El fuel colapsa las vías respiratorias de los peces y el aislamiento térmico de las aves, según experto del CSIC

Pardela afectada por el vertido del pesquero Oleg Naydenov, hundido bajo el Atlántico, que fue recogida por un pescador
Pardela afectada por el vertido del pesquero Oleg Naydenov, hundido bajo el Atlántico, que fue recogida por un pescador

El fuel afecta a las vías respiratorias de las aves y los peces así como el aislamiento térmico de estos, lo que perjudica su capacidad de interactuar de estas con el medio, y muchos ejemplares terminan muriendo porque los hidratos de los hidrocarburos afectan negativamente a su organismo, según ha explicado científico titular del CSIC en el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología Mikel Becerro.

En declaraciones a Europa Press que, este experto ha señalado que a nivel general el contacto con el fuel rompe el mecanismo que tienen sus organismos en interactuar con el medio, destruye sus barreras y rompe su equilibrio, lo que a los peces les provoca perjuicios al nadar al colapsarles las vías respiratorias y a las aves, a la hora de volar, ya que les impregna el plumaje y les resta protección e impermeabilización.

Además, el científico cree que "existe la probabilidad"aunque baja de que un pez contaminado llegue al hombre ya que la asimilación de estos contaminantes es de largo plazo. Becerro ha explicado que los peces que se contaminan muy rápido, mueren, los que se contaminan menos pero durante más tiempo, pueden ser pescados y consumidos por el hombre.

De momento, según el científico se han detectado aves y tortugas impregnadas por fuel. Respecto a las aves ha dicho que son "las principales afectadas por este tipo de vertidos"ya que cuando se impregnan del crudo las alas les pesan mucho más y les impide volar, además de que pierden su aislamiento térmico y mueren por frío o presas de los depredadores.

"A las aves es a las que más les afecta, porque además van a por pescado, se impregnan y quedan atrapadas en el agua donde mueren y, por eso las que llegan a los centros de recuperación son muy pocos ejemplares", ha comentado.

En el caso de las tortugas, según el científico, ha detallado que al resultar contaminadas se reduce la viabilidad de sus puestas y les afecta a órganos vitales como el hígado al tiempo que la contaminación "puede afectar a la siguiente generación".

La situación, sin embargo, es algo mejor para los mamíferos, porque tiene mayor "movilidad y capacidad de maniobra"para evitar el fuel. Sin embargo, a los delfines, a pesar de su hipotética capacidad para evitarlo, también resultan afectados en la piel, que para ellos es "muy importante para relacionarse con el medio".

Contaminación a largo plazo

Otra de las formas de contaminación de la fauna se produce porque parte del crudo se evapora a la atmósfera y otra se disuelve en el agua, lo que termina contaminando distintas especies con estos tóxicos, de los que recuerda que algunos son cancerígenos. "La mancha negra se va diluyendo poco a poco y acaba en los peces que se contaminan", ha insistido, de modo que, en su opinión "por matemática pura"sube a la cadena trófica, ya que las algas incorporan parte del zooplancton que, a su vez es ingerido por un pez pequeño y este, a su vez, por uno mayor y, de ahí, llegar al consumo humano. De hecho, ha comentado que es por esa pauta por la que especies como atunes, pez espada o tiburón tienen metales pesados y contaminantes en su interior.

En cuanto al paso de las aves contaminadas a la cadena trófica, puede producirse porque al no poder volar, se mueren y son comidas pro los peces en otra zona donde no haya vertido y, así pueden entrar en la cadena del consumo y estas afecciones "pasarían desapercibidas".

Otros de los efectos, a largo plazo en la fauna, según Becerro es que se ha visto que estos compuestos orgánicos se pueden confundir con hormonas y afectar al sistema reproductor de modo que en las aves, la cáscara de huevo es mucho más débil y las posibilidades de éxito del huevo gestado serían menores, igual que en las tortugas.

En los peces, por ejemplo, la contaminación puede ser subletal y no afectar al adulto pero sí a los alevines que nazcan y, la puesta se pierda a causa del derrame.

En todo caso, ha añadido que además de lo más evidente hay "efectos sutiles"que son desconocidos y que poco a poco la ciencia irá descubriendo.

Ante esta situación, estima que haber llevado el barco a mar abierto y que el pesquero ruso haya terminado a tal profundidad (a unos 2.400 metros) puede tener efectos variantes en función de como sea el fondo donde se asiente la nave. En concreto, ha dicho que si son de arena pueden quedar impregnados "durante muchísimo tiempo y eso afectaría de forma enorme a toda la zona"debido a que las comunidades de profundidad tienen una dinámica muy lenta, a diferencia de las más cercanas a la superficie.

Por otro lado, ha indicado que el impacto del vertido dependerá del tipo de combustible que se esté vertiendo. A este respecto ha recordado que el petróleo es un compuesto natural que ha estado enterrado en su proceso geológico pero el problema es cuando se extrae y es tratado en una refinería, donde se mezcla con otros compuestos, convirtiéndose en más difícil de tratar. Finalmente, sobre el volumen del vertido, ha puntualizado que el pesquero arrastrero ruso llevaba unas 1.400 toneladas, que es una cantidad "aunque indeseable, relativamente pequeña"si se compara con otras cantidades como la del Prestige, que en 2002 vertió cerca de 80.000 toneladas o el Urquiola (1976) --"la mayor catástrofe"-- con 100.000 toneladas; seguidos del Mar Egeo (1992), con 74.000 toneladas. En todo caso, ha recordado que el impacto del crudo no está únicamente relacionado con la cantidad sino con la zona donde se produce el vertido, las características biológicas o si se trata de una época de migración o de reproducción.