Los españoles retan a la mala suerte con el 13

¿Quién dijo que esta cifra trae malas vibraciones? El décimo de lotería más codiciado de estas Navidades termina en 13, coincidiendo con el año que se va.

¿Quién dijo que esta cifra trae malas vibraciones? El décimo de lotería más codiciado de estas Navidades termina en 13, coincidiendo con el año que se va. Efe repasa los "favoritos"de un sorteo que tampoco se libra del azote de la crisis.

La triscaidecafobia o miedo irracional al 13 ha dado paso a lo que podríamos llamar "triscaidecafilia". El "número de la mala suerte"levanta pasiones entre los compradores de lotería de Navidad. ¿Por qué?

Según un estudio del portal de venta de lotería Ventura24.es, el atractivo de los décimos acabados en este número no sólo se asocia a 2013. También hay un deseo por conmemorar ciertas fechas como la de la llegada del nuevo Papa (13313) o la renuncia del anterior (28213), aunque no son las únicas.

Destacan los triunfos del tenista Rafa Nadal o el piloto de motociclismo Marc Márquez, así como la fecha del accidente de tren de Santiago (24713) o la muerte de personalidades de la talla de Nelson Mandela, Margaret Thatcher, Hugo Chávez, Sara Montiel o Manolo Escobar.

El día del "Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor"(07913) deja su huella en los resultados de ventas. Muchos han querido depositar sus ilusiones en el sueño frustrado de Madrid 2020.

Los vendedores de lotería de la Puerta del Sol aseguran que los décimos acabados en 13 y 14 se han agotado enseguida. "Los llevamos vendiendo desde agosto. La gente quiere despedirse del 2013 y dar la bienvenida al 2014 con este gesto", explica la lotera Teresa Ramos.

Otros compradores se mantienen fieles a la misma secuencia numérica año tras año. Es el caso de Flor, que siempre opta por el 51 y el 49: "El primero es la terminación del DNI de mi difunto hermano y el segundo es el mismo que compra mi gemela". La suerte queda en familia.

Javi y Gema plantan cara al tópico de "afortunado en el amor, desafortunado en el juego"y apuestan por el 26, la fecha en la que empezaron a salir. Miriam y Emilio no se complican tanto: "siempre elegimos número al azar".

Un puñado de participantes se decanta por la fecha de nacimiento de sus hijos o nietos, aunque no faltan quienes piden "números muy raros que han soñado", según relata el vendedor Enrique García desde su pequeño puesto de lotería en el centro de Madrid.

Ventura24.es revela que las mujeres prefieren los números pares (sobre todo el 2), mientras que los hombres suelen buscar los impares (3). No obstante, el magia del 5 no pasa desapercibida en los puntos de venta.

"Quizá sea porque dicen que estadísticamente sale más", afirma Ivonne Arenas. Esta lotera asegura que las familias han pasado de gastarse entre 100 y 200 euros a "jugar dos décimos como mucho", si bien es cierto que sigue llegando gente de otras comunidades autónomas para comprar lotería en la capital.

"Otros años por estas fechas ya no nos quedaban décimos", lamenta el vendedor José Luis Pérez, quien reclama al Gobierno que "ponga la lotería más barata"para incentivar las ventas en tiempos de crisis.

¿Qué hay de los números malditos? Los inferiores a 10.000, superiores a 90.000 o los que tienen muchas cifras repetidas no gustan al público. Así lo afirma la administración nº1 de Loterías de Lleida.

Más de uno se ha propuesto atraer a la suerte "metiendo los números dentro de un zapato", una costumbre propia del país de origen de Marleni: Perú. "Nosotras le ponemos dos ramitas de perejil a San Pancracio", cuentan las jubiladas Braulia y Teresa.

Frotar el décimo contra la barriga de una embarazada, la cabeza de un calvo o el lomo de un gato son algunos de los rituales más pintorescos que han citado los encuestados.

Emilio suele colocar todos los décimos en una misma cajita, aunque su hábito no tiene nada que ver con el mundo de las supersticiones. "Lo hago para que no se pierdan. Hay que ser prácticos".

"Mi talismán es comprar lotería con la mentalidad de que la voy a ganar". Flor confía en que su sueño se cumpla algún día.