Los cinco errores más comunes de los conductores novatos

El coche se te cala, las marchas no entran bien y el bordillo se convierte en tu nuevo mejor amigo a la hora de aparcar

Sólo el 27% de los aspirantes aprueba el examen práctico a la primera
Sólo el 27% de los aspirantes aprueba el examen práctico a la primera

El coche se te cala, las marchas no entran bien y el bordillo se convierte en tu nuevo mejor amigo a la hora de aparcar.

Cuando uno va conduciendo y ve un coche con la "L"de prácticas toma sus precauciones. Y es que conducir no es fácil y no sólo depende de que seas más o menos habilidoso sino de la experiencia al volante. Tanto es así, que sólo el 27% de los aspirantes aprueba el examen práctico a la primera.

De los más de 25 millones de conductores censados con permiso B y B+E en España, el 13,6% tiene entre 18 y 30 años, según los últimos datos facilitados por la Dirección General de Tráfico (DGT). Y a la hora de elegir coche parecen tenerlo claro: se gastan una media de 18.000 euros y los modelos más demandados son el Opel Corsa, el Peugeot 208 y el Seat Ibiza, tal y como señalan desde la plataforma Trive.

Una vez al volante, los conductores novatos suelen cometer errores de... novato. Quién no ha pisado de más el acelerador para salir en una rotonda mientras te persigue el olor a chamusquina de las ruedas o ha intentado cambiar de marcha sin pisar bien el embrague... por no hablar ese bochornoso momento en el que te paras en una cuesta y el coche se cala, se vuelve a calar y la cola de coches tras de ti se hace interminable. Estos son los cinco errores más comunes que comete un conductor novel:

Sales de la autoescuela y tu primer encontronazo con la realidad es que tu coche no se parece en nada al que usaste para sacarte el carné. Así que tienes que "cogerle el punto"al nuevo. Esto provoca que fuerces más de la cuenta los cambios de marcha, que el coche se cale, que lleguen los tirones, que no atines con la marcha correcta y que te entren los sudores cuando oyes los pitidos de los "sabelotodos".

Tampoco te salvas a la hora de aparcar. Si es en batería puedes tener un poco más de suerte y salir del apuro, pero aparcar en línea se puede convertir en una odisea. El "toc"al darte con el bordillo se convierte en un gran aliado o lo que es lo mismo "aparcar de toque". Por mucho que sigas las instrucciones que aprendiste en la autoescuela, el bordillo es tu nuevo mejor amigo.

Ir de listillo tampoco ayuda mucho. Ser un fitipaldi en la carretera y aumentar la velocidad puede ser contraproducente. Incluso puede provocar que no respeten las distancias de seguridad entre coches o se olviden de respetar todas las normas viales. Hay que señalar que estos errores son muy comunes también entre los conductores más experimentados que se creen que por llevar muchos años al volante están por encima de estas directrices. Quién no ha oído eso de "yo conduzco con los ojos cerrados"... y algunos hasta parece que lo hagan así por su forma de llevar el coche.

En el otro extremo se sitúan los inseguros. Tampoco es bueno. Su miedo les lleva a reducir en exceso la velocidad o a no cambiar de carril y mantenerse a esa velocidad mínima aunque estén en el llamado "carril rápido". En definitiva, su falta de confianza puede alterar su capacidad para tomar decisiones. Estudios realizados por Mapfre señalan que el 59% de los conductores noveles reconoce tener un carácter tranquilo y hasta un 31% un carácter más desafiante en carretera.

¿Sabían que un tercio de los españoles hace llamadas, lee o escribe mensajes de móvil mientras conduce? Pues ya lo saben. Y en el caso de los jóvenes el aumento de gadgets en los coches y los dispositivos móviles provoca que los más jóvenes se distraigan al volante. Según la DGT, la principal causa de accidentes mortales (33%) fue la distracción al volante, superando así el exceso de velocidad (29%) o el alcohol (26%).

La experiencia te hace valorar los peligros del llamado "aquaplaning" tras una lluvia intensa, si una calzada está resbaladiza por la nieve o las dificultades de visión que provoca una puesta de sol. No tener en cuenta las condiciones meteorológicas es un error de principiantes que puede conllevar consecuencias graves.

Y por fin tienes tu coche. Los jóvenes se esfuerzan en mejorar al volante pero se olvidan de un aspecto muy importante: el mantenimiento del vehículo. Bueno, los jóvenes y los no tan jóvenes. Controlar el nivel de aceite y del líquido refrigerante, la presión y estado de los neumáticos, el mantenimiento de la batería, las revisones anuales, la ITV... todo eso pasa a un segundo, tercer o último plano. Por no hablar de que todo esto conlleva gastos siempre.