La sentencia de «La Manada»: «Cuando venga será para llevarme libre a Sevilla»

Uno de los acusados durante un traslado al juzgado/Luis Díaz
Uno de los acusados durante un traslado al juzgado/Luis Díaz

A pesar de que se ha rechazado hasta en cinco ocasiones su petición de puesta en libertad, los cinco detenidos por la presunta violación grupal de los Sanfermines de 2016 se muestran confiados.

A pesar de que se ha rechazado hasta en cinco ocasiones su petición de puesta en libertad, los cinco detenidos por la presunta violación grupal de los Sanfermines de 2016 se muestran confiados. Al menos varios de ellos. Hoy se procederá a la lectura del fallo en el Palacio de Justicia de Pamplona que determinará si en la madrugada del 6 al 7 de julio de 2016 Ángel Boza F., José Ángel Prenda, Jesús Escudero D., Alfonso Jesús Cabezuelo y Antonio Manuel Guerrero E. violaron o abusaron de la joven madrileña de 18 años o si, por el contrario, hubo consentimiento por parte de la denunciante.

Los cinco acusados «no escucharán el fallo por videoconferencia», según explicaron a este periódico desde el TSJ de Navarra. Como tampoco estarán presentes, tendrán conocimiento del fallo a través de los abogados o de sus respectivas televisiones. Aunque según fuentes consultadas por este periódico, los acusados están expectantes, otras fuentes van más allá: «Los tres de la prisión de Pamplona están bastante confiados en que saldrán bien. El retraso de la sentencia lo ven como algo positivo, o eso parece» a tenor de su comportamiento. Antes de que se supiese el día de la lectura del fallo, Jesús «Escudero comentaba en la prisión que le iba a decir a su novia que no viniera a verle, que la sentencia tardaría poco en salir, y que cuando viniera –a Pamplona–sería para llevarle libre a Sevilla».

Un optimismo que han mostrado durante el tiempo que han permanecido en prisión. En cualquier caso, si la sentencia no les es favorable, fuentes de Prisiones explican que «una vez les condenen, podrán pedir el traslado a una prisión de Sevilla. Hasta entonces no». Su día a día es prácticamente igual que desde hace meses y es que en prisión el tiempo se ralentiza. Boza, Prenda y Escudero continúan en la prisión de Pamplona. Prenda y Escudero siguen compartiendo celda en el módulo 3. En cambio, el primero «se encuentra en el módulo 4. Le cambiaron hace tiempo del 3 al 4 porque le implicaron en una pelea. Estuvo unos días separado del resto y la dirección decidió cambiarle de módulo para evitar problemas. En su día, comentaba que pediría traslado a Sevilla».

«Prenda –que llegó a adelgazar 30 kilos– sigue delgado. Le ha pillado gusto al gimnasio», añaden las mismas fuentes. «Ángel B. está estudiando, creo que quiere conseguir el certificado escolar». Y Escudero, por lo que dicen algunas fuentes, intenta no perder maña en los asuntos del cabello. «Juegan al fútbol, van al gimnasio y hablan». El guardia civil y el militar continúan en la prisión militar de Alcalá Meco. Cabe recordar que Cabezuelo salió oficialmente de la Unidad Militar de Emergencias (UME) el 30 de agosto de 2016. No es ya miembro de confianza de la UME, pero sigue siendo militar, aunque está cesado de empleo y sueldo. Si el jueves le consideran culpable, el Ejército podrá cesarle. De ser así, pasaría a una prisión civil.

Su abogado, Agustín Martínez, también letrado del resto de acusados salvo del guardia civil, explicó a este periódico que «sigo esperando la absolución». En caso de no ser así, avanzó, «presentaré un recurso. Eso seguro y pediré su puesta en libertad». «Están muy nerviosos, imagínate, y expectantes», añadió. Jesús Pérez, abogado del guardia civil, afirmó: «No sabemos lo que va a pasar. Confiamos en que se dicte una sentencia absolutoria».