La mujer acusada de matar a dos de sus hijas, condenada a 18 años de cárcel

La mujer está en prisión desde el 3 de diciembre de 2014

La mujer juzgada este mes por matar supuestamente a dos de sus hijas e intentarlo con una tercera ha sido condenada por la Audiencia Provincial de Zaragoza a 18 años de cárcel.

La mujer juzgada este mes por matar supuestamente a dos de sus hijas e intentarlo con una tercera ha sido condenada por la Audiencia Provincial de Zaragoza a 18 años de cárcel por el asesinato de una de ellas, mientras que le ha absuelto de la comisión de delitos con las otras dos. Ikram B., de 27 años y natural de Marruecos, fue juzgada durante dos días en la Audiencia de Zaragoza acusada de asfixiar a sus hijas S.R.B., el 28 de julio de 2011, y M.R.B., el 21 de noviembre de 2014, y de intentarlo con R.R.B el 14 de marzo de 2013, por lo que el fiscal pidió en total 55 años de cárcel.

El tribunal condena a la mujer, que está en prisión desde el 3 de diciembre de 2014, por el asesinato de S.R.B, mientras que la absuelve del de M.R.B, que murió con unos tres meses al igual que su hermana, y de la tentativa del asesinato de R.R.B., también cuando tenía una edad similar. Sobre la primera niña, la sentencia señala que "no está acreditado que se trate de una muerte violenta"y, aunque dice que hay "elementos incriminatorios", estos "son insuficientes"para el Tribunal, que fundamenta su fallo en el informe del médico forense.

El dictamen del forense entiende que se trató de una "muerte natural producida por hiperlactacidemia", con lo que no se solicitó autopsia judicial y fue decisivo, indica la sentencia, para que el juez de instrucción dictase auto de sobreseimiento libre. En el caso de la segunda niña fallecida, por la que ha sido finalmente condenada, el tribunal sostiene que "fue una muerte violenta y que la causante de la misma "fue su madre"mediante asfixia mecánica por sofocación al taparle la nariz, la boca y presionar su pecho, según precisaron en el juicio los forenses del Instituto de Medicina Legal de Zaragoza.

El tribunal recoge en el fallo las manifestaciones que la madre hizo a una mediadora cultural en el sentido de que "su vientre estaba maldito por cuanto solo engendraba hijas y no hijos"y que debía regresar a Marruecos para "unos indeterminados ritos"a fin de expulsar del cuerpo de las niñas a "seres diabólicos". Sobre la niña que sobrevivió, la Audiencia mantiene el principio de "in dúbito pro reo"y rechaza la supuesta tentativa de asesinato, ya que no consta acreditado que las crisis que padeció y por las que fue hospitalizada corresponden a "sucesivos intentos de causarle la muerte por parte de su madre".

En este caso, la sentencia reconoce que de la videovigilancia que se puso en la habitación del hospital donde estaba la hija "la única conclusión"que arrojó es que "se comportaba con su hija con el cariño y la atención propia de una madre", aunque la niña quedó bajo la custodia de la administración autonómica. El ministerio público solicitó en sus conclusiones definitivas 20 años de prisión, tras indicar que la madre no tiene perturbadas sus capacidades mentales, por el asesinato de cada una de las dos hijas muertas y 15 por tentativa en el caso de la que sobrevivió.

La defensa de la mujer reclamó la absolución y como alternativa dos delitos de homicidio por imprudencia o abuso de autoridad y parentesco, mientras que en el caso de la niña superviviente no lo fijo en la sala de vistas.

En sus conclusiones definitivas, el fiscal hizo hincapié en que la madre produjo de "forma intencionada"la muerte de las niñas y reclamó que la ley tiene que estar por encima de las creencias, ya que relacionó estas muertes con la posible practica de un ritual por parte de la madre, que está negó. Por su parte, el abogado defensor de la mujer ha señalado a EFE que presentarán un recurso de casación contra la sentencia.