 países que ha aprobado leyes de seguridad vial en el periodo 2006-2010 que inciden en la mejora de los cinco factores de riesgo más importantes: el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol, la no utilización del casco en motocicleta, el uso de cinturón de seguridad y los sistemas de retención infantil. Justamente, la DGT ultima el Reglamento General de Circulación, que podría entrar en vigor a finales de año, que propone bajar el límite de velocidad en las vías urbanas de 50 a 30 km/h.

Seguí explicó que cada país tuvo que «cualificar» el grado de seguimiento de la aplicación de esas leyes. «La nota global para España, que no es una nota impuesta, fue de un 7 en la escala de 0 al 10. Mientras que la nota en el caso de la conducción bajo los efectos del alcohol fue de 6 sobre 10. En 2010 «ya reconocíamos la oportunidad de salvar muchas más vidas si la ley vigente se hiciera cumplir de manera adecuada».

Dudas

Pese a los mejores resultados en seguridad vial, la DGT informó ayer de que desde hace varias semanas está trabajando con diferentes colectivos para que los médicos de urgencias o de cabecera sean los primeros en alertar sobre los pacientes que no se encuentren en condiciones para conducir. La titular de la DGT, María Seguí, manifestó que el procedimiento para poner en marcha esta medida es desconocido por los profesionales de la salud, aunque está en marcha desde la pasada legislatura.

Los médicos que tengan un paciente, que por enfermedad permanente o transitoria o que esté tomando una medicación, que lo esté incapacitando para conducir, deberán informar al jefe provincial de Tráfico para iniciar el proceso de revocación temporal o permanente del permiso para conducir. Según Seguí, esto puede generar dudas entre los médicos, que pueden negarse a comunicar estos datos alegando el secreto profesional y la confidencialidad de esos datos.

La DGT busca involucrar a los galenos para que «contribuyan positivamente protegiendo la salud de sus pacientes», en un momento en el que las muertes por accidentes de tráfico en el mundo ha llegado a los 1,24 millones de personas, una «cifra sólo comparable con los fallecidos por diabetes o por cáncer de tráquea», dijo Seguí. Es ya «una verdadera pandemia», agregó.

Esta medida tuvo muy buena acogida entre las asociaciones de víctimas de accidentes y de asociaciones de conductores.

Sara Garbajosa, portavoz de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes de Tráfico, se felicitó por la iniciativa de la DGT porque «muchos conductores a los que se les dice que no pueden conducir siguen cogiendo el volante. Es necesario que se ponga algún tipo de control». Respecto a la mejora de los datos de siniestralidad en España, Garbajosa indicó que «si podemos presumir de algo es de estos datos», pero matizó que «todo es mejorable; todavía quedan muchas cosas por hacer».

Por su parte, Mario Arnaldo, presidente de la Asociación de Automovilistas Europeos Asociados, recordó que «llevamos años reclamando que se modifique la ley, a través de una ley orgánica, que haga compatible el traslado de la información por parte de los médicos con el derecho a la intimidad, el secreto profesional y el derecho a la vida. La intervención de los médicos es necesaria porque no basta con las campañas de Tráfico ni con los pictogramas de los medicamentos».

Usuarios vulnerables

Del informe de la OMS se desprende también un dato alarmante: el número de peatones y ciclistas fallecidos en carretera ha aumentado en los últimos años. En España, en el 2006, el número de peatones muertos representaba el 15% del total de víctimas mortales en la carretera, dato que subió al 19% en 2010. Lo mismo ocurrió con los ciclistas: del 2% registrado en 2006 pasó al 3% de de 2010. Aunque en España el incremento es mínimo, a nivel mundial representa el 27% del total de la muertes.

Por eso la OMS advierte a los gobiernos de la necesidad de integrar en sus políticas de transporte otras formas de desplazamiento no motorizadas para la seguridad vial de los usuarios.

Seguridad vial

LA OCTAVA CAUSA DE MUERTE

Las personas fallecidas en la carretera en el mundo se sitúan al nivel de la diabetes o el cáncer de tráquea y, si no se toman medidas urgentes, será la quinta causa de muerte en el año 2030.

ESPAÑA, 12ª DEL MUNDO

La tasa de mortalidad en accidentes de tráfico en España es de 5,4 por cada 100.000 personas y es uno de los 88 países de los 188 del estudio que ha reducido la siniestralidad desde el último informe.

PEATONES Y CICLISTAS

Estos colectivos representan el 27 por ciento de las víctimas mortales a nivel mundial. En España ha habido un incremento desde 2006 y ha pasado del 15 al 19% en el caso de los peatones, y del 2 al 3% en el de los ciclistas.

NOTABLE CUMPLIMIENTO

España es uno de los 35 países que han dictado nuevas leyes de seguridad vial desde 2006, cuyo cumplimiento (cinturón de seguridad, casco o sistemas de retención infantil) es de ocho sobre diez

VELOCIDAD Y ALCOHOL

El informe asigna un notable tanto a la legislación sobre velocidad como sobre el consumo de alcohol y destaca que España es uno de los 59 países que tienen limitada la velocidad a 50 kilómetros/hora. Así, hemos pasado de una puntuación de seis en el anterior informe al ocho en el último.