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La moda se rebela contra el tiempo

El 40 de mayo existe, al menos para los comerciantes del sector textil. Las tormentas del último mes han retrasado las ventas de la temporada primavera-verano.

El 40 de mayo existe, al menos para los comerciantes del sector textil. Las tormentas del último mes han retrasado las ventas de la temporada primavera-verano.

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A pesar de las tormentas y de la sensación de frío, mayo ha cerrado con unas temperaturas normales, como ya se avanzó en este periódico. En concreto, se registraron 16,6ºC de temperatura media, lo que coincide con la media de este mes en el período de referencia 1981-2010. Es, por tanto, el vigésimo tercer mayo más cálido desde 1965 y el trigésimo segundo más frío, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En cuanto a las precipitaciones, mayo ha sido algo más húmedo, con un valor medio de 65 mm, un 7% superior al promedio. «El patrón de lluvias no ha sido el habitual, aunque de media se han alcanzado valores normales. En el noreste peninsular y en muchas zonas de interior ha llovido más. En cambio, en la zona sur, Extremadura, Galicia y Canarias ha sido más seco de lo normal», explica Delia Gutiérrez, portavoz de Aemet. De hecho, lo singular han sido las precipitaciones en forma de tormenta, porque mayo fue en conjunto tormentoso: «Ha sido es mes de mayo con más descargas eléctricas desde el 2000».

Pero entonces, ¿por qué tenemos todos esa sensación de frío? «Mayo ha destacado por unas máximas un poco bajas y las mínimas un poco altas; es decir, días algo más fríos y noches algo más cálidas de lo normal». Esto se ha debido a la presencia predominante de dos anticiclones: uno en las Azores y otro a la altura de Escandinavia que ha permitido que «entre medias quede un canal por el que se han descolgado las borrascas entrando a la Península». Esta llegada de bajas, explica, han traído aire más frío de lo normal generando un sistema de inestabilidad por el día. Y por la noche, las nubes han hecho de abrigo haciendo que la pérdida de calor fuera menor. Además, todos recordamos el calor de mayo de 2017, «ése sí fue un valor nada normal».

Este año, sin embargo, tenemos presente el refrán del 40 de mayo. Y, claro, aunque deseamos ponernos la sandalia, el tiempo no permite hacer el cambio de armario. Pero los más afectados son los comerciantes del sector textil. «Hace ya un tiempo que estamos diciendo que no tiene sentido sacar las colecciones de verano en enero», apunta el presidente de la Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos (Acotex), Eduardo Zamácola. Desde Acotex, advierten de que en estos cinco primeros meses sus ventas han caído un 4%, y si bien reconocen que la meteorología tiene parte de culpa, «lo que ocurre es que el sector se está adelantando a la demanda. Tenemos que adecuar las campañas al clima». En la misma línea se muestra el director de estudios de la Cámara de Comercio de España, Raúl Míngue, pero reconoce que ya las empresas cuyos productos están ligados a la meteorología están modificando su modelo de negocio: «Cada vez adecúan mejor el productos a la realidad meteorológica para evitar costes de almacenaje».

A esa tarea pendiente del sector textil, hay que añadir los hábitos de los consumidores. «El tiempo cambia nuestros hábitos de compra. Si llueve no nos gusta salir de casa y bajan las probabilidades de que el consumidor vea algo en el escaparete que le gusta y se lo compre», afirma el técnico de servicios empresariales de la Cámara de Comercio de Madrid, Joaquín Verdasco. A su vez, pone el foco de atención en el problema que supone la liberalización de las rebajas: «Algunos comerciantes adelantan los descuentos para incentivar el consumo, aunque eso hace que se pierdan muchas ganancias».

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«Nosotros en el mes de mayo hemos percibido un aumento de ventas en casi todos los sectores. Ocio y Cultura lidera el crecimiento de ventas este mes con un 7,5%, Restauración un 5% y Alimentación un 4%. Pero en el retail hemos sufrido un fuerte descalabro», afirma el presidente de Comertia, Joan Carles Calbet. «En moda hemos contabilizado un descenso en las ventas de un 5,5% con respecto a mayo del año pasado y en complementos un 1,5%», asegura.

Por su parte, el presidente de la Asociación Amigos del Paseo de Gracia (Barcelona), Luis Sanz, reconoce que «es más problemático que no llegue el frío en noviembre que las lluvias en julio». «Al final ropa de verano se compra porque la gente tiene vacaciones y busca destinos de sol y playa, pero si toca un invierno cálido no necesitan abrigo» y, por lo tanto, el valor del ticket medio de compra baja.

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En Europa, en cambio, los anticiclones han hecho que mayo haya sido, de lejos, el más cálido jamás registrado: con una anomalía de +2,5ºC, según Copernicus. Un calor llamativo en Noruega y Suecia. Así, mientras en Oslo se alcanzaron 16,1ºC de promedio mensual (la temperatura media más alta de la capital noruega jamás registrada en mayo), en Gotemburgo, lostermómetros registraron hasta 31,1ºC, la máxima más alta para este mes desde que se tienen registros. De hecho, sólo la Península, Córcega, Cerdeña y parte de Rusia alcanzaron valores próximos a los habituales. Lo que no quiere decir que haya hecho más calor al norte de Europa que en España, sino que «ha habido días donde las temperaturas han sido bastante más cálidas», explica Gutiérrez. Si en Gotemburgo se registraron más de 31º, la máxima en España se alcanzó en Almería Aeropuerto: 32,1ºC. Por cierto, a nivel mundial ha hecho más calor: 0,4ºC más que la temperatura promedio mundial, alzándose como el tercer mayo más cálido jamás registrado.