La conmovedora historia de un anciano y su gata que acabó con final feliz

En enero de este año, a este anciano se le incendió la casa y perdió todo lo que tenía.

La gata es entregada al anciano en el hospital.
La gata es entregada al anciano en el hospital.

La increíble historia de Ali Mesé, un anciano turco de 83 años, está conmoviendo el mundo. Este anciano, de la provincia turca de Ordu, quemó en enero de este año su casa de forma accidental, al intentar encender una estufa con gasolina. En cuestión de minutos, la casa quedó reducida a cenizas después de que la estufa explotara, y este anciano perdió todo lo que tenía en la casa. Todo, menos su gata.

Los bomberos lograron rescatarle a él y a toda su familia, y también lograron salvar uno de los gatos que tenía como animal de compañía. En el mundo se hizo viral la imagen del desolado anciano, que solo se podía aferrar a su gata para soportar todo el dolor que suponía haber perdido su casa.

La vivienda era íntegramente de madera y el incendio devoró desde los cimientos hasta el techo. También perdió trece de sus catorce gallinas, que eran uno de sus medios de vida.

El anciano, asustado, fue llevado al hospital, donde se recuperó de heridas y quemaduras leves. Una vez asistido, las brigadas de bomberos le reunieron con su gata. El suceso conmovió tanto al mundo que mucha gente se volcó para ayudarle. Su fotografía había conmovido a tantas personas que al hospital comenzaron a llegar decenas de regalos para el anciano y su gata. El anciano se hospedó en la casa de una de sus hijas.

Todo acabó con un final feliz

Mesé recibió ayuda de la asistencia social local y la Fundación de Asistencia Social y Solidaridad de Mudurnu. En las redes sociales también se desató una ola de solidaridad y plataforma como GoFundMe, que en una semana consiguieron reunir más de 7.000 dólares para ayudar a Ali Mesé a recuperar sus pertenencias. También el Gobierno de su país se solidarizó con el anciano.

Él y su gata estuvieron juntos en todo momento. Diez meses más tarde, Ali Mesé fue trasladado a su nuevo hogar, y cómo no, en compañía del animal. Una trágica historia que acabó en final feliz. A día de hoy, tanto el anciano como su mascota se encuentran disfrutando de su nuevo hogar después del infierno que vivieron aquel 17 de enero. En amor y compañía, el anciano y la gata pudieron superar este obstáculo que tuvieron en su vida.