Adiós con honores para Bretagne, la última perra de rescate del 11-S

Formaba parte de la unidad canina que buscó supervivientes entre los escombros

Bretagne en el 11-S junto a su dueña y entrenadora, Denisse Corliss, formó parte del  «Texas Task Force 1», que  participó en las tareas de rescate tras los atentados terroristas de 2001
Bretagne en el 11-S junto a su dueña y entrenadora, Denisse Corliss, formó parte del «Texas Task Force 1», que participó en las tareas de rescate tras los atentados terroristas de 2001

Formaba parte de la unidad canina que buscó supervivientes entre los escombros

Entre lágrimas y en un ambiente profundamente solemne fue despedida Bretagne por los agentes del cuerpo de bomberos que habían trabajado con ella en labores de rescate. Se trataba de la última perra que quedaba con vida del grupo de varios centenares de canes que formaron parte de las tareas de búsqueda de víctimas mortales y el rescate de supervivientes tras los atentados de las Torres Gemelas y del Pentágono el 11 de septiembre del año 2001. Los ataques terroristas sesgaron la vida de 3.000 personas, hirieron a otras 6.000 más y dejaron una profunda estela de horror y sufrimiento en Estados Unidos.

Casi tres lustros después de aquella fatídica fecha, la Golden Retriever falleció a los dieciséis años de edad en su Estados Unidos natal. El lunes fue sacrificada en una clínica veterinaria de Texas debido a su delicado estado de salud y al sufrimiento que éste le estaba acarreando en los últimos meses de su vida. Principalmente sufría fallos renales, que se habían agravado mucho en los últimos días llegándole a impedir comer cualquier tipo de alimento, y otros achaques asociados a la edad. Bretagne participó, cuando sólo tenía dos años, en las labores de rescate y en la búsqueda de fallecidos en el 11-S. Durante más de diez días trabajó junto a su dueña y entrenadora, Dennise Corliss, para encontrar entre los escombros cualquier indicio que hiciera presagiar la presencia de vida humana. A pesar del esfuerzo, no lograron hallar a ningún superviviente. Años después, Bretagne ayudó en las labores de rescate del huracán Katrina.

Will Welch, del «Texas A&M Engineering Extension Service», estructura a la que pertenecía el «Texas Task Force 1», en el que colaboró Bretagne, ha expresado a LA RAZÓN su pesar por su fallecimiento. Asimismo, ha querido recalcar la importancia de las tareas que llevan a cabo este tipo de canes. «Los perros que se dedican a las tareas de búsqueda, denominados K9 aquí en Estados Unidos, son una parte esencial de los equipos de búsqueda y rescate. Sus capacidades innatas les permiten cubrir áreas de terreno muy grandes y encontrar supervivientes de una manera mucho más rápida y efectiva». En lo que respecta a Bretagne, Welch afirma que «como muchos otros perros con sus aptitudes, era muy buena en las tareas de rescate; pero más allá de todo eso, Bretagne desprendía una gran compasión, lo que la convertía en una perra muy especial». En este sentido, uno de los entrenadores de perros de salvamento de este equipo de Texas, Christy Borman, asegura que «su valor es incalculable no sólo por la manera en la que nos tratan a nosotros sino a las personas que se han visto afectadas por un desastre. A menudo estas personas se sienten reconfortadas por su sola presencia. Incluso cuando no están trabajando, los perros son capaces de conectar con nosotros de un modo que a otros seres humanos se les escapa».